lunes, 25 de noviembre de 2013

 Editorial
¡HASTA AQUÍ LLEGAMOS!
No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo  -Oscar Wilde-
Recuerdo aquel 28 de abril del 2012 cuando escribí mi primer artículo, carecía de tantas cosas y estaba muy alejado de ser una editorial en sí, ese día nos lanzamos al ruedo sin pensar los frutos que un proyecto de clase traería, fue ese día cuando asumimos darnos paso a la verdad, quitarnos la venda de los ojos y dejar que las palabras fueran esa revelación que haría justicia.

Ahí estábamos con los ánimos de una juventud entusiasta, que algunas ocasiones carece de razón, pero que a pesar de todo siempre tiene en mente hablar con valentía en nombre de quienes prefieren callar, por los que aún no conocen lo que oculta un colegio  con una jerarquización idealizada, un colegio con desigualdad, en donde sobreviven a punta de excusas y mentiras “convenientes”. Aquí estábamos un grupo de jóvenes cansados de las injusticias, de las mentiras, los rumores o como muchas veces decíamos “lo que esconden esas oficinas”, escribíamos con precaución, miedo, angustia de que nos leyera aquel a quien dirigíamos nuestros textos, mejor dicho un manojo de emociones que al final producía la satisfacción de haber hecho lo correcto. Esa era la mejor manera de poner en alto esa “libertad de expresión”, que muchos ponen en boca con frases retóricas.  

El proyecto camino tanto a pies descalzos,  que a su paso vinculó todo aquel que quisiera sumarse a nuestra voz, más que un deber era una profesión el escribir semanalmente, la técnica precisa era llenarse con una pizca de rabia (esa que no faltaba en la semana) y escribir con la sinceridad y el desahogo más puro; nos sentíamos orgullosos de llevar en alto el nombre de pertenecer a un medio informativo que muchos consideraban contracorriente, contestatario o hasta por otros ojos se vería clandestino al cruzar todos los limites y saltar tantas barreras.

Agradecemos las mas de 5.000 visitas a nuestro blog, es gratificante saber que logramos generar ese algo que buscábamos. Hasta aquí llega esta etapa, esta “aventura”, esta enseñanza, muestra de que todo es posible, la prueba de que hablar con la verdad es reconfortante, así termina una experiencia de un año y siete meses, ahora estos quince integrantes parten con el anhelo de lograr cambios ya en la educación superior.

Ojalá seamos la muestra de que un medio de información y opinión independiente y contra la corriente puede generar muchas cosas, superando toda expectativa y surgir de los más recónditos pensamientos inconformistas. Nos valimos de la  palabra como nuestra única arma.

Fue un placer escribir para este periódico, una de las cosas que más disfrute y la cual me hizo descubir un poco más de mí, pues somos lo que escribimos. ¡ADIÓS! Ojalá en otros años desempolven este blog y retomen nuestras ideas, ojalá seamos la base o el inicio de un cambio en nuestro colegio que empezó con un órgano informativo no oficial,  ojalá logren mucho más.

Con agradecimiento, aprecio y satisfacción Danna Ruiz.


          

lunes, 11 de noviembre de 2013

Editorial
UNA PIEDRA EN EL CAMINO
Ya no más malentendidos, vaivenes,  palabras confusas, indirectas, desconfianzas, búsquedas insaciables, dolores de cabeza y montones de rabia, ¡YA NO MÁS! Esta promoción no ha sido fácil ni peculiar, y ese, considero, será uno de los aspectos por los cuales nos recordarán, pero todo tiene un límite, un “hasta aquí aguantamos” y eso fue lo que se sintió el pasado martes 05 de noviembre. 

Una sorpresiva reunión citada por el comité organizador de la promoción 2013, integrado por dos madres de familia, esa fue la gota que rebosó la copa, algunos padres atentos al llamado se reunieron, junto a los estudiantes, en la biblioteca para aclarar los detalles de la fiesta de grado, pero lo que se vivió en aquel recinto no fue un cruce de ideas y opiniones, lo que allí se vivió fue una batalla campal. Padres de familia que no dejaban hablar, otros que eran callados o que pedían a toda voz la palabra, docentes indignados, un montón de  gritos y estudiantes desconcertados y con afán de expresarse. 

Era realmente incómodo saber que a esta fecha aún no teníamos asegurado un lugar en donde desarrollar el evento, los docentes decían una cosa, el comité daba otras y en el aire se notaba la desconfianza por parte y parte. ¿Y nosotros los estudiantes? Tomábamos aire, con la resignación y la plena conciencia de que a este paso no habría fiesta. Se sentía la tensión, la euforia, las cabezas acaloradas y las voces indignadas.

Luego de defender sus partes, tal cual lo hacen en un tribunal, docentes y madres del comité expresaron sus ideas, propuestas y de trasfondo sus intereses. Hasta que las masas hablaron, se desahogaron, se quitaron ese peso de encima y sentaron una posición frente a la molesta situación. Aquel martes se desmintieron versiones, se defendieron intereses y tras tantos gritos se logró ultimar detalles.

Es increíble que a estas alturas del año, a puertas de salir, todavía se note ese “liderazgo negativo” del que tanto hablaron los directores de grupo, y no sólo de los estudiantes sino también de los padres de familia, esa incómoda posición de ser individualistas, de no pensar ni actuar como grupo, de no ser proactivos en las situaciones, de hacer parte del problema pero jamás de la solución. Todo estuvo patas arriba  y así fue todo este año, quedará el recuerdo y el sin sabor de no haber obrado de la mejor manera.

Ya no hay nada que hacer, queda la enseñanza que una buena disposición siempre será necesaria en la vida, también que constantemente tendremos que lidiar con la inapetencia, intolerancia y la mala vibra de la gente, pues siempre alguien actuará como una piedra en el camino.


Danna Ruiz Peña        

lunes, 4 de noviembre de 2013

Editorial
PASOS DE INDIFERENCIA

Durante toda su obra tanto moral, filosófica como política, Marx establecía que sea cual sea la época o periodo a través de la historia, siempre ha existido cierta jerarquización entre el hombre, siempre prevalece en la sociedad un poder superior y otro inferior, este segundo (desgraciadamente) tiende a rendir pleitesía al primero, aunque se revele; todo lo anterior junto a su amigo Federico Engels lo promulgó a través de un manifiesto, donde exponía la constante lucha de clases que siempre existirá. 

Se supone el fantasma del Marxismo y la figura del burgués y el proletario, o mejor explicado el rico y el pobre nada más existe en el papel, se supone que ya no se debería sentir con tal fuerza la jerarquización del poder, sea cual sea al que se atribuya dicho título. Puede que suene exagerado o hasta descabellado el creer que en nuestro propio colegio, un ente donde prima la “libertad y el orden”, el poder prevalezca en un pequeño sector o, mejor dicho, en un pequeño grupo de personas; también seria ilógico pensar que en nuestro colegio se sienta la desigualdad y no sólo entre estudiantes (que seria lo más común) sino también entre docentes. Pues entonces sepan bien que estudiamos en un colegio de injusticias, casos ilógicos y situaciones descabelladas.

Puede que la analogía ya planteada no sea la más adecuada o la mejor vista, pero aunque no lo crean es a la que más se asemeja. A lo mejor es el mucho amor que a pesar de todo conservo hacia mi colegio, el que me hace escribir esto, cuando se llega a once, se comienza a ver con otros ojos, se ve más allá de las cuatro paredes de nuestro salón y sin querer se comienza a analizar cada comportamiento y cada situación con más detalle hasta que se descubren muchas cosas, por eso últimamente ando cabizbaja, con el enojo al aire, mientras le comento  a uno que otro compañero la visión de tales injusticias, las cuales muchos repudian, pero prefieren callar.    
   
En fin, no me quisiera alargar mucho ni dejarlos con un abrebocas,  pero ocurren tales cosas como las siguientes: por “extrañas” razones algunos estudiantes “x” pasan ciertas materias sin el mínimo esfuerzo, mientras los otros se matan estudiando y haciendo trabajos. En cuanto a la desigualdad entre docentes se nota en el préstamo o en el tener a su disposición un simple video beam  o también en quienes elogian o ponen en un pedestal, mientras otros triunfan en el anonimato.

Pues sí, en el mismo colegio, así el rector diga una cosa o haya dado el visto bueno a algo, cuando cierto(s) personaje(s) dice(n) NO, todo se cancela, todo se cae abajo, tiene la facultad de paralizar todo un colegio, tal ejemplo es la celebración de Halloween que fue cancelado con el pretexto de que “no podíamos perder clases”, esta vez se respeta aunque no se comparte la decisión, hasta había algo de razón y la excusa fue la adecuada, pero lo que sí es inaudito, es que por la misma razón hayan cancelado la novena decembrina que se realiza a final del año, o la decoración de los salones con esta temática, ¿perder clase? Si somos muchos los estudiantes que ya estamos finalizando y cerrando notas, además decorar un salón no influye, más, cuando hay clases en las que ya no se hace mucho, eso era generar cultura y tradición, unir a la comunidad educativa de la que tanto hablan, es más entre ellos mismos sienten rabia cuando ciertos personajes dicen “eso no puede ser así”  todo se tiene que acoplar a su manera, así no tenga la autoridad para hacerlo.

Nuestra lucha por la igualdad de las clases es en silencio, prácticamente obsoleto, es que es casi imposible nadar contra la corriente, la imagen de rectitud que algún día tuve de mi colegio amenaza por derrumbarse. Aquí no hay mucho por hacer, toca “comer callado” y seguir observando, lástima que tanta carreta de valores institucionales quede en el papel, que lástima que no se escuche a los estudiantes ni a los mismos docentes. No se puede batallar en contra de la desigualdad, ni de la jerarquización desorganizada del poder, porque no es un fantasma el que ronda con indiferencia, sino un monstruo en carne propia.    

Danna Yasbleydi Ruiz Peña               


  

domingo, 27 de octubre de 2013

Editorial
EN LA PUERTA DEL HORNO…
El hecho de quejarse en cada escrito, créanme, no es nada alentador, ni mucho menos un símbolo de contrariedad ni apatía con todo lo que sucede, es la realidad,  el ardor popular, hasta podríamos decir, el sentimiento de muchos.

Estamos cansados, aburridos y un poco molestos de las expresiones cotidianas de ciertas docentes “ni crean que por haber pasado el ICFES ya tienen ganada la materia” o algo así como que “no se confíen porque conmigo pueden ir perdiendo” todo lo anterior traducido a una típica expresión <<en la puerta del horno se quema el pan>>

Entre tantos trabajos y tareas pequeñas, que al acumularlas son un completo dolor de cabeza, los buenos estudiantes (por así catalogarlos)  estamos esforzándonos más de lo necesario, cuando ya todo está escrito, cuando tantos meses de estudio dan fruto y con orgullo y algo de tranquilidad podemos decir “pasamos en limpio”, pero no, trabajamos a la par de quienes en un año no dieron todo de sí, porque ilógicamente debemos preocuparnos de que ya al final podamos perder y echar todo el trabajo de un año a la basura.

No es que trate de insinuar que deberíamos hacer nada, perfectamente en estos días podríamos hacer cosas con más sentido que preparar canciones, carteleras y un sin número de actividades como para “rellenar”, a estas alturas deberíamos estar preparando, sin tantas preocupaciones,   la entrega de símbolos,  o algunas obras que le dejaríamos a nuestro colegio, hasta podríamos embellecerlo o deberíamos estar preguntándonos que significa cada materia del pensum académico de la carrera escogida, hasta podíamos ver un poco de ellas.

Ese debería ser el premio a tantos años de esfuerzo, lágrimas y dedicación, el no esforzarnos de tal manera algunos días antes de decir adiós,  no deberíamos estar quemando tantas neuronas a estas alturas. Y si tanta era la importancia del ICFES, pues que también sirva como reflejo de dichas materias, un 62 en química no sería una mala nota en el cuarto periodo para la clase de la profesora Aura Nelly, a ver si me deja de perturbar tantas reacciones de éteres, esteres y aldehídos.

Lo que no termina de ser justo es que quienes presentan plan de mejoramiento terminan pasando de la misma manera que los buenos estudiantes, no es lógico, ni mucho menos aceptable que al final terminemos en las mismas condiciones de quienes se relajan durante todo un periodo y la salvan en unos cuantos días. Nunca pierden, el algo que también sorprende.    
No más frases retóricas, que se muestran como amenazas simples, recuerdo que en otros años, el buen estudiante, el disciplinado y eficiente durante todo el año, en el cuarto período no hacía mucho, asistir por asistir, porque  se supone que es el premio al trabajo continuo de todo un año. Ni siquiera podemos disfrutar con tranquilidad nuestros últimos días en el colegio, porque siempre llegamos con la cara aburrida, de pereza, esa misma que a ratos es inexpresiva por la costumbre de tanto escuchar que “en la puerta del horno… muchas cosas pueden pasar”.


Danna Yasbleydi Ruiz Peña      

domingo, 20 de octubre de 2013

Editorial
DEL LADO DE ACÁ
De este lado, del que no observa sino que siente, las cosas son distintas, de este lado se siente a flor de piel la preocupación y sucumbe una gran presión, es poca la alegría y abunda la decepción, ya las cosas son distintas, no se vive de la misma manera ni se ve con los mismos ojos. Este lado es peor de lo que imaginábamos.

Al fin llegaron, más rápido que nunca, los resultados de la prueba Icfes tocaron la puerta y como un extraño suceso no pusieron problemas para verlos, en ese instante el universo conspiraba con mayor intensidad, muy a las 6 pm hora en que se anunció la publicación oficial de los resultados, ya muchos estudiantes de la promoción 2013  tenían a su disposición ese numero, que significa tanto en la vida. El año pasado, como simples espectadores, veíamos a nuestros compañeros de Once sonreír o llorar frente a una pantalla, mirando esos números que por un momento amaron u odiaron; este año fuimos nosotros los que a carne viva experimentamos ese manojo de emociones.

El panorama no era el que esperaba, hasta el momento, notas un poco más arriba de 60, varios pasaron la barrera del 50 y notas muy inferiores salieron a la luz, al otro día, ya acostumbrados a los molestos sábados en el Sena, muchos llevaban esa mascara de “no me importa mucho” o la de “nada ha pasado” con una sonrisa de adorno. Pues sí, esperábamos más y esa misma sensación de decepción la sintieron muchos, de este lado, del que siente, la rabia y el llanto se mezclaban y se hacían evidentes, somos más que un número y no es que pretenda hallar excusas, ni que el siguiente sea un discurso rebuscado de alguien que no obtuvo el resultado que esperaba, sólo es la visión de quien ve como muchos lloran y sufren al ver parte de su futuro por la borda.

La prueba de estado hace alarde de la exclusión en este país,  limita a cientos de jóvenes de cumplir un sueño, nos marcan como reses, con un número que no define lo que somos, que a su vez prohíbe un mejor futuro para el mismo país, aún no entiendo esa dinámica, la de pretender que los jóvenes colombianos no sean felices ni le contribuyan a la sociedad haciendo lo que les apasiona, no se imaginan la cantidad de médicos entregados a salvar vidas sin importarles  el dinero; debe romperse ese limitante que permite que hallan profesionales sin vocación, biólogos que quisieron ser médicos, licenciados que quisieron ser ingenieros o sencillamente técnicos que aspiraban encontrar una vida profesional y aunque no en todos los casos ocurre muchos se ven condenados a no hacer lo que gustan sino lo que les toca, lo que un numero les permite, a vivir por vivir, a ser victimas de un sistema que también pretende tener más trabajadores con paga mínima.

Ese es el ICFES un limitando al progreso personal, un destructor de sueños, una muestra vil de que la educación en Colombia no es incluyente, la muestra de que lo privado siempre estará por encima de lo público, comparar la preparación para el examen de estado entre un colegio público y privado muestra un contraste sorprendente y un índice  al ingreso a la educación superior, preocupante. De ese lado se cortan las alas a cientos de jóvenes sin remordimiento alguno, se les clasifica, se les juzgan, de ese lado no importan las metas ni lo sueños, mucho menos las ganas de salir adelante, nada más juega con el azar de nuestra vida, nos muestra si somos buenos o malos, así este equivocado, el ICFES no es reflejo de 11 años de estudio, entrega y sacrificio , no determina si somos o no buenos o malos estudiantes, y un buen puntaje no asegura si en un futuro tendremos trabajo ni una vida exitosa, mucho menos si será feliz, cada día hay más abogados siendo taxistas, administradores de empresas con negocios de barrio y médicos con consultorios poco rentables.

Ya sólo toca aceptar las cosas, reconocer que no somos lo que nos dicta un número, podríamos buscar culpables hasta excusarnos con una mentira conveniente pero no vale la pena pelear contra una fuerza mayor a nosotros, habrá que soportar los regaños, los “yo esperaba más de usted”, tocará seguir caminando con la cabeza abajo siendo victimas de comentarios y cargando al hombro la cruz, de no poder mostrar lo que verdaderamente somos.                                                                                                                            
Danna Ruiz Peña                                         

lunes, 7 de octubre de 2013

Editorial.
LOS DOS LADOS DE LA BARRERA
Para nosotros más que una tarea semanal, el escribir para este periódico es un oficio, casi una profesión que ejercemos con orgullo, este espacio permite desahogarnos, expresarnos libremente en el sentido amplio de la palabra, “rompemos las reglas” y hasta el mismo sistema mediante las palabras, somos nosotros, sin un límite, sin un régimen.

En estos últimos meses he notado, más que nunca, como los medios de comunicación toman fuerza en nuestro colegio, desde ángulos distintos pero con un sólo objetivo, el contribuirle a la comunidad educativa, informarla, ser su voz, y esa es la misión que ha asumido el periódico El Crayón, el periódico virtual la Nueva Era y la emisora escolar que está en proceso de consolidarse.

El contraste se nota entre el periódico impreso y el virtual, este primero como órgano informativo oficial de la institución, lleva 25 años de estar funcionando, contiene los artículos de estudiantes, docentes y directivos, interesante por cierto, pero todo dentro de una línea oficial, una corriente que no desafía su rumbo. La labor y el empeño es de destacar y hace parte del patrimonio Nusefista que se promueve cada año desde El Crayón, pero en este nunca veremos una nota que muestre un problema del colegio, que cuente lo no contado, que exprese algo de inconformismo, tampoco es que se pretenda convertirlo en un diario amarillista o algo por el estilo, de cierto modo es compresible, pues al ser un periódico institucional se limita a decir ciertas cosas.  Sin embrago el esfuerzo vale, la tradición vale y la intención también, tampoco es que quiera desmeritar este medio informativo.

En cambio con nuestro periódico virtual todo se torna distinto, se informa, no sólo problemáticas o inconformismos, tenemos nuestro lado bueno, el de informar de verdad tanto cosas buenas y malas, nuestro proyecto (o al que pertenecemos) lleva dos años bien contados, aquí se habla con libertad, sin tapujos.  En ciertos momentos nos gana la rabia o el malestar pero tratamos que las palabras amenicen un poco, todo lo que surge de estas mentes acaloradas. Últimamente me ha asombrado como, el que inicio como un proyecto de clase, ha tomado tanta fuerza,  de cierto modo gracias a la docente Yolanda López, nosotros escribimos, ella nos proyecta hasta tal punto de que en algunos días nuestro trabajo será mostrado ante el área de educación de la Policía Nacional y en Cali ante un congreso que reúne docentes de todo el país, por ahí hemos quedado en la mente de algunos que a lo mejor admiran nuestra labor, lo cual nos enorgullece.



Sin importar cual de los dos medios informativos sea el que predomine o tenga más relevancia, lo importante es que se informa, se logra llegar al estudiante, esto nos consolida como colegio, la necesidad de expresarse sea cual sea la manera y que de igual forma quiera ser escuchada, ojalá estos proyectos no acaben, ojalá renazca la emisora escolar que con toda intención quiere tomar algo de estos dos mundos, ojalá logre como nosotros tener alas y proyectarse a futuro.      

Danna Ruiz Peña

EL EQUIPO EDITORIAL DE LA NUEVA ERA

No es común en esta página editorial autoelogiarnos, pero es preciso que los lectores conozcan el equipo que hace posible la publicación de este periódico. A estos estudiantes de grado once A y B de la Institución Educativa Técnica Nuestra Señora de Fátima, agradecerles la disposición y el interés que le ponen al proyecto y reconocerles el dinamismo y sentido crítico con que miran los hechos que a su alrededor suceden y que plasman en las diferentes secciones del periódico en diferentes tipologías textuales. Saben de la responsabilidad que tienen al escribir en el periódico, por eso siempre miran con ojo crítico los personajes y los hechos que son noticia en la institución, para publicar solo la verdad.
 
 
Juliana Romero, Katherín Carrillo, Jénnifer Murillo, Milton Méndez, Danna Ruíz, Albert Fajardo, Alejandra Reyes, Kevin David, Dalila Henao, Christian Chitiva, Jésica Mantilla, Larry Romero. Estudiantes de grado once. (Foto Yolanda López)

domingo, 29 de septiembre de 2013

Editorial.
UNA NUEVA RAZA DE HOMBRES
Todo lo sucedido esta semana no se olvida fácilmente, la entrega de boletines, un testimonio de una víctima de bullying, el bingo en celebración al día de la familia y la muestra comercial. No sé que tiene el destino con nosotros, sí, con esta promoción, que cada vez que intenta hacer algo, no consigue que resulte a la perfección, o por lo menos como esperábamos.

Muchas horas, mucho dinero y mucho esfuerzo se le imprimió a la muestra comercial, específicamente la exposición del café y la caña de azúcar en los salones de grado Once, que luego de planear casi lo imposible, lograron adecuar un salón de una manera sorprendente, luces (de todo tipo), pinturas de neón, plotter inmensos, buen vestuario y un ambiente propio del tema, sin embargo  no conseguimos lo esperado, luego del rechazo por parte del Sena al no dejar presentar esta obra, por razones que no vale la pena recordar, nuevamente, ya en nuestro colegio, de cierta manera notamos una aversión, a lo mejor un “no me interesa” hacia el trabajo realizado.

Acudieron los estudiantes, uno que otro docente, pero causó tristeza, hasta un poco de rabia y dolor, ver como el trabajo de aquellos estudiantes  se hizo un poco en vano, porque una cosa es que nuestros compañeros y docentes vean nuestro trabajo, ellos ya nos conocen, pero lo que muchos querían era que otras personas, los padres de familia, conocieran nuestra labor, mejor dicho nos conocieran, los padres de  familia que vinieron a la entrega de boletines no se tomaron un segundo de su valioso tiempo para escuchar a los estudiantes que con esfuerzo habían adecuado los salones para la exposición empresarial, por mucho fueron 15 acudientes, los nuestros.

Sé que estamos en una época en que nada nos sorprende, donde todo pasa desapercibido, pero es inaudito no valorar el trabajo de los demás, no regalar un segundo de su tiempo para quienes habían realizado dicho trabajo, no fue nada alentador ver como su labor no daba los frutos esperados, era como si todo lo realizado valiera nada.

¿Qué hacer con esta nueva generación? No siente compasión por los demás, viven del afán, los invade el individualismo, la insolidaridad, esas mismas generaciones a quienes  les importa poco los demás. Habrá que esperar más de 20 años para que una nueva raza de hombres logre cambiar la sociedad, una que refuerce su educación en el hogar y la escuela. Esta es una lucha concertada entre el pensar en colectivo y pensar individualmente, son los estudiantes más pequeños a los que se les debe educar en tener modales y valor servicial, en valorar el sacrificio y empeño de los demás.

Tendrá que surgir otra generación, otra raza encargada de trascender el legado de valorar el trabajo de los demás, son ellos los futuros padres de familia que en una entrega de boletines no andarán con afán (si a muchos nos molestó eso), es esta nueva descendencia que vive y deja vivir, que prefiere invertir el tiempo en escuchar a los demás y no en quejarse de que tiene afán, un nuevo estereotipo de hombre que eduque y se deje educar, que aprecie las buenas acciones, la voluntad, el ardor, en un futuro no muy lejano, se verán personas conscientes de las cosas y con más tolerancia hacia los demás. Mejor dicho no somos nosotros ni nuestros padres los que podrán salvar a este mundo de falsa humanidad. 

Danna Ruiz Peña 

domingo, 22 de septiembre de 2013

Editorial.
PALABRAS QUE HIEREN
Una semana, una simple respuesta, una gota que rebosó la copa y un grupo lleno de indignación.  Uno se termina acostumbrando y no es pérdida de ganas, de sentido de luchar o superar la adversidad, sin duda este año la vida (o un no sé qué)  nos ha enseñado que en nuestra condición, querer luchar contra la corriente, es algo perdido.

Esta “semana cultural” se hizo “por cumplir”, algo así fue la explicación del coordinador académico que sin remordimiento alguno pronunciaba estas palabras frente algunos estudiantes de grado once, que ante el intempestivo anuncio de una semana cultural, corrieron a la oficina del directivo para exigir una explicación a un interrogante ¿Por qué no involucraron a la Prom en esta actividad como se hace todos los años? La respuesta fue algo como esto: (la que reutilizan en cada ocasión) nos cogió por imprevisto; nada más estamos cumpliendo unas fechas interpuestas; este año ha sido muy a las carreras, algo confuso y por ahí salió a relucir algo sobre la auditoría de ICONTEC.

Por lo visto siempre tendrán una excusa, una contra respuesta o una explicación falaz para salir del paso, o a lo mejor para lavarse las manos. Entonces uno se pregunta ¿Por qué este año? ¿Por qué justo en nuestra promoción? Si nos hubieran avisado, con gusto hubiéramos creado ese ambiente característico de la semana cultural, esa es una de las funciones que queríamos realizar, pero NO, una vez más nos dejaron a un lado.

Luego  de una charla, un poco de motivación, tratamos de hacer como si no pasara nada, algo de música en el salón como para crear el ambiente de que esta semana era diferente, hicimos disciplina (aunque no nos lo pidieran), ayudamos en los eventos, tratamos de gozar un poco, de hacernos sentir, de expresar un “aquí estamos a pesar de todo”.

Así transcurrió la semana de salir del paso, lo salvó el día del idioma inglés y el jueves deportivo, organizado, por supuesto, por comprometidos docentes que a pesar de la carrera realizaron un excelente trabajo; y si preguntan por el aniversario del colegio, no se puede esperar mucho de  51 años, como siempre el padre Roger con sus buenas misas, la falta de asistencia de estudiantes y ¡ahhh!  La inauguración del salón ecológico para los proyectos Planatranin y MIRS.


Ya no hay nada que hacer, ni mucho por decir, en estos momentos vemos el  colegio como un limitante para nuestras expectativas, ¿habrá una lección de todo esto? Pues bien, así seguiremos tratando de disfrutar los pocos meses que quedan, no podemos amargar (más) nuestro último año, sólo porque algunas personas nos ponen obstáculos. Sólo resta seguir y no mirar atrás.  

Danna Ruiz Peña 

domingo, 15 de septiembre de 2013

Editorial
ENTRE RABIA Y DESILUSIÓN 
Los de este lado, los que viven la realidad, los que son conscientes de sus actos y ven a pocos pasos el cumplir sus sueños, no hacemos más sino lamentarnos, una mala semana no significa una mala vida, de eso somos conscientes, pero estamos hasta la coronilla, llegamos a un punto donde se pierde el equilibrio, nos lleva a la descompensación y a odiarlo todo.

No exageramos ni pretendemos que las cosas cambien porque sabemos que no ocurrirá. Esta semana, como ya lo saben, es el cierre del tercer periodo, un cierre parcial, por así decirlo, pues falta la semana de recuperación que promete ser menos alentadora. La situación está grave, según ustedes, nuestros pacientes docentes, que miran de manera crítica el porvenir de la promoción y están en lo cierto, hablan de una tasa de mortalidad (palabra que repiten 5 de cada 7 clases)  alta y preocupante para ustedes y aunque no lo crean, para nosotros también.

Esta semana no fue fácil, ya se perdió la cordura, a pocos docentes les queda compasión y la paciencia es un privilegio de pocos. De este lado existe un selecto grupo que cada día amanece sin querer venir a clases, el desgano se apodera de nosotros porque aseguramos o más bien pronosticamos que cada día será igual o en su defecto peor. Las clases se han vuelto más monótonas de lo usual, antes (porque me incluyo), nos gustaba venir al colegio, aprovechar cada momento,  pero caímos en la trampa de no imprimirle pasión a lo que hacemos, de tan sólo cumplir, limitarnos a escuchar una clase que no disfrutamos, muchos preferimos dejar que nuestra mente escape, mientras nuestro cuerpo permanece escuchando reclamos y lecciones vacías.

A estas alturas del partido, ya no le metemos un gol ni al “arco iris”, pésima la expresión que a ratos dice una docente, que al parecer no le importa mucho la situación de los estudiantes, la misma que ve como todo un salón pierde la materia y no se preocupa por preguntarse qué le ocurren a “buenos y malos” estudiantes, porque en esta clase no hay distinción, y así preguntara no contestaríamos por miedo o rabia.

A este grupo, al que no le da igual las cosas, le molesta escuchar los gritos y regaños hacia los indisciplinados, los mismos que van perdiendo el año y no les preocupa en lo absoluto, eso también nos da indignación, pero de ellos envidiamos su poca preocupación o el aparentar no sentirla, ojalá a nosotros no nos importara ir mal en una materia, envidiamos su insensatez, su despreocupación, su “todo me da igual”.


En este punto del recorrido queremos renunciar, cumplir nada más, las clases seguirán, los profesores serán los mismos; vivimos en una época donde se pierde la gracia a lo que hacemos, donde el esfuerzo no vale mucho y el querer no lo es todo. Mientras tanto seguiremos desahogándonos entre nosotros, preguntándonos qué pasó, por qué las cosas no salen como queremos, por qué once no fue lo que esperábamos, por qué no disfrutamos nuestro último año, así seguiremos soportando estos meses, poniendo cara amable, mientras este selecto grupo sólo espera ponerse esa toga, recibir un cartón y decir adiós.   

domingo, 8 de septiembre de 2013

Editorial.
ANTES DE QUE TODO ACABE
Pasó la semana, una vez más se notó la ausencia del auditor en nuestro salón y en el aire quedaron los temores de dar explicaciones y “rendir cuentas”, al parecer la máscara fue puesta a tal perfección que no se notó con tanta fuerza la auditoria de ICONTEC, o por lo menos no enloquecimos esta vez.   

Hace unos días mientras lidiábamos con un pésimo wi-fi tratando de realizar una prueba de inglés perteneciente al Sena, la misma entidad que este año se le dio por exigir más cuando en años anteriores nos había abandonado, sí, la misma que pretende darnos clase los sábados en la mañana, en fin, mientras maldecíamos no tener una buena conexión de internet y escuchábamos algunas excusas (válidas por cierto) como que la culpa era de la empresa prestadora del servicio y que antenas de la cárcel interceden la señal, a un lado de nosotros se oían las discusiones de tres personajes jerárquicos de nuestra institución, con un tono de voz un poco alzado, discutían sobre el valor de las izadas de bandera, su poca trascendencia,  el mal comportamiento, mejor dicho, lo malas que son en su mayor parte. Aunque algunos defendían, uno de estos personajes extrajo de su memoria el decreto que dice que se deben realizar las izadas de bandera por semana donde se entone simplemente el pabellón nacional, algunas palabras y nada más, entonces no más canciones, no más representaciones, no más desordenes.

Así no lo crean, por primera vez les di la razón, las izadas de bandera han perdido sentido, carecen de esfuerzo, no se nota de la entusiasmo que se les imprime, es tal el deseo de sólo cumplir que es ausente la creatividad y el esmero, salen con cualquier cosa, improvisada por cierto, que en muchas ocasiones sólo hace quedar en ridículo a los anfitriones. Es tras ese panorama poco alentador que uno se pregunta ¿Qué ha ocurrido? ¿Por qué le dan tan poco interés a estos escenarios culturales? Si bien, los tiempos han cambiado, pero consigo han traído además de la ley del menor esfuerzo, una despreocupación por lo nuestro, por brindarles, en una media hora, un rato agradable a los compañeros, sólo actúan como “hora libre” para descansar o mejor dicho para perder clase.

Donde quedan las muestras teatrales con sentido, la exaltación a los logros y méritos de la semana, los videos con fundamento y reflexión, además de las actividades creativas que impresionaban y alegraban al público. Al parecer con el tiempo también se van las buenas costumbres, a estas generaciones se les debe inculcar el esfuerzo y exprimirle amor a cada cosa que realizan, el mismo que no debe significar un “hacer por cumplir”, se debe recuperar las buenas costumbres y darle importancia a cada cosa por mínima que sea.    


Habrá que luchar contra la indiferencia, la apatía y el desgane que con el tiempo ha tomado cada izada de bandera, hay que volver a captar la atención del público, que una poesía valga la pena recitar, o que unas palabras, como cual discurso trascendente, con buena entonación, deje algo en nosotros, habrá que luchar con los males de estos tiempos que encierran pérdida de tradición, así salvaremos el sentido de pertenencia y responsabilidad que es necesario dar por mas mínimo que sea el acto, porque de lo contrario nos limitaremos a leer unas palabras, cantar un himno y ya, mientras la cultura se echa al olvido.       

Danna Ruiz Peña 

domingo, 1 de septiembre de 2013

Editorial
HÉROES DEL ANONIMATO
Esta semana rompió los límites de la cotidianidad,  era de esperarse con un panorama nacional y local preocupante,  un ambiente tenso que lleva al borde de la locura por la pronta auditoria y una expectativa rota al creer que después del ICFES el panorama escolar cambiaría, algo así como menos, muchas menos tareas.

Definitivamente esta fue una de esas semanas en la que uno como estudiante se limita a sentarse, observar, cuestionarse y reírse sarcásticamente de ciertas actitudes y acciones de uno que otro personaje fuera de casillas por una situación que se avecina. Ya sabrán a cual me refiero. 

Quise dejar todo lo anterior en el tintero y tratar un tema que por lo visto no importa mucho dentro de nuestra comunidad educativa. En estos días también noté  una construcción poco inusual y de inmediato como un fuerte déjà vu o más bien el cumplimiento de una premonición, dejé a un lado el asombro porque era algo que ya se veía venir, es de consentimiento que proyectos como Planatranim, si no es el único, cuenta con un apoyo de tal magnitud que puede paralizar las actividades de todo un colegio  o mover ciertas “fichas claves” para que cualquier cosa a su beneficio  ocurra,  si bien, se han ganado a punta de creces, trabajo y sacrificio,  dicho apoyo y acompañamiento, pues es un proyecto que  ha sacado la cara por la institución, que ha llevado y posicionado el nombre de nuestro colegio  hasta donde nadie había podido , pero también es de conocimiento que presenta ayuda externa, por ejemplo la de Colciencias que contribuye a la fortaleza del proyecto.

Es ahí cuando uno se pone a pensar por qué nuestro colegio no se la juega por otros proyectos de la institución que aún no caminan porque no tiene el apoyo suficiente, lo que se ve reflejado en el “pereque”  que le ponen a cada idea que tienen, proyectos como el de la emisora escolar  que a paso lento, con muchas ganas y sacrificio han tratado de tomar un rumbo en medio de la desolación. A lo mejor a pocos les interesa, a lo mejor un proyecto como este no dará mayores reconocimientos, son sólo conclusiones sueltas que cualquiera podría llegar a deducir, lo triste  es que aún en la mente de otros docentes existen proyectos que podrían ser interesantes, pero ante la indiferencia que se respira a lo mejor prefieren no gastar su tiempo, intentando hacer surgir algo que puede quedarse como sólo palabras en el viento.

La desigualdad y el desinterés, esos que golpean en silencio,  no solo se ven en los proyectos  institucionales, lo que muchos no saben, es que esos rostros de estudiantiles cansados y perezosos esconden grandes talentos y méritos que no todo el mundo posee, de vez en cuando los docentes y directivos deberían cruzar la barrera entre ustedes y nosotros, de este lado no sólo hay nadadores de talla nacional, en lo más profundo de esos salones se esconden poetas empedernidos, grandes pensadores, amantes de las buenas letras,  apasionados de la fotografía, jugadores de ultímate y para ser mas específicos, una talentosa consejera, un futuro político de este país, una atleta, un experto en judo,  un porrista,  varios ingeniosos scouts, un colombiano con corazón japonés que ya se defiende con el idioma,  muchos compositores, varios escritores polifacéticos,  uno que otro indignado  que protesta con ideas, hasta jóvenes que han salido en la prensa local o han escrito en periódicos o revistas.

¿Por qué no reconocer a estas personas? ¿Por qué  no darle mérito a quienes ganan becas para una semana intensiva de estudio  o quienes viajan a otro departamento  representando nuestra región? No se exigen grandes premios, por lo menos sería agradable conocer aquellos estudiantes que triunfan en el anonimato.

Está de moda dejar todo en el aire, todo en el tintero, todo en el olvido. Esperemos que pasará en esta semana que augura preocupación y misterio, ojalá hasta la próxima entrega aún no hayamos enloquecido. 

lunes, 26 de agosto de 2013

Editorial.
YA TODO ESTÁ HECHO
Una hoja, un lápiz y un manojo de emociones incontrolables, el día del que depende el futuro de gran parte de los estudiantes había llegado, ese domingo inolvidable que abre o cierra puertas, dependía de llenar a conciencia o al pinochazo (según el caso) 234 círculos con un mirado dos.

Íbamos asustados, como cualquier niño en su primer día de clase, sin amigos, con tres elementos nada más, solamente una hoja que nos retaba sin importarle nuestros nervios. Allí estábamos recordando las palabras de quienes realmente les importábamos, nuestros padres, uno que otro docente que con oraciones nos ponían en manos de un Dios, que daba ayuda extra a quienes con fe lo pidieran, docentes (pocos por cierto) que con unas palabras de ánimo y uno que otro abrazo nos demostraban que nuestro futuro les importa; y allí estábamos un viernes en que todos expresaban su miedo por lo que se venía venir, toda la promoción 2013 se abrazaba y daba ánimo, no suerte porque cuando se ha luchado por algo eso no se necesita.

“Hay que soñarnos” decía un profesor que a diario me lo encuentro protestando y la prueba de estado es ese puente que nos comunica con nuestros sueños, esos que involucran el ingreso a la educación pública superior o que tan sólo causa la satisfacción personal de haber recogido lo sembrado. Puede que el ICFES no mida la inteligencia de una persona, cosa que ya sabemos, pero si mide el esfuerzo y la dedicación que destinaron durante estos meses para conseguir el objetivo: tener un buen puntaje.

Casos hay muchos, los que con juicio estudiaban cada noche sin importar las tareas y compromisos que tuvieran, aunque hasta hoy no he conocido el primero de esta promoción que haya sacrificado horas de sueño para lograrlo, en cambio había otros que medianamente conscientes de las repercusiones de la prueba en nuestra vida, dedicaban una que otra hora y tal vez unas cuantas noches, pero había otros más que con sólo recordar su despreocupación  e insensatez me provocaban malestar general, aquellos que esperan un puntaje “aceptable”, no mediocre en su lenguaje, aunque nunca cogieron un libro o ni siquiera tomaron el curso pre-icfes en serio.


¡Ya todo está consumado! Habrá que esperar hasta este 18 de octubre, un día más terrorífico que el pasado domingo, esa noche en  que llegan los resultados, un día de sorpresas, alegrías y tristezas, donde algunos recogerán los frutos de lo cosechado y otros llorarán sobre la leche derramada, ojalá existan los milagros y uno que otro se vea al llegar los resultados, ojalá el destino no juegue con quienes realmente se esforzaron. El futuro es incierto, lo único que se sabe con certeza es que ese 18 de octubre para muchos se abre o se cierra una puerta, habrá que dar tiempo al tiempo.

martes, 20 de agosto de 2013

Editorial.
LO QUE ES PÚBLICO QUE SEA DEL PÚBLICO
Se le avisa al público Nusefista que los bienes públicos se agotarán (¿o se perderán?)  ¿Qué hará el público Nusefista sin bienes públicos para usar? Algo así suena la adaptación de un viejo refrán que me enseñaron en mi niñez, donde el agua era un bien público de la república que se acabaría. Por estos días, como una inmediatez del destino, se cruzaron frente a mí hechos perfectos para emplear mi refrán. Esta vez no algo tan preciado como el agua se agotará, en cambio muchos de los mal llamados “bienes públicos” o ayudas didácticas con las que cuenta nuestro colegio,  están arrumados en el olvido o peor aún son de poca accesibilidad para docentes y estudiantes. Entonces ¿las ayudas no están prestas a ayudar?

Si bien, estamos en proceso de mejorar la educación y como herramienta global las TIC´S  (tecnologías de la información y la comunicación) han jugado un papel importante, pues la educación debe ir de la mano con la tecnología, pero ¿qué ocurre cuando no se emplean los recursos que se tienen a la mano  desaprovechando la utilidad de los mismos, por razones poco valederas?  Es mucho peor cuando lo público deja de ser accesible a todo público y queda en las manos de unos pocos  que hacen lo posible para sacarles provecho.

Aquí no valen especulaciones ni suposiciones, el problemas con el uso de los video beam es más que claro y evidente, son pocos los docentes que tienen un acceso fijo y completo a esta herramienta, es más, uno como estudiante ya sabe qué docentes y directivos son los que “guardan”, o mejor dicho, manejan los video beam. Hay quienes los guardan bajo llave en lugar  de dejarlos en la biblioteca, para que sean “accesibles” a toda la comunidad.

Como muestra de que los recursos si son públicos, la docente Yolanda López, al ser ganadora como maestra ilustre recibió, además del reconocimiento, cuatro millones de pesos para la Institución ,  que la Fundación Compartir donó.  “Al recibirlos, a través de la cuenta bancaria del Nusefa, se compraron tres  video beams y dos grabadoras. "Cuando yo los di a conocer en reunión, dije que eran de uso exclusivo pedagógico, es decir, para el trabajo de los docentes” son algunas de las palabras pronunciadas por la docente.

No es ningún secreto que en nuestro colegio el conseguir uno de estos aparatos, es una lucha que se asume, últimamente poco esperanzadora para los estudiantes, que se ven contra la espada y la pared al momento de realizar una exposición sin video beam.  Ya es sabido que sólo se logran en dos décadas y cinco intentos,  principalmente porque es imposible encontrar al “bibliotecario”, que  según se entiende, tiene dos puestos de trabajo. Es por esto que se toman métodos “anticuados” como hacer cartelera, las que nunca defraudan, ni traicionan;  de esa manera se evita el vaivén molesto y la lucha contra el tiempo que se pierde al pretender conseguir un video beam para la hora deseada. 

Aunque las TICS toquen la puerta, el acceso ha sido segmentado, por ejemplo existe un wi-fi que no es apto para todo público. Según parece es prohibido que toda la comunidad cuente con el servicio de internet, es casi una falta, no constituida, el ser estudiante y tener la clave de acceso, y es que ni los mismos docentes cuentan con esta clase de ayuda.

El uso de la tecnología no implica que se desechen o arrumen a un lado las otras ayudas, no tan sofisticadas, con las que cuenta nuestro colegio:  en cualquier clase no caería mal la utilización de los empolvados mapas y afiches didácticos que tanto instruyeron a las generaciones pasadas, que se encuentran arrumados en el laboratorio de química o  en la misma biblioteca, no haría daño recordar todo lo que hay en dicho lugar, las obras ilustres, los globos terráqueos, los abanicos,  y los juegos didácticos. De vez en cuando estaría bien ir a ver los documentales de Diana Uribe que reposan en un rincón olvidado de la biblioteca, hay que dar a conocer los verdaderos personajes ilustres de nuestro país, es un atropello a la actualidad colombiana desconocer el trabajo de esta gran historiadora.

Que los regalen, que los usen, pero que hagan algo, es momento que los recursos públicos si sean accesibles y en beneficio de todos, no que unos pocos sí los puedan tener cualquier día, a cualquier hora. Entonces si las ayudas no ayudan es mejor que no haya ayuda. 

domingo, 11 de agosto de 2013

Editorial
SUPOSICIONES
El pasado lunes 05 de agosto se realizó el simulacro para el ingreso a la educación superior, adquirido a través de la empresa Instruimos, tenía un valor de  ocho mil pesos y toda la buena intención del docente Rubert Vanegas, quien tuvo la idea y la intención de brindarle una ayuda a sus estudiantes.

Algunos mostraban el aburrimiento que se torna normal el día lunes, y otro, conscientes de la situación, venían enfocados y con grandes expectativas frente a la que considerarían  una buena práctica para la prueba de estado que se avecina, pero en este juego no valen las buenas intensiones de algunos, cuando se ven opacadas por la indiferencia y el poco sentir de muchos estudiantes.

La expectativa en cuanto al simulacro fue mucha, sin embargo se logró sentir cierto disgusto frente a este, pues a nuestro parecer, el simulacro no estaba diseñado de manera integral en todos sus campos, no es que seamos expertos, pero ya de memoria nos hemos aprendido la estructura de la prueba; si bien, dentro de cada área que integra el núcleo común se trabajan tres componentes, a excepción de Física y Química  que presentan cuatro, se supone que la prueba de estado debe evaluar dentro de las 24 preguntas de cada área los componentes correspondientes. Tal fue la sorpresa de los estudiantes que quedaron confundidos y espantados frente a las preguntas de ciertas materias, por ejemplo en Química se emplearon preguntas que requerían muchos procesos y poco análisis, se supone que debía ser de manera contraria, eran preguntas que evidentemente no se lograban hacer en dos minutos, el tiempo estimado en cada pregunta.

En física, no se manejaron los cuatro componentes, las 28 preguntas realizadas tenían relación con eventos ondulatorios, dejando a un lado la mecánica clásica, la termodinámica y el electromagnetismo, se supone se deben manejar todos los componentes.

En la prueba de sociales no ocurrió nada diferente, esta se basó en seis textos donde estuvo ausente componentes como el espacio, el territorio, el ambiente y la población, además, a decir verdad, era un tanto similar a la prueba  de lenguaje, los temas tratados en las lecturas no eran del todo hechos históricos de preferencia en el ICFES.       

Para rematar, se supone que la actitud frente a la prueba debería ser la mejor, pues el icfes ya nos está pisando los talones, pero la realidad fue la de un grupo apático y desinteresado, inconsciente de todo acto, que molestaba y hablaba en pleno simulacro, sumándole los gritos de ciertos docentes, que por tratar de “poner disciplina” al salón, entraban en el juego de grito va, grito viene, creando más ruido para las personas que con creces trataban de concentrarse, ¿hasta dónde llega el grado de insensibilidad y sobre todo indiferencia frente a sus compañeros? Vivimos cegados de un individualismo que ocasiona una pésima convivencia, donde prevalecen los intereses de cada uno por encima de la de sus congéneres, el hecho de tener que soportar a un grupo de estudiantes que no valoran las oportunidades y que poco les importa su futuro y que por lo visto carecen de solidaridad y apoyo mutuo, bastaba con hacer un poco de silencio, se supone que tras tantos años de convivencia y a un paso de comenzar la educación superior, había un poco de respeto para quienes trataban de enfrentar la realidad, los que ven en el puntaje del ICFES su futuro.

Lastimosamente aquí no valieron las buenas intensiones por parte del docente organizador, no la disposición e interés de algunos, independientemente de las que consideramos falencias en la prueba, la que no fue del todo mala, fue notoria la desidia de la mayor parte de los estudiantes. Habrá que esperar los resultados del ICFES haber si los que ocasionaron molestias en la prueba están “sobrados” para este 25 de agosto, sólo cuando lleguen los resultados dejaremos de suponer.  

domingo, 4 de agosto de 2013

Editorial.
NO ES CUESTIÓN DE DEMERITAR

Una noticia, una sorpresa, un  problema y una decisión poco alentadora avivó el inconformismo en los grados superiores del Nusefa.  Rostros inconformes reclamando justicia y exigiendo una respuesta que calmara el descontento popular, pero la decisión se había tomado y ningún poder humano lograría cambiarlo.

Esta semana, luego que se anunciaran  los estudiantes seleccionados para representar nuestro colegio en el 3° encuentro deportivo de integración de los colegios de la Policía Nacional, que se realiza cada dos años en el mes de septiembre y reúne a las delegaciones de los 22 colegios de la Policía Nacional de todos los rincones del país, causó inconformismo la noticia en los estudiantes de décimo y once, pues según ellos la selección no fue la acertada.  En la lista final no aparecían los estudiantes con alto rendimiento deportivo o con la destreza que requieren ciertos deportes, además lo que ocasionó mayor rechazo fue que los estudiantes que están en la final de microfútbol del colegio no asistirán y justamente son estudiantes de décimo y undécimo.

Tal fue el repudio, que ante la situación un grupo femenino que había sido seleccionado para asistir al encuentro deportivo, mostró un valioso acto de lealtad al rechazar la propuesta de ir a Bogotá porque a sus compañeros varones, quienes merecían ir, les negaron la oportunidad, justamente por ser “malos estudiantes”.  

Según el Rector, con la elección se busca “premiar a los buenos estudiantes” pues el paquete no sólo incluye ida a Bogotá, también hotel, comida y todo pago, por tanto la estrategia es no brindarle lo anterior a un estudiante que no se lo merece. A los buenos en la cancha no los llevarán porque según el Rector, la buena disciplina debe primar en dicho evento. Para muchos se dejaron excluidos a quienes verdaderamente se merecían esta oportunidad, porque son malos estudiantes  en su defecto un tanto indisciplinados.

Si bien, el concepto de mal estudiante, que como cualidad tiende a ser indisciplinado, ha sido estigmatizado en repetidas ocasiones, se suele subestimar sus capacidades y se les niega muchas oportunidades, pero lo que no se tiene presente es que muchos de “esos estudiantes" tiene capacidades y virtudes más allá de sentarse a escribir y memorizar un sin numero de cosas.  Howard Gardner en su teoría de las inteligencias múltiples, plantea que la mayoría de los individuos poseen la totalidad de las inteligencias, pero cada una se desarrolla de un modo y a un nivel particular, así pues ciertas inteligencias se desarrollan más en unos que en otros,    por lo que algunas personas desarrollan su inteligencia corporal cenestésica, que involucra la ejecución de destreza motoras y tareas físicas, presenta gran conexión del cuerpo y la mente. Son muchos los casos en que los “buenos” estudiantes" no poseen la habilidad de desarrollar algún deporte.


El escritor francés Daniel Pennac fue durante años un maestro y contó sus experiencias en un libro (Mal de escuela, Mondadori). Él cree que los que enseñan deberían, antes que nada, mantener la mente abierta y abandonar los prejuicios. Porque incluso la persona que aparentemente es un mal estudiante puede esconder grandes virtudes y capacidades (Malos estudiantes, grandes genios http://www.lavanguardia.com))

El caso es que se demeritan las capacidades y se niegan las oportunidades a un sector subestimado y excluido, no sólo se le debe dar mérito a quienes adquieren conocimiento académicos,  también de vez en cuando hay que reconocer y aceptar quién es bueno en algo, así se logra combatir la injusticia y la imparcialidad que se vio en la elección de la delegación masculina de nuestro colegio, aquella que nos representará en el evento. Porque la idea no era premiar a los estudiantes sino darle la oportunidad a quienes poseen la capacidad y la habilidad deportiva que se requiere.


No valió ninguna explicación, ni señal de inconformismo, evidentemente la lista no se cambiará porque quienes vayan tiene que cumplir con el estereotipo de “estudiante ideal”. Cuando las competencias deportivas no son símbolo de un premio  si no el espacio para que el grupo de estudiantes con cualidades deportivas tengan una oportunidad, cada quien es bueno en algo, y eso no se debería demeritar. 

domingo, 28 de julio de 2013

Editorial.
DECÁLOGO DE UNA UTOPÍA


Hace unos días en clase de Lengua Castellana analizamos y debatimos el texto de opinión “Les presento la selva Nusefa” de la estudiante Dalila Henao, en el cual mostraba un panorama de la notable preocupación de los estudiantes de grado Once frente a la prueba de estado, que tiene una relación directa con nuestro proyecto de vida. Luego de escuchar a mis compañeros, la docente intervino con una idea contundente donde hacía una breve comparación entre la educación pública y la educación privada de nuestro país y cómo  repercuten en el ingreso a la educación superior.

A lo mejor este texto será superficial o poco relevante para algunos, tal vez se salga del que esquema que manejamos al tratar de hablar sobre una situación propiamente institucional, pero a decir verdad  nosotros, los estudiantes de grado Once,  ya estamos más afuera que adentro y es momento de analizar asuntos un poco más profundos, así que respeto al que no le interese este artículo.  

Lo debatido en el salón retumbó en la cabeza de uno que otro compañero, así que en unos cuantos minutos comentamos nuestro “plan de vida”, pero el tema de la  educación pública a pocos les importó, a lo mejor porque aún vivimos cegados o porque nuestro colegio está en el “limbo” al caracterizarse por ser tanto público como privado, sin embargo no es ajeno al mal desarrollo educativo del país.

Tratando de enlazar el texto de Dalila y el debate realizado, pensé que toda esta preocupación no la podríamos evitar si “simplemente” se reformara la educación pública del país, para poder estar un poco a nivel de la privada, no se necesita plata ni mayor inversión sólo una idea que reforme la educación, la cual debe partir desde los grados superiores, es decir, Décimo y Undécimo, pues es este sector quien nota las falencias de la educación tras varios años de vivirlos.

Puede que suene utópico, a lo mejor lo es, el pensar que los estudiantes puedan cambiar el sentido de la educación pública, principalmente se debe direccionar hacia donde se debe enfocar la educación, si a la formación de personas integrales o a la preparación de estudiantes para el ICFES, pero como no lo sabemos, démonos a la posibilidad de fantasear un rato, por lo tanto promulgo lo siguiente: PRIMERO. La preparación para el ICFES debe iniciar estrictamente desde sexto, no en grado décimo, porque por lo visto para eso estudiamos. SEGUNDO. Se debe enseñar a los estudiantes lo estrictamente necesario para dicha prueba, ver clases como filosofía, química y física desde  sexto. TERCERO. Hay que dejar de pensar que para cortar una pizza se deben saber fraccionarios, necesitamos más veracidad, más práctica. CUARTO. Dejar a un lado las clases magistrales QUINTO. En primaria principalmente se  debe enseñar a pensar, a no comer entero, se deben abrir las mentes a temprana edad, cuestionarse si por ejemplo 2+2 solamente es igual a 4. SEXTO Se debe mostrar a los estudiantes la realidad de la vida, deben saber que es obligatorio estrellarse contra el mundo y así cuestionarse un poco. SÉPTIMO. Se debe instruir al estudiante en la formación de un proyecto de vida desde grados inferiores, para que en grado once no esté “tambaleando”, indeciso y con ideas de carreras perfectas. OCTAVO. Se requiere mayor participación de los estudiantes en las clases,  deben ser ellos quienes direccionen el sentido de la misma.  NOVENO. Como la preparación para la prueba de estado inició desde sexto, en el último año escolar se debe manejar un pre-universitario según los intereses de los estudiantes para si “coger terreno” en lo que nos depara más allá de las puertas del colegio. DÉCIMO. Última y más importante premisa,  se les debe infundir a los estudiantes el amor y la defensa de lo público, a luchar con ideas en pro de lo que nos pertenece y conviene.

Así surge el decálogo de una educación utópica que realmente no va más allá de la formación de los estudiantes en los colegios privados; de esta manera en grado Once nos evitaríamos preocupaciones sobre que nos depara la vida después de la prueba de estado, requerimos una educación equitativa donde a los estudiantes del sector público no se les sean arrebatados los cupos en las universidades públicas del país, por culpa de los egresados de colegios privados, que si bien son más instruidos al tener una educación que va años luz más adelantada que la nuestra.

Somos nosotros, los jóvenes quienes debemos defender lo público, lo que nos pertenece en este país inequitativo, nos corresponde a nosotros poner las reglas del juego, se requiere construir consejos estudiantiles y mesas de participación similares a las de las universidades públicas que desde su posición luchan para construir la educación que muchos sueñan
De vuelta a la realidad dejemos de un lado las palabras bonitas, aunque lo anteriormente planteado no es descabellado, es difícil por razones que ustedes mismos deducirán. Si bien, nuestro colegio ha implementado estrategias como dictar física y química desde sexto grado, aún falta mucho, aunque uno que otro docente Nusefista por debajo de mesa está desarrollando procesos para una educación clara y concisa. Habrá que soñar muchos años más hasta que alguien dimensione la cruda realidad del contraste entre la educación pública y privada.  Ojalá no sea muy tarde para construir un país justo.


Danna Ruiz Peña