domingo, 16 de junio de 2013

Editorial
PLATAFORMA SIN FORMA
Se supone que la tecnología (más bien ciertas cosas de ella) debería hacernos la vida más fácil, es más, ya le confiamos todos nuestros quehaceres a una máquina y vivimos prácticamente esclavizados a ella. También se supone que cuando algo no nos trae los beneficios esperados, debe hacerse a un lado y se supone que un error no se debe cometer ni dos ni tres veces. Vivimos en un mundo de suposiciones, pero estas dejarán de ser indicios cuando por obra divina o humana se hagan realidad.

El tema ya se torna inapetente, pero es inevitable no hablar de él, la plataforma o web escolar que se implementa con “éxito” en los colegios de la policía nacional  es uno de los “avances” de la Dirección de Bienestar Social, sin embargo, no se si sólo en Ibagué la realidad es otra, docentes nusefistas afanados, corriendo de oficina en oficina cada 15 minutos, buscando encontrar desocupado  uno de los cinco computadores habilitados para poder pasar notas, la preocupación aumenta con un servicio de internet, no muy bueno ni muy malo, porque en nuestro colegio todo sirve a medias.

El inconformismo de los docentes es evidente, más, cuando prácticamente se les prohíbe pasar notas desde la comodidad de su hogar, la situación no era de otro mundo, pero según algunos docentes, la prohibición fue la gota que rebosó la copa, ni siquiera pueden asistir a clase de forma completa porque tratan de conseguir un computador habilitado, mientras disputan una carrera contra el tiempo y sus otros 26 compañeros.

“Algunas cosas (la plataforma)  parecieran funcionar a la perfección, hay un coronel Quintero que exalta la plataforma escolar como un logro conseguido con éxito, pero sólo ha traído inconvenientes y como siempre los errores los quieren ocultar” algo como lo anterior no lo dije yo, no lo dijo este periódico virtual, lo dijo uno de los “indignados” que se ven en el limbo cada fin de periodo. La verdad este tema ya es cansón pero no se puede omitir el típico discurso, de que siendo un colegio con certificación ICONTEC tengamos inconvenientes como estos, los cuales no deberían existir porque a pesar de que la plataforma es de acceso público, no suele estar congestionada, porque los estudiantes no ingresan a menudo,  además no son muchas las funciones que brinda como para justificar sus errores.

Por nuestra parte, nosotros los estudiantes no podemos acceder a la web escolar por un “error del sistema”,  aunque muy pero muy en el fondo preferimos no mortificarnos anticipadamente, viendo las notas que por cierto no son muy alentadoras, de promedios bajos luego hablaremos, porque aún se guarda la esperanza de que un docente caritativo o un error de la plataforma (pero de los buenos) logre subir uno que otro puntico milagroso a una asignatura.

Muchos pensamos que todo pasado fue mejor, que la situación sería otra si la plataforma estuviera borrada del mapa virtual, si aún los docentes, con libreta en mano, nada más pasaran los cálculos y el boletín saliera impreso, más trabajo pero más efectivo, nos hubiéramos evitado tantos reclamos, tanto inconformismo, tantos dolores de cabeza, tantos estudiantes angustiados y sobre todo tantos padres de familia gritando el mismo error y que de respuesta reciben lo que están acostumbrados a escuchar “es error de la plataforma”. Así es, la implementación de esta herramienta fue un avance pasajero y un mal duradero.

No hay nada que hacer, en cuanto las suposiciones dejen de serlo, ojalá algún día en un futuro no muy lejano deje de dar tantos dolores de cabeza y ojalá la plataforma algún día tome forma.


Danna Ruiz Peña

lunes, 10 de junio de 2013

Editorial.
ENTRE DESILUSIÓN Y PREOCUPACIÓN
Un sol veranero ilumina radiantemente los pasillos de la institución, anunciando el fin de semestre y el inicio de vacaciones de mitad de año, se supone la alegría debería ser evidente, pero entre caras largas, rostros desesperados, docentes estresados y estudiantes afanados, la realidad es muy distinta.

Por estos días el NUSEFA revive esa época en la que todos se descontrolan y salen de sus casillas, esa que hace sufrir a más de uno; por un lado, docentes estresados por sacar promedios, ajustar una que otra nota y entregar planes de mejoramiento, adicional o como obsequio, una plataforma congestionada que mide cada minuto para habilitarse. Por otro lado las caras largas de los estudiantes  que ven su año perdido, muchos de ellos se multiplican para cumplir con los trabajos que harán milagros y de paso le ruegan a un Dios en el que nunca creyeron, porque saben que la delgada línea entre pasar y quedarse es decisiva, más estando en grado Once donde las pruebas de estado y la graduación van pisando los talones.

Para muchos es normal la anterior situación, hasta tienen métodos infalibles para cumplir con todo y lograr lo imposible, sin embargo, en este año (que hartas sorpresas ha traído) se suma un inconformismo más, salir el 21 de junio a receso de mitad de año, un día antes de iniciar el Festival Folclórico Colombiano en nuestro departamento; y es que con un folclorito institucional ausente lo que pedíamos era salir un poco más temprano, y ya sabemos que entramos una semana más tarde y que por decisión de la Dirección de Bienestar Social, la cual nos subordina es imposible, ya que todos los colegios de la policía deben salir a igual fecha  (el discurso de siempre).

Lo único cierto es que un despelote se vive en nuestro colegio, porque con este fin de primer semestre serán varias las materias que se suspenderán para dar paso a otras, además se recuperan primer y segundo periodo es tan sólo tres días, algo complicado cuando se van perdiendo entre tres o cinco materias, agreguemos algo más que por esta semana inquietó a muchos, los docentes de la secretaría, alrededor de 15, salen esta semana, ¿y nosotros qué? No se sabe que haremos durante esa semana, mucho menos se sabe que haremos los buenos estudiantes durante este periodo de tiempo en que los “otros” recuperan.

Amanecerá y veremos que ocurre, mientras tanto seguimos repudiando el hecho de perder nuestra tradición omitiendo el folclorito (¿o olvidándolo?), pero bueno, con rabo de gallo, poncho y sombrero nos verán, porque prácticamente después de clases nos tocará ir derecho a los desfiles de las fiestas del folclor.

Ojalá muchos estudiantes rezándole al cosmos logren pasar las asignaturas y materias perdidas, ojalá en la semana como muestra de arrepentimiento nos reciban con lechona y tamal, ojalá todo este caos y alboroto acabe de una vez por todas y logremos disfrutar esas dos semanas para descansar o practicar un poco para las pruebas de estado, que si bien es cierto, se están acercando. Que comience una semana dolorosa y mucha suerte, porque si que la necesitan.


Danna Ruiz Peña 

domingo, 2 de junio de 2013

Editorial
¿QUÉ PODEMOS ESPERAR?
Un grito va y viene, las caras aburridas dejan mucho que pensar, algunos prefirieron estar callados, mientras otros, contagiados por la fiebre del momento, preferían unirse al tropel que se había formado, entre bulla y comentarios no se logró concretar a ciencia cierta una solución o una alternativa, porque la batalla colosal de gritos y comentarios mal intencionados, dejaron a más de uno estupefacto.

El pasado martes 28 de mayo del presente año, se convocaron en el teatro del colegio a padres de familia de grado décimo y once para tratar uno que otro asunto académico, aunque los estudiantes presentes sabían que el verdadero objetivo de la reunión era socializar y debatir la petición enviada por el consejo estudiantil acerca del “pre-icfes” de los días jueves. Luego de enredar un poco la reunión, darle vueltas a otros asuntos, por fin se trató la situación, al momento de ser escuchados ciertos estudiantes, algunos padres de familia sacando actas y decretos se negaron a muchas de las ideas allí planteadas, aunque por sí no se concretó mucho, tras el poco interés de cambiar la situación por parte de quienes dirigían la reunión, aunque era de esperarse, no fue la sorpresa más grande de la congregación.

Una vez más muchos acudientes brillaron por su intervención, y no esa que uno aplaude al ser significante y constructiva, todo lo contrario, una verdadera batalla de gritos y discusiones se vivió en el teatro, padres de familia que se apoderaron del micrófono y lo utilizaron como arma para crear alboroto, logrando desviar el tema y sacar a un lado a los directivos y hasta al mismo Rector que estaba atónito ante semejante situación.

Valga recordar que no es la primera vez que esto ocurre, en este mismo año se ha visto casos desagradables en que los acudientes recurren a los gritos  para ser, según ellos, escuchados, y como si se tratara de un mal que ronda, son los padres de familia de los grados superiores que arman shows tan vergonzosos; es más, nosotros como estudiantes estamos sorprendidos del comportamiento de los padres de familia, quienes han olvidado hablar de manera educada para encontrar  la solución al conflicto. ¿Qué podemos esperar de estudiantes que tienen semejante ejemplo en casa?

En esas quedó la reunión. Hasta en cierto momento noté que un padre de familia enojado estaba a punto de pelear con otro, como si se tratase de un ring de boxeo, la notable falta de tolerancia avergonzó al público, que prefirió retirarse de tan bochornoso episodio. El hecho  logró desviar la situación de los jueves, que terminó con la decisión de pocos acudientes desconcertados, que por respeto estaban aún en el recinto.

¿Dónde está la supuesta tolerancia y respeto que la familia policial exalta como valor esencial?  Hasta dónde ha llegado el grado de atraso  humano que  ni siquiera permite a un grupo de “adultos” tratar un tema sin recurrir a gritos, definitivamente la madurez no la define los años, es realmente desagradable que ni siquiera  nosotros los adolescentes, que somos catalogados como  intolerantes, conflictivos, entre otros apelativos, nos comportamos de esa manera,  por lo menos no hasta el punto de parar una reunión para irrespetar a quienes la presiden.

No queda mucho que esperar y hablar, luego no digan el por qué sus hijos son así, ni con charlas y conferencias se podrá cambiar a un padre de familia, por lo menos eso es lo que el adagio popular más certero, nos ha tratado de mostrar: “loro viejo no aprende a hablar”.


Danna Ruiz Peña

domingo, 26 de mayo de 2013

Editorial.
UNA OPORTUNIDAD MÁS
¿Cómo expresar y dejar ver ese algo que nos atrapa y no deja ver quiénes somos? ¿Por qué luchar contra ese algo que jamás lograremos destruir? No todos los días nos miramos fijamente en un espejo y nos transportamos a una fase inconsciente donde sólo estoy yo contra el yo, esa conexión inseparable, muchas veces dominante que nos negamos a mostrar, que se impone a nuestra imagen usual.

Lo anterior no es una reflexión filosófica ni nada por el estilo (aunque no esta tan lejos de serlo) es un simple análisis y cuestionamiento que surge tras leer el texto titulado Borges y yo, donde el escritor argentino muestra sus dos caras, la de Borges el famoso literato que con sus obras justifica la existencia del yo, y ese otro lado que se niega a ser conocido, que se “deja vivir” y al cual Borges le debe todo. Al analizar en clase minuciosamente el escrito, desligando cada parte, determinando cada palabra, cuestionándonos frase por frase; descubrimos que el ejercicio de Borges  había logrado, lo que para muchos es imposible y complejo, pues hablar de uno  mismo, de ese yo que supuestamente conocemos, no es tan fácil como parece.

Surge así la segunda parte del ejercicio, la docente nos propuso realizar un escrito similar, donde plasmáramos ese alguien que mostramos a diario, pero que, de la misma forma, liberáramos un rato a nuestro yo oculto, el que por un momento se apoderaría de nosotros para dar rienda suelta a la escritura de nuestros sentimientos. Es ahí, donde el espejo cumplió una función especial, pues permitía encontrarnos con nosotros mismos, transportando nuestra mente al más recóndito interior donde convive insatisfechamente, esa parte de nosotros que impide mostrar quiénes somos.
Una vez más el lápiz y el papel fueron la salida de escape y desahogo para muchos estudiantes que vieron en el ejercicio la oportunidad para mostrar quién en realidad es cada uno. Este sorprendente ejercicio permitió expresarnos de una manera única, es más, muchos aseguraron que al escribirlo les movió la fibra, hasta una que otra lágrima sacó, valga resaltar que no todos los escritos logran esto.

Para sorpresa de la docente y estudiantes, el ejercicio en los grados onces permitió ver a varios yo, con facetas distintas. Apasionados, impulsivos, soñadores, pensantes, distraídos, perezosos, reprimidos, arriesgados, aficionados a la escritura, poesía y filosofía, sensibles, que no les importa el que dirán, hasta con gustos extraños , muchos de ellos coincidieron en mostrar la imagen que reflejaban usualmente como posesiva, caprichosa, presumida, antipática, fuerte, racional, orgullosa, sin sentimientos, aferrada a una vida material donde todo es efímero, donde no se vive con tranquilidad, y donde no se da la oportunidad de vivir las experiencias; en fin, se comprobó que el yo ama y odia nuestra imagen, pero más la segunda que la primera, pues es por esta posesión  que  nos ha vuelto  seres frío, que no se dan la posibilidad de expresarse libremente y que ocultan muchas cosas que a gritos piden ser contadas. El mismo yo que nos regaña, reprocha y acompleja.

Entre tanto, el ejercicio nos hizo escribir con el alma, mostró nuestra parte literaria, poética, filosófica, cruda y realista que conllevan a un sólo sentimiento, no todos los días se logra con éxito una introspección desde los más profundo de nuestro ser, ¿Qué somos? ¿Qué mostramos o qué aparentamos ser? Son algunas de las preguntas bases que nos debimos hacer. No resta más que ratificar nuestra satisfacción al poder desahogarnos por el mejor y más cobarde medio, que ya varias veces ha logrado su objetivo, sin duda, describir desahoga el alma.
  

Danna Ruiz Peña

sábado, 18 de mayo de 2013


Editorial.
NOS QUIEREN METER GATO POR LIEBRE
No iniciaré dando un panorama de la situación, porque es tan misterioso lo que ocurre, que no me atrevo a dar con certeza una proyección de la realidad, entre mentira y mentira camuflada en palabras bonitas, se logra evadir los causantes del problema y como resultado final ocultar la realidad… déjenme admirarlos, ¡QUE TALENTO!

Tras la repentina decisión (incoherente, por cierto) de no realizar el folclorito; por obligación la promoción 2013 debió enterarse (o mejor dicho, se le debió comentar por encima la situación), porque de lo contrario no hubieran dicho ni una sola palabra, aunque no es nada nuevo, ya estamos acostumbrados. La reacción no fue una diferente a la de un grupo inconforme, que espera llegar a grado once para gozarse su último folclorito, patrimonio cultural de la institución que por años ha integrado a la comunidad nusefista; entre rostros sorprendidos y atónitos, muchos se preguntaban el por qué de la trascendental decisión, se trató de buscar respuesta, pero en primer lugar se debía resolver una gran duda ¿Quién mandaba en ese momento en la institución? A sorpresa de nosotros, había retomado el “poder” el rector, así que acudieron a él, guardando la calma para no cometer errores, se trató de buscar una respuesta del por qué habían cancelado el evento, para sorpresa, una respuesta más insensata que la pregunta, de manera resumida fue algo así: “el rendimiento académico de los grados once no es el mejor (…) la inauguración de los juegos no fue de mucho agrado (...) no se ha pasado una propuesta como lo hizo el año pasado la promoción 2012” bla bla bla.

Trataré de ser lo más breve posible, entenderán que tratar temas como estos no es fácil, pero con atrevimiento hablaré en nombre de una promoción indignada y de un estudiantado que apenas se entere también lo estará. Como es posible que traten de encubrir la verdad echándole la culpa a la Prom 2013, que si bien es cierto no ha tenido el suficiente apoyo, en primer lugar porque el rector no se ha acercado a hablar con nosotros en su totalidad, no hizo acto de presencia en la inauguración de los juegos, entendemos su situación, pero entiéndanos usted a nosotros.

Además debe entender (aunque no buscamos del todo justificarnos) que por obvias razones nuestro desempeño académico en el primer periodo fue malo, los cambios de promedio fueron una ráfaga mortal a quemarropa, tenga en cuenta que el SENA se articuló con más fuerza a nuestra institución, nos dejan guías larguísimas que por mucho se resuelven en todo un fin de semana y eso que el profesor Carlos Gaitán hace lo imposible por resolver parte de ella en horas de clase. Por otro lado estamos cansados de la molesta comparación con el once del año pasado, a nosotros nos tienen olvidados, y es que 51 años no son de relevancia, aunque entendible, como se trataba de la promoción de oro, 50 años, todo el mundo (así los estudiantes no hicieran mucho, es un ejemplo) hacía lo imposible por hacerla lucir, toda la institución gestionaba y gestionaba para mostrar lo mejor, y es que el oro brilla por sí solo…

En cambio, nosotros con el mundo encima (porque en problemas y preocupaciones somos expertos) muy al estilo del ave fénix tratamos de renacer de las cenizas y sacar adelante a una promoción, que tratan de pasar por culpable de un problema que tiene un origen interno, no sé que ocultan esas oficinas, que muy parecido a este gobierno, trata de camuflar un complot que tarde o temprano será descubierto.

¿Acaso se olvidan de que somos un colegio? No se puede romper la tradición de años, una de las tantas (o pocas, no lo sé) que nos hacen sentir orgullosamente nusefistas. Es increíble que tomen una decisión tan a la ligera, sin ni siquiera imaginar la repercusión que traería a los estudiantes, no concibo la idea de que un grupo de personas “x” haya tomado esta decisión, cuando se supone y está estipulado que la máxima autoridad es el consejo directivo, que no se compone de dos personas, sino de ciertos representantes de cada sector de la comunidad educativa, y es que nuestro colegio como la España en pleno siglo de oro está internamente dividida y con grandes fallas.

Lo más triste del asunto es que están pasando por encima de sus mismas leyes (que irónico), hasta de su filosofía institucional con enfoque humanista que “promueve al estudiante en la búsqueda de su capacidad de reflexión e indagación generando desarrollo de competencias y habilidades personales, familiares, sociales y culturales, que le permiten su crecimiento (…)” además que ignoran uno de sus componentes del saber social, el cultural, que se transmite de mayores a menores, el cual busca fortalecer a través de la práctica. El folclorito institucional, nos permite avivar la tradición y la cultura del país y fortalecer nuestro regionalismo ¿Qué buscan con cancelarlo?

No escribo más porque tan sólo recordar esas frías palabras me enerva el alma, y ratifica lo que siempre he dicho, a nosotros los estudiantes se nos reservan unas cuantas verdades. ¿Qué tanto ocultarán? Que tratan de buscar ilógicamente falsos culpables, aferrándose de argumentos poco valederos que no van al caso, ¿once debe armar un folclorito institucional? Eso dio a entender.

Seguiremos preguntándonos que será de nuestra promoción y de nuestra institución, no todo es estudio recuerden eso, seguiremos en “pie de lucha” tratando de encontrar una solución, pero es imposible cuando no se conoce el problema, pero de algo estamos seguros, no dejaremos acabar con el patrimonio y tradición de esta institución, debemos recalcar y conservar lo que por generaciones nos ha hecho sentir orgullosamente nusefistas.


Danna Ruiz Peña

sábado, 11 de mayo de 2013


Editorial.
CAMINANTE NO HAY CAMINO…
Los días pasan cada vez más rápido que el anterior, la vida lleva tanto afán que cada buen momento es un recuerdo fugaz, uno de los tantos ciclos que compone la vida está más cerca del final y cuando ocurra caeremos en la realidad, de seguro se lamentarán por cada minuto perdido, porque el tiempo no ha de regresar.

Muchos compañeros a estas alturas de la vida, no han puesto los pies sobre la tierra, no se han dado cuenta de la realidad, la que preferimos hacer caso omiso, la prueba de estado, la que parte nuestra vida en dos y reescribe nuestra historia (tal como lo escuché en una de las tantas charlas psicológicas de pre-icfes), está cada vez más cerca, no entiendo que pasa por la mente de los estudiantes, quienes  aún no acatan los ciento un llamados y consejos de los maestros a diario nos recalcan y que son de beneficio para nuestro porvenir; ¿Cuántos de ustedes tienen un espacio en su apretada agenda para resolver preguntas de tipo Icfes?, para esto no hay excusas, es más, no me atrevo a dar ninguna. Muchos de nosotros pensamos que el camino se hace solo, por causa y efecto del destino, ¿hasta dónde puede llegar tal ignorancia de creer que sin esfuerzo alcanzamos logros? Preparándonos para el ICFES es el primer paso para escalar hacia la meta, pero también el primero para destruir los escalones.

Hace algunos días me retumba por la mente la frase de Antonio Machado “caminante no hay camino, se hace camino al andar” surge a partir de la anterior este artículo, así es, cada quien forja su futuro, todo lo que hagamos en el presente, es una huella en el pasado y una repercusión en nuestro futuro, pero ¿Cómo lograr lo anterior? Lo primordial, además de construir una identidad que defina, qué somos y en qué creemos, debemos soñarnos, proyectarnos a un futuro que si bien es incierto, pero del cual tenemos las riendas. Sin embargo de manera admirable, son muchos los jóvenes nusefistas que atravesaron el anterior paso de manera satisfactoria y que en este momento, en pleno desorden adolescente, cuando muchos se limitan a disfrutar y “vivir” el presente, forjan y construyen su futuro, un claro ejemplo somos nosotros, los integrantes de la Nueva Era, que aunque no vayamos a estudiar comunicación social, somos conscientes que el escribir y no callar, es indispensable en cualquier carrera o profesión, y no es que estemos alardeando de lo que somos, el sacrificio y la pasión que le entregamos a este medio es para beneficio de nuestro mañana, porque expresarnos no implica gritar, impugnar, organizar manifestaciones y protestas, escribiendo nunca se limitará nuestra libertad de expresión.

Dalila Henao, tras años de preparación en el campo del idioma inglés  y con un espíritu de liderazgo explotado, logró recoger sus frutos al ganar un cupo para viajar a Estados Unidos y ser una de las figuras más representativas de la institución y un ejemplo a seguir para los demás. Y si de viajes se trata, oculto entre los grados décimos, encontramos a Diego Ramón, integrante del grupo Propapel de la institución, dirigido por la docente Aura Nelly Muñoz, el cual es un orgullo tolimense al arrasar en Colciencias de la mano del proyecto Ondas Ibagué, Diego viajará a Chile donde mostrará el arduo trabajo que han realizado, al momento de ser entrevistado por el periódico, nos comentaba que como si fuese una señal divina gracias a su esfuerzo en este proyecto, logró entender que su vida está en el ámbito científico e investigativo, por tanto decidió reformar y encaminar su proyecto de vida.

Son muchos los casos que se me quedan sin contar, nuestra institución más allá del patio central, guarda ciento de historias, anécdotas y discursos de jóvenes que a su corta edad son conocedores de la vida y dan testimonio que con disciplina, pasión y compromiso todo se puede lograr, jóvenes dueños de su destino que ensillan su camino.

Así que es  el momento perfecto para reflexionar, hacer un pare en el camino, si usted es uno de los tantos jóvenes que se limita a esperar a que la vida pase, ¡REACCIONE! Y haga acciones que lo salven de tener un futuro truncado y un sin número de sueños frustrados, entonces caminante ¿Qué está esperando para andar?


Danna Ruiz Peña

viernes, 3 de mayo de 2013


Editorial.
¿Y USTED QUÉ HARÍA?
¿Acaso lo opaco que se han tornado algunos días es una premonición del destino? ¿Es quizás un anuncio divino? A estas alturas nada suena descabellado; se preguntarán por qué los anteriores interrogantes son relevantes, pues bien, esta semana fue un completo desastre, no sólo para la Promoción 2013 que sin salir de un problema ya entra en otro, de igual manera otros grados tuvieron una semana agotadora. Los días se han tornado oscuros,  dando a entender que todo va de mal en peor, que por lo visto no se hallarán prontas soluciones a ciertos inconvenientes que están imponiendo una espesa capa de mala energía por los pasillos, y si no nos creen traten de ir un poco más allá del patio central.

La verdad, el ventilar abiertamente los problemas por este medio se ha tornado inapetente, esta vez no miraremos el centro del problema sino su final; como ya mencioné, la Prom 2013, como si se tratara de su profesión, entra y sale de altercados a cada rato, según las estadísticas dos por semana, lo cual es mucho, tratándose de asuntos con cierta trascendencia, aunque no mayor, en los cuales se debe reconocer que llegar a una solución es posible, pero complejo. En vista a lo anterior, nos propusimos analizar cómo las “autoridades competentes” o mejor dicho, los docentes, resuelven los conflictos.

En primera medida, personalmente me causó gracia, ver como ciertos docentes no se dan la posibilidad de tomarse el hermoso trabajo de dialogar y buscar alternativas, que en vez de hacer recapacitar al estudiante, hacen que todo les entre por un oído y les salga por el otro. ¿Cómo es posible que ante la ausencia del rector todos los problemas, hasta el más mínimo, tenga que ser analizado, aprobado y autorizado (eso percibo)  por el rector encargado? El coordinador Sixto además  de ejercer con excelencia su cargo, debe resolver o direccionar un problema que fácilmente puede resolverse por un docente e incluso entre los mismos estudiantes, ¿Por qué al subteniente Duque, en calidad de rector, no lo sobrecargan con problemas tan mínimos como a Sixto, el rector encargado? Se da a entender que al subteniente, se le ve como una figura imponente y de tiempo limitado, que cumple su función más no la de los demás; el coordinador Sixto vive ocupado, con trabajo hasta la coronilla, recogiendo el dinero del Icfes, inscribiendo a los jóvenes al mismo, atendiendo reuniones del Sena, revisando y aprobando un sin número de documentos, respondiendo preguntas de docentes y padres de familia, tratando asuntos propios de la academia, entre otras funciones ¿tendrá tiempo suficiente para ir a un salón y solucionar un conflicto que no tiene mayor repercusión?

Continuando con la investigación, una de esas que no va al fondo porque a simple vista es evidente todo, comprobé la capacidad resolutiva y optativa  de ciertas personas, ¿Cómo resolver un problema? a) citando al acudiente b) haciendo anotación c) llamando la  atención d) creando un acuerdo, acta de compromiso o e) todo lo anterior no sirve de nada porque a un adolescente no se le hace entender las cosas mediante la opresión, y la respuesta es…

Cierto inconformismo se vivió el día viernes en 11A (se supone no contaría el pecado, pero entenderán que debo ubicarlos) tras la decisión de hacerle anotación a todos los estudiantes, ya que no resultó el responsable del daño de un interruptor de la luz, lo que para ellos (estando en lo correcto) es un bien público, fueron muchos los comentarios del estudiantado al ver como indiscriminadamente llenaban el observador, en casos dañando el registro perfecto de estudiantes ejemplares, todos se preguntaban por qué pagar por algo que no habían hecho. Como si una nota en un papel hiciera entender a los estudiantes, que el dañar un bien público automáticamente lo convierte en criminal, tomando como base lo que podría ocurrir actuando, no como estudiante, sino en calidad de ciudadano, otro ejemplo más ligado a la realidad, ¿encarcelando a un delincuente se logra reformarlo? ¿Acaso no represan más su odio? Suena duro, pero transformado en términos de la vida escolar es algo similar. Formar “seres integrales” no involucra la opresión (interpretándolo como la presión, sin salida o acatamiento que se ejerce a un estudiante), porque un estudiante, NO, repito, NO entiende ni a grito, ni con anotaciones, amonestaciones o charlas que lo hagan sentir una mala persona dentro de la sociedad. Cómo se pretende formar sujetos que cambien el país, cuando el dialogar correctamente no es empleado, cuando se utilizan armas mortales que hacen que el joven no sea consiente de su error y por consiguiente no es claro el saber, que no puede volverlo a hacer.

Como sorpresa de esta “investigación” me sorprendió ver como los jóvenes, conscientes de la situación, buscaban proponer alternativas a las que “autoridades” hacían caso omiso, pues están tan ligados a esta errónea práctica, que la ven como única alternativa y solución, no logran entender que los tiempos han cambiado y el educar a los jóvenes también, son tan cerrados al cambio que no se dan a la posibilidad de emplear nuevos y educativos métodos de resolución de conflictos.

Es ahí donde viene la pregunta esencial de esta carreta ¿Qué hacer? ¿Cómo transmitirle un mensaje para la vida a un estudiante? ¿Cómo un docente logra llegarle a un joven? Por lo visto ni amonestaciones, ni charlas funcionan actualmente, ¿Cómo entender a cientos de universos diferentes, con variadas convicciones, ideas y percepciones? Nos quedaremos pensando, porque hasta el momento desconozco un método para lograrlo, de seguro ni docentes, psicólogos, especialistas, entre otros podrán decirlo, la respuesta la tiene el mismo sujeto del interrogante… ¿y usted compañero que haría?

Danna Ruiz Peña