domingo, 11 de agosto de 2013

Editorial
SUPOSICIONES
El pasado lunes 05 de agosto se realizó el simulacro para el ingreso a la educación superior, adquirido a través de la empresa Instruimos, tenía un valor de  ocho mil pesos y toda la buena intención del docente Rubert Vanegas, quien tuvo la idea y la intención de brindarle una ayuda a sus estudiantes.

Algunos mostraban el aburrimiento que se torna normal el día lunes, y otro, conscientes de la situación, venían enfocados y con grandes expectativas frente a la que considerarían  una buena práctica para la prueba de estado que se avecina, pero en este juego no valen las buenas intensiones de algunos, cuando se ven opacadas por la indiferencia y el poco sentir de muchos estudiantes.

La expectativa en cuanto al simulacro fue mucha, sin embargo se logró sentir cierto disgusto frente a este, pues a nuestro parecer, el simulacro no estaba diseñado de manera integral en todos sus campos, no es que seamos expertos, pero ya de memoria nos hemos aprendido la estructura de la prueba; si bien, dentro de cada área que integra el núcleo común se trabajan tres componentes, a excepción de Física y Química  que presentan cuatro, se supone que la prueba de estado debe evaluar dentro de las 24 preguntas de cada área los componentes correspondientes. Tal fue la sorpresa de los estudiantes que quedaron confundidos y espantados frente a las preguntas de ciertas materias, por ejemplo en Química se emplearon preguntas que requerían muchos procesos y poco análisis, se supone que debía ser de manera contraria, eran preguntas que evidentemente no se lograban hacer en dos minutos, el tiempo estimado en cada pregunta.

En física, no se manejaron los cuatro componentes, las 28 preguntas realizadas tenían relación con eventos ondulatorios, dejando a un lado la mecánica clásica, la termodinámica y el electromagnetismo, se supone se deben manejar todos los componentes.

En la prueba de sociales no ocurrió nada diferente, esta se basó en seis textos donde estuvo ausente componentes como el espacio, el territorio, el ambiente y la población, además, a decir verdad, era un tanto similar a la prueba  de lenguaje, los temas tratados en las lecturas no eran del todo hechos históricos de preferencia en el ICFES.       

Para rematar, se supone que la actitud frente a la prueba debería ser la mejor, pues el icfes ya nos está pisando los talones, pero la realidad fue la de un grupo apático y desinteresado, inconsciente de todo acto, que molestaba y hablaba en pleno simulacro, sumándole los gritos de ciertos docentes, que por tratar de “poner disciplina” al salón, entraban en el juego de grito va, grito viene, creando más ruido para las personas que con creces trataban de concentrarse, ¿hasta dónde llega el grado de insensibilidad y sobre todo indiferencia frente a sus compañeros? Vivimos cegados de un individualismo que ocasiona una pésima convivencia, donde prevalecen los intereses de cada uno por encima de la de sus congéneres, el hecho de tener que soportar a un grupo de estudiantes que no valoran las oportunidades y que poco les importa su futuro y que por lo visto carecen de solidaridad y apoyo mutuo, bastaba con hacer un poco de silencio, se supone que tras tantos años de convivencia y a un paso de comenzar la educación superior, había un poco de respeto para quienes trataban de enfrentar la realidad, los que ven en el puntaje del ICFES su futuro.

Lastimosamente aquí no valieron las buenas intensiones por parte del docente organizador, no la disposición e interés de algunos, independientemente de las que consideramos falencias en la prueba, la que no fue del todo mala, fue notoria la desidia de la mayor parte de los estudiantes. Habrá que esperar los resultados del ICFES haber si los que ocasionaron molestias en la prueba están “sobrados” para este 25 de agosto, sólo cuando lleguen los resultados dejaremos de suponer.  

domingo, 4 de agosto de 2013

Editorial.
NO ES CUESTIÓN DE DEMERITAR

Una noticia, una sorpresa, un  problema y una decisión poco alentadora avivó el inconformismo en los grados superiores del Nusefa.  Rostros inconformes reclamando justicia y exigiendo una respuesta que calmara el descontento popular, pero la decisión se había tomado y ningún poder humano lograría cambiarlo.

Esta semana, luego que se anunciaran  los estudiantes seleccionados para representar nuestro colegio en el 3° encuentro deportivo de integración de los colegios de la Policía Nacional, que se realiza cada dos años en el mes de septiembre y reúne a las delegaciones de los 22 colegios de la Policía Nacional de todos los rincones del país, causó inconformismo la noticia en los estudiantes de décimo y once, pues según ellos la selección no fue la acertada.  En la lista final no aparecían los estudiantes con alto rendimiento deportivo o con la destreza que requieren ciertos deportes, además lo que ocasionó mayor rechazo fue que los estudiantes que están en la final de microfútbol del colegio no asistirán y justamente son estudiantes de décimo y undécimo.

Tal fue el repudio, que ante la situación un grupo femenino que había sido seleccionado para asistir al encuentro deportivo, mostró un valioso acto de lealtad al rechazar la propuesta de ir a Bogotá porque a sus compañeros varones, quienes merecían ir, les negaron la oportunidad, justamente por ser “malos estudiantes”.  

Según el Rector, con la elección se busca “premiar a los buenos estudiantes” pues el paquete no sólo incluye ida a Bogotá, también hotel, comida y todo pago, por tanto la estrategia es no brindarle lo anterior a un estudiante que no se lo merece. A los buenos en la cancha no los llevarán porque según el Rector, la buena disciplina debe primar en dicho evento. Para muchos se dejaron excluidos a quienes verdaderamente se merecían esta oportunidad, porque son malos estudiantes  en su defecto un tanto indisciplinados.

Si bien, el concepto de mal estudiante, que como cualidad tiende a ser indisciplinado, ha sido estigmatizado en repetidas ocasiones, se suele subestimar sus capacidades y se les niega muchas oportunidades, pero lo que no se tiene presente es que muchos de “esos estudiantes" tiene capacidades y virtudes más allá de sentarse a escribir y memorizar un sin numero de cosas.  Howard Gardner en su teoría de las inteligencias múltiples, plantea que la mayoría de los individuos poseen la totalidad de las inteligencias, pero cada una se desarrolla de un modo y a un nivel particular, así pues ciertas inteligencias se desarrollan más en unos que en otros,    por lo que algunas personas desarrollan su inteligencia corporal cenestésica, que involucra la ejecución de destreza motoras y tareas físicas, presenta gran conexión del cuerpo y la mente. Son muchos los casos en que los “buenos” estudiantes" no poseen la habilidad de desarrollar algún deporte.


El escritor francés Daniel Pennac fue durante años un maestro y contó sus experiencias en un libro (Mal de escuela, Mondadori). Él cree que los que enseñan deberían, antes que nada, mantener la mente abierta y abandonar los prejuicios. Porque incluso la persona que aparentemente es un mal estudiante puede esconder grandes virtudes y capacidades (Malos estudiantes, grandes genios http://www.lavanguardia.com))

El caso es que se demeritan las capacidades y se niegan las oportunidades a un sector subestimado y excluido, no sólo se le debe dar mérito a quienes adquieren conocimiento académicos,  también de vez en cuando hay que reconocer y aceptar quién es bueno en algo, así se logra combatir la injusticia y la imparcialidad que se vio en la elección de la delegación masculina de nuestro colegio, aquella que nos representará en el evento. Porque la idea no era premiar a los estudiantes sino darle la oportunidad a quienes poseen la capacidad y la habilidad deportiva que se requiere.


No valió ninguna explicación, ni señal de inconformismo, evidentemente la lista no se cambiará porque quienes vayan tiene que cumplir con el estereotipo de “estudiante ideal”. Cuando las competencias deportivas no son símbolo de un premio  si no el espacio para que el grupo de estudiantes con cualidades deportivas tengan una oportunidad, cada quien es bueno en algo, y eso no se debería demeritar. 

domingo, 28 de julio de 2013

Editorial.
DECÁLOGO DE UNA UTOPÍA


Hace unos días en clase de Lengua Castellana analizamos y debatimos el texto de opinión “Les presento la selva Nusefa” de la estudiante Dalila Henao, en el cual mostraba un panorama de la notable preocupación de los estudiantes de grado Once frente a la prueba de estado, que tiene una relación directa con nuestro proyecto de vida. Luego de escuchar a mis compañeros, la docente intervino con una idea contundente donde hacía una breve comparación entre la educación pública y la educación privada de nuestro país y cómo  repercuten en el ingreso a la educación superior.

A lo mejor este texto será superficial o poco relevante para algunos, tal vez se salga del que esquema que manejamos al tratar de hablar sobre una situación propiamente institucional, pero a decir verdad  nosotros, los estudiantes de grado Once,  ya estamos más afuera que adentro y es momento de analizar asuntos un poco más profundos, así que respeto al que no le interese este artículo.  

Lo debatido en el salón retumbó en la cabeza de uno que otro compañero, así que en unos cuantos minutos comentamos nuestro “plan de vida”, pero el tema de la  educación pública a pocos les importó, a lo mejor porque aún vivimos cegados o porque nuestro colegio está en el “limbo” al caracterizarse por ser tanto público como privado, sin embargo no es ajeno al mal desarrollo educativo del país.

Tratando de enlazar el texto de Dalila y el debate realizado, pensé que toda esta preocupación no la podríamos evitar si “simplemente” se reformara la educación pública del país, para poder estar un poco a nivel de la privada, no se necesita plata ni mayor inversión sólo una idea que reforme la educación, la cual debe partir desde los grados superiores, es decir, Décimo y Undécimo, pues es este sector quien nota las falencias de la educación tras varios años de vivirlos.

Puede que suene utópico, a lo mejor lo es, el pensar que los estudiantes puedan cambiar el sentido de la educación pública, principalmente se debe direccionar hacia donde se debe enfocar la educación, si a la formación de personas integrales o a la preparación de estudiantes para el ICFES, pero como no lo sabemos, démonos a la posibilidad de fantasear un rato, por lo tanto promulgo lo siguiente: PRIMERO. La preparación para el ICFES debe iniciar estrictamente desde sexto, no en grado décimo, porque por lo visto para eso estudiamos. SEGUNDO. Se debe enseñar a los estudiantes lo estrictamente necesario para dicha prueba, ver clases como filosofía, química y física desde  sexto. TERCERO. Hay que dejar de pensar que para cortar una pizza se deben saber fraccionarios, necesitamos más veracidad, más práctica. CUARTO. Dejar a un lado las clases magistrales QUINTO. En primaria principalmente se  debe enseñar a pensar, a no comer entero, se deben abrir las mentes a temprana edad, cuestionarse si por ejemplo 2+2 solamente es igual a 4. SEXTO Se debe mostrar a los estudiantes la realidad de la vida, deben saber que es obligatorio estrellarse contra el mundo y así cuestionarse un poco. SÉPTIMO. Se debe instruir al estudiante en la formación de un proyecto de vida desde grados inferiores, para que en grado once no esté “tambaleando”, indeciso y con ideas de carreras perfectas. OCTAVO. Se requiere mayor participación de los estudiantes en las clases,  deben ser ellos quienes direccionen el sentido de la misma.  NOVENO. Como la preparación para la prueba de estado inició desde sexto, en el último año escolar se debe manejar un pre-universitario según los intereses de los estudiantes para si “coger terreno” en lo que nos depara más allá de las puertas del colegio. DÉCIMO. Última y más importante premisa,  se les debe infundir a los estudiantes el amor y la defensa de lo público, a luchar con ideas en pro de lo que nos pertenece y conviene.

Así surge el decálogo de una educación utópica que realmente no va más allá de la formación de los estudiantes en los colegios privados; de esta manera en grado Once nos evitaríamos preocupaciones sobre que nos depara la vida después de la prueba de estado, requerimos una educación equitativa donde a los estudiantes del sector público no se les sean arrebatados los cupos en las universidades públicas del país, por culpa de los egresados de colegios privados, que si bien son más instruidos al tener una educación que va años luz más adelantada que la nuestra.

Somos nosotros, los jóvenes quienes debemos defender lo público, lo que nos pertenece en este país inequitativo, nos corresponde a nosotros poner las reglas del juego, se requiere construir consejos estudiantiles y mesas de participación similares a las de las universidades públicas que desde su posición luchan para construir la educación que muchos sueñan
De vuelta a la realidad dejemos de un lado las palabras bonitas, aunque lo anteriormente planteado no es descabellado, es difícil por razones que ustedes mismos deducirán. Si bien, nuestro colegio ha implementado estrategias como dictar física y química desde sexto grado, aún falta mucho, aunque uno que otro docente Nusefista por debajo de mesa está desarrollando procesos para una educación clara y concisa. Habrá que soñar muchos años más hasta que alguien dimensione la cruda realidad del contraste entre la educación pública y privada.  Ojalá no sea muy tarde para construir un país justo.


Danna Ruiz Peña

domingo, 21 de julio de 2013

Editorial.
RECORDAR ES VIVIR
El 20 de julio de 1810 un grupo de revoltosos criollos  con ansias de justicia y libertad dieron, mediante un planeado acto, el ultimátum para acabar con el yugo español, ese día se oyó un grito solemne que dio inicio al proceso de independencia de la que en ese entonces se conocía como la Nueva Granada. Este sábado 20 de julio del 2013, 203 años después se celebró una vez más la fiesta de la independencia  y la I.E.T Nuestra Señora de Fátima no fue ajena a esta memorable celebración. 

El viernes en nuestro colegio se llevó a cabo la izada de bandera alusiva a la independencia, pero un teatro adornado no pudo apaciguar la falta de orgullo patrio, el acto no fue más allá de los parámetros de una izada de bandera normal, el pabellón nacional, una lectura, una canción que poco se entendió, un vídeo y por rescatar la intervención de la banda marcial y un poema bien entonado. Más allá de señalar el trabajo del grado noveno, los organizadores del evento, la cual no es la intención, muchos notamos flaquezas  en dicho evento, ¿a caso los jóvenes estudiantes han perdido su tradición o a lo mejor carecen de orgullo patrio? La tecnología, los medios y un desorden en este inexplicable país, puede ser la causa de la pérdida de patriotismo en estos tiempos.

No se debe olvidar el acontecimiento más crucial de nuestra historia, de vez en cuando hay que recordar quienes verdaderamente dieron los primeros pasos libertarios, recordar a nuestros próceres, se ha perdido la tradición de revivir con exaltación aquel 20 de julio de 1810 cuando el rompimiento de un florero fue la esencia de lo que mas adelante aconteció, recordar  como le ha tocado luchar a un pueblo en busca de la soberanía de su tierra.

Todo pasado fue mejor, en años anteriores el fervor patrio se hacía más notable, las representaciones teatrales que anteriormente se hacían en nuestro colegio daban un brochazo de la historia, que las nuevas generaciones tratan de aprender y de conservar, aquellas épocas nusefistas donde se entonaban canciones colombianas acompañadas de una pequeña cátedra de algún estudiante que aludía la biografía de los personajes más emblemáticos de la independencia. Es notable la pérdida de la  tradición y la identidad cultural,  porque conmemorar un 20 de julio no es sólo alzar una bandera, es símbolo de orgullo, de no olvidar, de tratar de infundir a las generaciones que crecen en la amnesia de esta contemporánea y desenfrenada época, enseñar  que este país ha sufrido por intentar ser libre, hay que saber que el inicio de nuestra independencia no fue obra de un caraqueño sino de un grupo de criollos granadinos que anhelaban una patria soberana.

Ojalá la historia sea recordada por las nuevas generaciones, es en el colegio donde se debe inculcar la apropiación de lo nuestro, ojalá en otras ocasiones se le atribuya a los actos conmemorativos el orgullo y esfuerzo suficiente que traerá como resultado un país con memoria. Por otro lado llena de orgullo por la excelente representación de nuestro colegio en el desfile municipal del 20 de julio, primero porque de una vez por todas nos integramos y nos reconocieron como parte fundamental de la comunidad policial, es de resaltar la magnífica participación de la banda marcial Nusefista que desempeño un papel importante de la mano de su director Jhon Madrigal que asumió la batuta de estos jóvenes, que hoy son orgullo de nuestro colegio, que gran labor, además la participación de los grados Décimo y Undécimo hicieron que la representación de nuestra institución en dicho evento fuera del agrado del público. Que orgullo  siento de ser colombiano y que orgullo se siente ser Nusefista.  


Danna Ruiz Peña

domingo, 14 de julio de 2013

Editorial
MÁS VALE TARDE QUE NUNCA
Hemos vuelto con la angustia más avivada que nunca, los otros, ajenos a nuestra condición, no se preocupan por perder una materia o perder el tiempo esperando a que este segundo semestre se pase volando, en cambio para los  jóvenes de grado once de la I.E.T Nuestra Señora de Fátima, el fin de su etapa escolar (o por lo menos un 70% de ella) es ese traumático y decisivo 25 de agosto, un día que se puede tornar claro u oscuro, según el caso, ese domingo es el esperado día del año, que prácticamente divide nuestra vida en dos. Por lo menos eso es lo que muchos consideran.

Aunque suene escalofriante, de ninguna otra manera se puede dibujar el día en que los jóvenes de este país, se ven a un paso de cruzar la delgada línea entre la educación media y la educación superior, y aunque afirmen estar confiados o con la suerte de su lado, la prueba de estado es la cumbre de la meta, por la cual un estudiante lucha en su etapa escolar, porque a ciencia cierta ese día es cuando las puertas se abren a un futuro que para muchos  se cierran.

La promoción 2013 en vez de llegar con un aire de tranquilidad, después de un corto pero valioso receso escolar, se veían mas impacientes que nunca, a pesar de que las paredes blancas de la institución trataran de amenizar la preocupación e infundir la paz, es realmente imposible cuando al salir los primeros rayos de la mañana nos emboscan en el patio central y nos lanzan la verdad que nos negábamos aceptar: se vino la prueba de estado, ya no faltan ni dos, ni tres meses, un “mes larguito” (como si ese “larguito” fuera a cesar la ansiedad) para que el día definitivo llegue. Muchos, asustados por los pasillos, hablando del tema asegurábamos que al mal paso hay que darle prisa, en el fondo somos conscientes que uno que otro tema se nos escapa y un paso en falso en el ICFES… ya saben las consecuencias.

Continúo con el relato escalofriante, aquel martes regreso de vacaciones como cualquier primer día de clase se habló de una manera repetitiva y tormentosa para nosotros, pero aunque ya era costumbre hablar del tema, esta vez fue tan potente el discurso psicológico que se transmitía al hablar de la prueba saber 11°, que terminó desestabilizando a más de uno, confundiendo emociones y dejando en el aire los proyectos a futuro de los estudiantes. Pero más allá de la lucha interna que se vivía entre cada compañero, como si inhalaran nuestra angustia, uno que otro docente pronunciaba un “mes larguito” antes de anunciar que ahora sí aplicarían pruebas ICFES a sus estudiantes, pero no las que ellos con empeño realizan, sino de la complejidad, mecanismo y estrategia que realmente maneja la prueba, y no todo el mundo es apto y hábil para realizar pruebas tipo icfes, por fin se realizarán pruebas 100% tipo Icfes, en materias tan vitales como Química y Matemáticas propias del núcleo común.

 Muchos en el fondo agradecíamos la ayuda, que si bien necesitábamos, pero en el fondo algunos se preguntaban ¿Por qué ahora? ¿Por qué esperar entrar a ese “mes larguito” próximo a la prueba de estado? ¿Por qué no haberla tenido clara desde un principio? ¿Por qué ahora cuando se maneja mas tensión? Es ahí cuando como estudiante uno se cuestiona del sentido de la enseñanza de los docentes, o mejor expresado, hacia dónde van, cuál es el propósito que fijan y qué tienen claro, por ejemplo los docentes de Física, Filosofía y Lengua Castellana  en estos últimos dos años, mas allá de enseñar los temas que programaban, desde un principio plantearon su preocupación por las pruebas de estado, por lo tanto aplicaron de forma continua pruebas tipo icfes a lo largo del año, que si bien han funcionado y ayudado significativamente a los estudiantes, porque estos docentes además de querer que su materia tenga un buen promedio, razón que compartimos, es clara la dirección de su enseñanza , la misma en la que encaminan a sus estudiantes.

Dejo hasta ahí, para no herir susceptibilidades, lo cual no pretendo hacer; y como en este país  nos quedamos sólo con lo que nos dan, habrá que resignarnos y aprovechar; gracias a los docentes que siempre le han metido la ”ficha” a nuestro futuro, de igual manera gracias a los que hasta ahora comprendieron lo anterior, si bien es cierto nace en ustedes el querer ayudarnos, aunque el consejo estudiantil meses atrás había propuesto la idea de manejar refuerzos y aplicar pruebas en las demás materias que componen el núcleo común, pero como en nuestro colegio es difícil (por no decir imposible) ganar una batalla, esto es lo que hay y lo que efectivamente tomaremos, más vale tarde que nunca, porque aunque no lo crean, nosotros más que nadie queremos que la Prom 2013 suba el promedio del colegio, pero no unos punticos sino a muy superior, para callarle la boca a más de uno, esta sí es una batalla en comunidad que muchos esperamos ganar.

Agradecemos igualmente la estigmatización (pero de la buena) de nuestros docentes, que una semana nos dejaron bloqueados, somos conscientes de que quieren y esperan mucho de nosotros, de corazón agradecemos el apoyo psicológico que quieren brindarnos, aunque bajarle un poco a la presión ayudaría, en fin, ojalá en unas semanas se divise un nuevo panorama y un aire menos tenso, aunque lo dudo porque la pronta llegada  de ICONTEC ya está volviendo esquizofrénico a más de uno, pero ese es otro escalofriante relato que luego contaremos.


Danna Ruiz Peña

domingo, 16 de junio de 2013

Editorial
PLATAFORMA SIN FORMA
Se supone que la tecnología (más bien ciertas cosas de ella) debería hacernos la vida más fácil, es más, ya le confiamos todos nuestros quehaceres a una máquina y vivimos prácticamente esclavizados a ella. También se supone que cuando algo no nos trae los beneficios esperados, debe hacerse a un lado y se supone que un error no se debe cometer ni dos ni tres veces. Vivimos en un mundo de suposiciones, pero estas dejarán de ser indicios cuando por obra divina o humana se hagan realidad.

El tema ya se torna inapetente, pero es inevitable no hablar de él, la plataforma o web escolar que se implementa con “éxito” en los colegios de la policía nacional  es uno de los “avances” de la Dirección de Bienestar Social, sin embargo, no se si sólo en Ibagué la realidad es otra, docentes nusefistas afanados, corriendo de oficina en oficina cada 15 minutos, buscando encontrar desocupado  uno de los cinco computadores habilitados para poder pasar notas, la preocupación aumenta con un servicio de internet, no muy bueno ni muy malo, porque en nuestro colegio todo sirve a medias.

El inconformismo de los docentes es evidente, más, cuando prácticamente se les prohíbe pasar notas desde la comodidad de su hogar, la situación no era de otro mundo, pero según algunos docentes, la prohibición fue la gota que rebosó la copa, ni siquiera pueden asistir a clase de forma completa porque tratan de conseguir un computador habilitado, mientras disputan una carrera contra el tiempo y sus otros 26 compañeros.

“Algunas cosas (la plataforma)  parecieran funcionar a la perfección, hay un coronel Quintero que exalta la plataforma escolar como un logro conseguido con éxito, pero sólo ha traído inconvenientes y como siempre los errores los quieren ocultar” algo como lo anterior no lo dije yo, no lo dijo este periódico virtual, lo dijo uno de los “indignados” que se ven en el limbo cada fin de periodo. La verdad este tema ya es cansón pero no se puede omitir el típico discurso, de que siendo un colegio con certificación ICONTEC tengamos inconvenientes como estos, los cuales no deberían existir porque a pesar de que la plataforma es de acceso público, no suele estar congestionada, porque los estudiantes no ingresan a menudo,  además no son muchas las funciones que brinda como para justificar sus errores.

Por nuestra parte, nosotros los estudiantes no podemos acceder a la web escolar por un “error del sistema”,  aunque muy pero muy en el fondo preferimos no mortificarnos anticipadamente, viendo las notas que por cierto no son muy alentadoras, de promedios bajos luego hablaremos, porque aún se guarda la esperanza de que un docente caritativo o un error de la plataforma (pero de los buenos) logre subir uno que otro puntico milagroso a una asignatura.

Muchos pensamos que todo pasado fue mejor, que la situación sería otra si la plataforma estuviera borrada del mapa virtual, si aún los docentes, con libreta en mano, nada más pasaran los cálculos y el boletín saliera impreso, más trabajo pero más efectivo, nos hubiéramos evitado tantos reclamos, tanto inconformismo, tantos dolores de cabeza, tantos estudiantes angustiados y sobre todo tantos padres de familia gritando el mismo error y que de respuesta reciben lo que están acostumbrados a escuchar “es error de la plataforma”. Así es, la implementación de esta herramienta fue un avance pasajero y un mal duradero.

No hay nada que hacer, en cuanto las suposiciones dejen de serlo, ojalá algún día en un futuro no muy lejano deje de dar tantos dolores de cabeza y ojalá la plataforma algún día tome forma.


Danna Ruiz Peña

lunes, 10 de junio de 2013

Editorial.
ENTRE DESILUSIÓN Y PREOCUPACIÓN
Un sol veranero ilumina radiantemente los pasillos de la institución, anunciando el fin de semestre y el inicio de vacaciones de mitad de año, se supone la alegría debería ser evidente, pero entre caras largas, rostros desesperados, docentes estresados y estudiantes afanados, la realidad es muy distinta.

Por estos días el NUSEFA revive esa época en la que todos se descontrolan y salen de sus casillas, esa que hace sufrir a más de uno; por un lado, docentes estresados por sacar promedios, ajustar una que otra nota y entregar planes de mejoramiento, adicional o como obsequio, una plataforma congestionada que mide cada minuto para habilitarse. Por otro lado las caras largas de los estudiantes  que ven su año perdido, muchos de ellos se multiplican para cumplir con los trabajos que harán milagros y de paso le ruegan a un Dios en el que nunca creyeron, porque saben que la delgada línea entre pasar y quedarse es decisiva, más estando en grado Once donde las pruebas de estado y la graduación van pisando los talones.

Para muchos es normal la anterior situación, hasta tienen métodos infalibles para cumplir con todo y lograr lo imposible, sin embargo, en este año (que hartas sorpresas ha traído) se suma un inconformismo más, salir el 21 de junio a receso de mitad de año, un día antes de iniciar el Festival Folclórico Colombiano en nuestro departamento; y es que con un folclorito institucional ausente lo que pedíamos era salir un poco más temprano, y ya sabemos que entramos una semana más tarde y que por decisión de la Dirección de Bienestar Social, la cual nos subordina es imposible, ya que todos los colegios de la policía deben salir a igual fecha  (el discurso de siempre).

Lo único cierto es que un despelote se vive en nuestro colegio, porque con este fin de primer semestre serán varias las materias que se suspenderán para dar paso a otras, además se recuperan primer y segundo periodo es tan sólo tres días, algo complicado cuando se van perdiendo entre tres o cinco materias, agreguemos algo más que por esta semana inquietó a muchos, los docentes de la secretaría, alrededor de 15, salen esta semana, ¿y nosotros qué? No se sabe que haremos durante esa semana, mucho menos se sabe que haremos los buenos estudiantes durante este periodo de tiempo en que los “otros” recuperan.

Amanecerá y veremos que ocurre, mientras tanto seguimos repudiando el hecho de perder nuestra tradición omitiendo el folclorito (¿o olvidándolo?), pero bueno, con rabo de gallo, poncho y sombrero nos verán, porque prácticamente después de clases nos tocará ir derecho a los desfiles de las fiestas del folclor.

Ojalá muchos estudiantes rezándole al cosmos logren pasar las asignaturas y materias perdidas, ojalá en la semana como muestra de arrepentimiento nos reciban con lechona y tamal, ojalá todo este caos y alboroto acabe de una vez por todas y logremos disfrutar esas dos semanas para descansar o practicar un poco para las pruebas de estado, que si bien es cierto, se están acercando. Que comience una semana dolorosa y mucha suerte, porque si que la necesitan.


Danna Ruiz Peña