domingo, 15 de septiembre de 2013

Editorial
ENTRE RABIA Y DESILUSIÓN 
Los de este lado, los que viven la realidad, los que son conscientes de sus actos y ven a pocos pasos el cumplir sus sueños, no hacemos más sino lamentarnos, una mala semana no significa una mala vida, de eso somos conscientes, pero estamos hasta la coronilla, llegamos a un punto donde se pierde el equilibrio, nos lleva a la descompensación y a odiarlo todo.

No exageramos ni pretendemos que las cosas cambien porque sabemos que no ocurrirá. Esta semana, como ya lo saben, es el cierre del tercer periodo, un cierre parcial, por así decirlo, pues falta la semana de recuperación que promete ser menos alentadora. La situación está grave, según ustedes, nuestros pacientes docentes, que miran de manera crítica el porvenir de la promoción y están en lo cierto, hablan de una tasa de mortalidad (palabra que repiten 5 de cada 7 clases)  alta y preocupante para ustedes y aunque no lo crean, para nosotros también.

Esta semana no fue fácil, ya se perdió la cordura, a pocos docentes les queda compasión y la paciencia es un privilegio de pocos. De este lado existe un selecto grupo que cada día amanece sin querer venir a clases, el desgano se apodera de nosotros porque aseguramos o más bien pronosticamos que cada día será igual o en su defecto peor. Las clases se han vuelto más monótonas de lo usual, antes (porque me incluyo), nos gustaba venir al colegio, aprovechar cada momento,  pero caímos en la trampa de no imprimirle pasión a lo que hacemos, de tan sólo cumplir, limitarnos a escuchar una clase que no disfrutamos, muchos preferimos dejar que nuestra mente escape, mientras nuestro cuerpo permanece escuchando reclamos y lecciones vacías.

A estas alturas del partido, ya no le metemos un gol ni al “arco iris”, pésima la expresión que a ratos dice una docente, que al parecer no le importa mucho la situación de los estudiantes, la misma que ve como todo un salón pierde la materia y no se preocupa por preguntarse qué le ocurren a “buenos y malos” estudiantes, porque en esta clase no hay distinción, y así preguntara no contestaríamos por miedo o rabia.

A este grupo, al que no le da igual las cosas, le molesta escuchar los gritos y regaños hacia los indisciplinados, los mismos que van perdiendo el año y no les preocupa en lo absoluto, eso también nos da indignación, pero de ellos envidiamos su poca preocupación o el aparentar no sentirla, ojalá a nosotros no nos importara ir mal en una materia, envidiamos su insensatez, su despreocupación, su “todo me da igual”.


En este punto del recorrido queremos renunciar, cumplir nada más, las clases seguirán, los profesores serán los mismos; vivimos en una época donde se pierde la gracia a lo que hacemos, donde el esfuerzo no vale mucho y el querer no lo es todo. Mientras tanto seguiremos desahogándonos entre nosotros, preguntándonos qué pasó, por qué las cosas no salen como queremos, por qué once no fue lo que esperábamos, por qué no disfrutamos nuestro último año, así seguiremos soportando estos meses, poniendo cara amable, mientras este selecto grupo sólo espera ponerse esa toga, recibir un cartón y decir adiós.   

domingo, 8 de septiembre de 2013

Editorial.
ANTES DE QUE TODO ACABE
Pasó la semana, una vez más se notó la ausencia del auditor en nuestro salón y en el aire quedaron los temores de dar explicaciones y “rendir cuentas”, al parecer la máscara fue puesta a tal perfección que no se notó con tanta fuerza la auditoria de ICONTEC, o por lo menos no enloquecimos esta vez.   

Hace unos días mientras lidiábamos con un pésimo wi-fi tratando de realizar una prueba de inglés perteneciente al Sena, la misma entidad que este año se le dio por exigir más cuando en años anteriores nos había abandonado, sí, la misma que pretende darnos clase los sábados en la mañana, en fin, mientras maldecíamos no tener una buena conexión de internet y escuchábamos algunas excusas (válidas por cierto) como que la culpa era de la empresa prestadora del servicio y que antenas de la cárcel interceden la señal, a un lado de nosotros se oían las discusiones de tres personajes jerárquicos de nuestra institución, con un tono de voz un poco alzado, discutían sobre el valor de las izadas de bandera, su poca trascendencia,  el mal comportamiento, mejor dicho, lo malas que son en su mayor parte. Aunque algunos defendían, uno de estos personajes extrajo de su memoria el decreto que dice que se deben realizar las izadas de bandera por semana donde se entone simplemente el pabellón nacional, algunas palabras y nada más, entonces no más canciones, no más representaciones, no más desordenes.

Así no lo crean, por primera vez les di la razón, las izadas de bandera han perdido sentido, carecen de esfuerzo, no se nota de la entusiasmo que se les imprime, es tal el deseo de sólo cumplir que es ausente la creatividad y el esmero, salen con cualquier cosa, improvisada por cierto, que en muchas ocasiones sólo hace quedar en ridículo a los anfitriones. Es tras ese panorama poco alentador que uno se pregunta ¿Qué ha ocurrido? ¿Por qué le dan tan poco interés a estos escenarios culturales? Si bien, los tiempos han cambiado, pero consigo han traído además de la ley del menor esfuerzo, una despreocupación por lo nuestro, por brindarles, en una media hora, un rato agradable a los compañeros, sólo actúan como “hora libre” para descansar o mejor dicho para perder clase.

Donde quedan las muestras teatrales con sentido, la exaltación a los logros y méritos de la semana, los videos con fundamento y reflexión, además de las actividades creativas que impresionaban y alegraban al público. Al parecer con el tiempo también se van las buenas costumbres, a estas generaciones se les debe inculcar el esfuerzo y exprimirle amor a cada cosa que realizan, el mismo que no debe significar un “hacer por cumplir”, se debe recuperar las buenas costumbres y darle importancia a cada cosa por mínima que sea.    


Habrá que luchar contra la indiferencia, la apatía y el desgane que con el tiempo ha tomado cada izada de bandera, hay que volver a captar la atención del público, que una poesía valga la pena recitar, o que unas palabras, como cual discurso trascendente, con buena entonación, deje algo en nosotros, habrá que luchar con los males de estos tiempos que encierran pérdida de tradición, así salvaremos el sentido de pertenencia y responsabilidad que es necesario dar por mas mínimo que sea el acto, porque de lo contrario nos limitaremos a leer unas palabras, cantar un himno y ya, mientras la cultura se echa al olvido.       

Danna Ruiz Peña 

domingo, 1 de septiembre de 2013

Editorial
HÉROES DEL ANONIMATO
Esta semana rompió los límites de la cotidianidad,  era de esperarse con un panorama nacional y local preocupante,  un ambiente tenso que lleva al borde de la locura por la pronta auditoria y una expectativa rota al creer que después del ICFES el panorama escolar cambiaría, algo así como menos, muchas menos tareas.

Definitivamente esta fue una de esas semanas en la que uno como estudiante se limita a sentarse, observar, cuestionarse y reírse sarcásticamente de ciertas actitudes y acciones de uno que otro personaje fuera de casillas por una situación que se avecina. Ya sabrán a cual me refiero. 

Quise dejar todo lo anterior en el tintero y tratar un tema que por lo visto no importa mucho dentro de nuestra comunidad educativa. En estos días también noté  una construcción poco inusual y de inmediato como un fuerte déjà vu o más bien el cumplimiento de una premonición, dejé a un lado el asombro porque era algo que ya se veía venir, es de consentimiento que proyectos como Planatranim, si no es el único, cuenta con un apoyo de tal magnitud que puede paralizar las actividades de todo un colegio  o mover ciertas “fichas claves” para que cualquier cosa a su beneficio  ocurra,  si bien, se han ganado a punta de creces, trabajo y sacrificio,  dicho apoyo y acompañamiento, pues es un proyecto que  ha sacado la cara por la institución, que ha llevado y posicionado el nombre de nuestro colegio  hasta donde nadie había podido , pero también es de conocimiento que presenta ayuda externa, por ejemplo la de Colciencias que contribuye a la fortaleza del proyecto.

Es ahí cuando uno se pone a pensar por qué nuestro colegio no se la juega por otros proyectos de la institución que aún no caminan porque no tiene el apoyo suficiente, lo que se ve reflejado en el “pereque”  que le ponen a cada idea que tienen, proyectos como el de la emisora escolar  que a paso lento, con muchas ganas y sacrificio han tratado de tomar un rumbo en medio de la desolación. A lo mejor a pocos les interesa, a lo mejor un proyecto como este no dará mayores reconocimientos, son sólo conclusiones sueltas que cualquiera podría llegar a deducir, lo triste  es que aún en la mente de otros docentes existen proyectos que podrían ser interesantes, pero ante la indiferencia que se respira a lo mejor prefieren no gastar su tiempo, intentando hacer surgir algo que puede quedarse como sólo palabras en el viento.

La desigualdad y el desinterés, esos que golpean en silencio,  no solo se ven en los proyectos  institucionales, lo que muchos no saben, es que esos rostros de estudiantiles cansados y perezosos esconden grandes talentos y méritos que no todo el mundo posee, de vez en cuando los docentes y directivos deberían cruzar la barrera entre ustedes y nosotros, de este lado no sólo hay nadadores de talla nacional, en lo más profundo de esos salones se esconden poetas empedernidos, grandes pensadores, amantes de las buenas letras,  apasionados de la fotografía, jugadores de ultímate y para ser mas específicos, una talentosa consejera, un futuro político de este país, una atleta, un experto en judo,  un porrista,  varios ingeniosos scouts, un colombiano con corazón japonés que ya se defiende con el idioma,  muchos compositores, varios escritores polifacéticos,  uno que otro indignado  que protesta con ideas, hasta jóvenes que han salido en la prensa local o han escrito en periódicos o revistas.

¿Por qué no reconocer a estas personas? ¿Por qué  no darle mérito a quienes ganan becas para una semana intensiva de estudio  o quienes viajan a otro departamento  representando nuestra región? No se exigen grandes premios, por lo menos sería agradable conocer aquellos estudiantes que triunfan en el anonimato.

Está de moda dejar todo en el aire, todo en el tintero, todo en el olvido. Esperemos que pasará en esta semana que augura preocupación y misterio, ojalá hasta la próxima entrega aún no hayamos enloquecido. 

lunes, 26 de agosto de 2013

Editorial.
YA TODO ESTÁ HECHO
Una hoja, un lápiz y un manojo de emociones incontrolables, el día del que depende el futuro de gran parte de los estudiantes había llegado, ese domingo inolvidable que abre o cierra puertas, dependía de llenar a conciencia o al pinochazo (según el caso) 234 círculos con un mirado dos.

Íbamos asustados, como cualquier niño en su primer día de clase, sin amigos, con tres elementos nada más, solamente una hoja que nos retaba sin importarle nuestros nervios. Allí estábamos recordando las palabras de quienes realmente les importábamos, nuestros padres, uno que otro docente que con oraciones nos ponían en manos de un Dios, que daba ayuda extra a quienes con fe lo pidieran, docentes (pocos por cierto) que con unas palabras de ánimo y uno que otro abrazo nos demostraban que nuestro futuro les importa; y allí estábamos un viernes en que todos expresaban su miedo por lo que se venía venir, toda la promoción 2013 se abrazaba y daba ánimo, no suerte porque cuando se ha luchado por algo eso no se necesita.

“Hay que soñarnos” decía un profesor que a diario me lo encuentro protestando y la prueba de estado es ese puente que nos comunica con nuestros sueños, esos que involucran el ingreso a la educación pública superior o que tan sólo causa la satisfacción personal de haber recogido lo sembrado. Puede que el ICFES no mida la inteligencia de una persona, cosa que ya sabemos, pero si mide el esfuerzo y la dedicación que destinaron durante estos meses para conseguir el objetivo: tener un buen puntaje.

Casos hay muchos, los que con juicio estudiaban cada noche sin importar las tareas y compromisos que tuvieran, aunque hasta hoy no he conocido el primero de esta promoción que haya sacrificado horas de sueño para lograrlo, en cambio había otros que medianamente conscientes de las repercusiones de la prueba en nuestra vida, dedicaban una que otra hora y tal vez unas cuantas noches, pero había otros más que con sólo recordar su despreocupación  e insensatez me provocaban malestar general, aquellos que esperan un puntaje “aceptable”, no mediocre en su lenguaje, aunque nunca cogieron un libro o ni siquiera tomaron el curso pre-icfes en serio.


¡Ya todo está consumado! Habrá que esperar hasta este 18 de octubre, un día más terrorífico que el pasado domingo, esa noche en  que llegan los resultados, un día de sorpresas, alegrías y tristezas, donde algunos recogerán los frutos de lo cosechado y otros llorarán sobre la leche derramada, ojalá existan los milagros y uno que otro se vea al llegar los resultados, ojalá el destino no juegue con quienes realmente se esforzaron. El futuro es incierto, lo único que se sabe con certeza es que ese 18 de octubre para muchos se abre o se cierra una puerta, habrá que dar tiempo al tiempo.

martes, 20 de agosto de 2013

Editorial.
LO QUE ES PÚBLICO QUE SEA DEL PÚBLICO
Se le avisa al público Nusefista que los bienes públicos se agotarán (¿o se perderán?)  ¿Qué hará el público Nusefista sin bienes públicos para usar? Algo así suena la adaptación de un viejo refrán que me enseñaron en mi niñez, donde el agua era un bien público de la república que se acabaría. Por estos días, como una inmediatez del destino, se cruzaron frente a mí hechos perfectos para emplear mi refrán. Esta vez no algo tan preciado como el agua se agotará, en cambio muchos de los mal llamados “bienes públicos” o ayudas didácticas con las que cuenta nuestro colegio,  están arrumados en el olvido o peor aún son de poca accesibilidad para docentes y estudiantes. Entonces ¿las ayudas no están prestas a ayudar?

Si bien, estamos en proceso de mejorar la educación y como herramienta global las TIC´S  (tecnologías de la información y la comunicación) han jugado un papel importante, pues la educación debe ir de la mano con la tecnología, pero ¿qué ocurre cuando no se emplean los recursos que se tienen a la mano  desaprovechando la utilidad de los mismos, por razones poco valederas?  Es mucho peor cuando lo público deja de ser accesible a todo público y queda en las manos de unos pocos  que hacen lo posible para sacarles provecho.

Aquí no valen especulaciones ni suposiciones, el problemas con el uso de los video beam es más que claro y evidente, son pocos los docentes que tienen un acceso fijo y completo a esta herramienta, es más, uno como estudiante ya sabe qué docentes y directivos son los que “guardan”, o mejor dicho, manejan los video beam. Hay quienes los guardan bajo llave en lugar  de dejarlos en la biblioteca, para que sean “accesibles” a toda la comunidad.

Como muestra de que los recursos si son públicos, la docente Yolanda López, al ser ganadora como maestra ilustre recibió, además del reconocimiento, cuatro millones de pesos para la Institución ,  que la Fundación Compartir donó.  “Al recibirlos, a través de la cuenta bancaria del Nusefa, se compraron tres  video beams y dos grabadoras. "Cuando yo los di a conocer en reunión, dije que eran de uso exclusivo pedagógico, es decir, para el trabajo de los docentes” son algunas de las palabras pronunciadas por la docente.

No es ningún secreto que en nuestro colegio el conseguir uno de estos aparatos, es una lucha que se asume, últimamente poco esperanzadora para los estudiantes, que se ven contra la espada y la pared al momento de realizar una exposición sin video beam.  Ya es sabido que sólo se logran en dos décadas y cinco intentos,  principalmente porque es imposible encontrar al “bibliotecario”, que  según se entiende, tiene dos puestos de trabajo. Es por esto que se toman métodos “anticuados” como hacer cartelera, las que nunca defraudan, ni traicionan;  de esa manera se evita el vaivén molesto y la lucha contra el tiempo que se pierde al pretender conseguir un video beam para la hora deseada. 

Aunque las TICS toquen la puerta, el acceso ha sido segmentado, por ejemplo existe un wi-fi que no es apto para todo público. Según parece es prohibido que toda la comunidad cuente con el servicio de internet, es casi una falta, no constituida, el ser estudiante y tener la clave de acceso, y es que ni los mismos docentes cuentan con esta clase de ayuda.

El uso de la tecnología no implica que se desechen o arrumen a un lado las otras ayudas, no tan sofisticadas, con las que cuenta nuestro colegio:  en cualquier clase no caería mal la utilización de los empolvados mapas y afiches didácticos que tanto instruyeron a las generaciones pasadas, que se encuentran arrumados en el laboratorio de química o  en la misma biblioteca, no haría daño recordar todo lo que hay en dicho lugar, las obras ilustres, los globos terráqueos, los abanicos,  y los juegos didácticos. De vez en cuando estaría bien ir a ver los documentales de Diana Uribe que reposan en un rincón olvidado de la biblioteca, hay que dar a conocer los verdaderos personajes ilustres de nuestro país, es un atropello a la actualidad colombiana desconocer el trabajo de esta gran historiadora.

Que los regalen, que los usen, pero que hagan algo, es momento que los recursos públicos si sean accesibles y en beneficio de todos, no que unos pocos sí los puedan tener cualquier día, a cualquier hora. Entonces si las ayudas no ayudan es mejor que no haya ayuda. 

domingo, 11 de agosto de 2013

Editorial
SUPOSICIONES
El pasado lunes 05 de agosto se realizó el simulacro para el ingreso a la educación superior, adquirido a través de la empresa Instruimos, tenía un valor de  ocho mil pesos y toda la buena intención del docente Rubert Vanegas, quien tuvo la idea y la intención de brindarle una ayuda a sus estudiantes.

Algunos mostraban el aburrimiento que se torna normal el día lunes, y otro, conscientes de la situación, venían enfocados y con grandes expectativas frente a la que considerarían  una buena práctica para la prueba de estado que se avecina, pero en este juego no valen las buenas intensiones de algunos, cuando se ven opacadas por la indiferencia y el poco sentir de muchos estudiantes.

La expectativa en cuanto al simulacro fue mucha, sin embargo se logró sentir cierto disgusto frente a este, pues a nuestro parecer, el simulacro no estaba diseñado de manera integral en todos sus campos, no es que seamos expertos, pero ya de memoria nos hemos aprendido la estructura de la prueba; si bien, dentro de cada área que integra el núcleo común se trabajan tres componentes, a excepción de Física y Química  que presentan cuatro, se supone que la prueba de estado debe evaluar dentro de las 24 preguntas de cada área los componentes correspondientes. Tal fue la sorpresa de los estudiantes que quedaron confundidos y espantados frente a las preguntas de ciertas materias, por ejemplo en Química se emplearon preguntas que requerían muchos procesos y poco análisis, se supone que debía ser de manera contraria, eran preguntas que evidentemente no se lograban hacer en dos minutos, el tiempo estimado en cada pregunta.

En física, no se manejaron los cuatro componentes, las 28 preguntas realizadas tenían relación con eventos ondulatorios, dejando a un lado la mecánica clásica, la termodinámica y el electromagnetismo, se supone se deben manejar todos los componentes.

En la prueba de sociales no ocurrió nada diferente, esta se basó en seis textos donde estuvo ausente componentes como el espacio, el territorio, el ambiente y la población, además, a decir verdad, era un tanto similar a la prueba  de lenguaje, los temas tratados en las lecturas no eran del todo hechos históricos de preferencia en el ICFES.       

Para rematar, se supone que la actitud frente a la prueba debería ser la mejor, pues el icfes ya nos está pisando los talones, pero la realidad fue la de un grupo apático y desinteresado, inconsciente de todo acto, que molestaba y hablaba en pleno simulacro, sumándole los gritos de ciertos docentes, que por tratar de “poner disciplina” al salón, entraban en el juego de grito va, grito viene, creando más ruido para las personas que con creces trataban de concentrarse, ¿hasta dónde llega el grado de insensibilidad y sobre todo indiferencia frente a sus compañeros? Vivimos cegados de un individualismo que ocasiona una pésima convivencia, donde prevalecen los intereses de cada uno por encima de la de sus congéneres, el hecho de tener que soportar a un grupo de estudiantes que no valoran las oportunidades y que poco les importa su futuro y que por lo visto carecen de solidaridad y apoyo mutuo, bastaba con hacer un poco de silencio, se supone que tras tantos años de convivencia y a un paso de comenzar la educación superior, había un poco de respeto para quienes trataban de enfrentar la realidad, los que ven en el puntaje del ICFES su futuro.

Lastimosamente aquí no valieron las buenas intensiones por parte del docente organizador, no la disposición e interés de algunos, independientemente de las que consideramos falencias en la prueba, la que no fue del todo mala, fue notoria la desidia de la mayor parte de los estudiantes. Habrá que esperar los resultados del ICFES haber si los que ocasionaron molestias en la prueba están “sobrados” para este 25 de agosto, sólo cuando lleguen los resultados dejaremos de suponer.  

domingo, 4 de agosto de 2013

Editorial.
NO ES CUESTIÓN DE DEMERITAR

Una noticia, una sorpresa, un  problema y una decisión poco alentadora avivó el inconformismo en los grados superiores del Nusefa.  Rostros inconformes reclamando justicia y exigiendo una respuesta que calmara el descontento popular, pero la decisión se había tomado y ningún poder humano lograría cambiarlo.

Esta semana, luego que se anunciaran  los estudiantes seleccionados para representar nuestro colegio en el 3° encuentro deportivo de integración de los colegios de la Policía Nacional, que se realiza cada dos años en el mes de septiembre y reúne a las delegaciones de los 22 colegios de la Policía Nacional de todos los rincones del país, causó inconformismo la noticia en los estudiantes de décimo y once, pues según ellos la selección no fue la acertada.  En la lista final no aparecían los estudiantes con alto rendimiento deportivo o con la destreza que requieren ciertos deportes, además lo que ocasionó mayor rechazo fue que los estudiantes que están en la final de microfútbol del colegio no asistirán y justamente son estudiantes de décimo y undécimo.

Tal fue el repudio, que ante la situación un grupo femenino que había sido seleccionado para asistir al encuentro deportivo, mostró un valioso acto de lealtad al rechazar la propuesta de ir a Bogotá porque a sus compañeros varones, quienes merecían ir, les negaron la oportunidad, justamente por ser “malos estudiantes”.  

Según el Rector, con la elección se busca “premiar a los buenos estudiantes” pues el paquete no sólo incluye ida a Bogotá, también hotel, comida y todo pago, por tanto la estrategia es no brindarle lo anterior a un estudiante que no se lo merece. A los buenos en la cancha no los llevarán porque según el Rector, la buena disciplina debe primar en dicho evento. Para muchos se dejaron excluidos a quienes verdaderamente se merecían esta oportunidad, porque son malos estudiantes  en su defecto un tanto indisciplinados.

Si bien, el concepto de mal estudiante, que como cualidad tiende a ser indisciplinado, ha sido estigmatizado en repetidas ocasiones, se suele subestimar sus capacidades y se les niega muchas oportunidades, pero lo que no se tiene presente es que muchos de “esos estudiantes" tiene capacidades y virtudes más allá de sentarse a escribir y memorizar un sin numero de cosas.  Howard Gardner en su teoría de las inteligencias múltiples, plantea que la mayoría de los individuos poseen la totalidad de las inteligencias, pero cada una se desarrolla de un modo y a un nivel particular, así pues ciertas inteligencias se desarrollan más en unos que en otros,    por lo que algunas personas desarrollan su inteligencia corporal cenestésica, que involucra la ejecución de destreza motoras y tareas físicas, presenta gran conexión del cuerpo y la mente. Son muchos los casos en que los “buenos” estudiantes" no poseen la habilidad de desarrollar algún deporte.


El escritor francés Daniel Pennac fue durante años un maestro y contó sus experiencias en un libro (Mal de escuela, Mondadori). Él cree que los que enseñan deberían, antes que nada, mantener la mente abierta y abandonar los prejuicios. Porque incluso la persona que aparentemente es un mal estudiante puede esconder grandes virtudes y capacidades (Malos estudiantes, grandes genios http://www.lavanguardia.com))

El caso es que se demeritan las capacidades y se niegan las oportunidades a un sector subestimado y excluido, no sólo se le debe dar mérito a quienes adquieren conocimiento académicos,  también de vez en cuando hay que reconocer y aceptar quién es bueno en algo, así se logra combatir la injusticia y la imparcialidad que se vio en la elección de la delegación masculina de nuestro colegio, aquella que nos representará en el evento. Porque la idea no era premiar a los estudiantes sino darle la oportunidad a quienes poseen la capacidad y la habilidad deportiva que se requiere.


No valió ninguna explicación, ni señal de inconformismo, evidentemente la lista no se cambiará porque quienes vayan tiene que cumplir con el estereotipo de “estudiante ideal”. Cuando las competencias deportivas no son símbolo de un premio  si no el espacio para que el grupo de estudiantes con cualidades deportivas tengan una oportunidad, cada quien es bueno en algo, y eso no se debería demeritar.