sábado, 13 de abril de 2013


Editorial.
DIFÍCIL DE ACEPTAR
No puedo negar que carezco de inspiración por estos días, a lo mejor porque tengo, literalmente, el cerebro seco de tanto estudio. Esta última semana ha sido complicada, pero hoy no hablaré de eso, ni de ningún tema académico, es un aspecto que nos ha pasado a muchos y me urge expresarlo.

Los años pasan y es lógico que la edad física deba ir acorde con la edad mental, me explico: a los doce años además de ser bajo, se piensa como un niño, pero a los quince o dieciséis, se crece un poco y es natural que la mentalidad de 12 quede atrás, dándole paso a una mente madura, visionaria y abierta, si esto no ocurre, es porque realmente no hemos llegado a la mayoría de edad, tal como lo define Kant. Traigo a colación lo anterior, porque hace unos días me molestó de sobremanera el escuchar una frase como esta: “Danna, usted ha cambiado, ya no es la misma de noveno”, me quedé callada, por respeto, que en otras palabras fue rabia; ¿acaso no es obvio o natural que haya cambiado? A mis trece años tenía una forma de pensar diferente, más cuadriculada, donde ciegamente creía que todo lo que la sociedad (incluido el colegio) decía era correcto, donde los buenos son los buenos y punto. ¿Acaso pretenden que frene mi desarrollo como persona? Es sumamente normal llegar a un punto de la vida donde se cuestione a sí mismo, chocar contra el mundo debería ser una obligación en todo joven, el preguntarse por qué se cree en un Dios el cual no escogí, por qué nací en este país, qué voy a hacer con mi vida, cómo le contribuiré a la sociedad, entre otros cuestionamientos que direccionen su ser, es algo así como filosofar indirectamente, pues a esa edad el término es desconocido.

Me sigo preguntando, ¿Por qué los docentes se niegan a que un estudiante siga el transcurso de su vida? Más, si se es catalogado como “excelente” estudiante, aunque para ellos el ser “excelente” es quedarse estatua en una silla, no hacer ni un mínimo reclamo, no alterarse ni un poco, no ponerse bravo ante aspectos que disgusten, no contradecirlos y a todo responder con un SI. La razón la hallo en uno de los anteriores aspectos, el contradecir, creería que lo que le disgusta a ciertos docentes es un estudiante capaz de decir: profesor eso no es así, o, ¿Por qué dice eso?, así es, los docentes temen a los estudiantes que no comen entero, preguntan y preguntan, se contraponen o simple y sencillamente tienen la capacidad de analizar las cosas y decir NO con argumentos valederos cuando ellos quieren un sí. Para algunos ser autónomos, con ideología es una amenaza, más si el joven tiene la capacidad de mover masas y hacer reflexionar a los demás.

Hoy reafirmo lo que pienso, en el colegio, muchas veces, niegan la posibilidad de desarrollarse como individuo único y sujeto político, como algún día escuche decir; son muchos los docentes que pretenden que no abramos nuestra mente, nos encierran en un cubículo donde ¡se hace esto o esto!, piensen como yo pienso, y esto es así y punto; mejor dicho quieren enfrascar nuestra mentalidad de doce o trece años y no dejar que el espíritu contradictorio y realista salga a la luz. ¿Qué tipo de educación es una donde no se permite desarrollar su ser?

El caso es que para muchos cambié, lo cual me hace sentir orgullosa, pues tuve la posibilidad de hacer un pare en el camino, examinarme y auto cuestionarme, fue en noveno que encontré otras prioridades, como direccionar mi vida y construir mi identidad, lo cual considero más importante que otras cosas, al parecer dejé de ser excelente, por el hecho de pensar por mi misma.

Al igual que yo a muchos compañeros les han dado el mismo discurso, adornado con la típica frase ya mencionada. Soy una más, una que dejó el ridículo temor hacia los docentes y que no teme al cambio. Ojalá este “clan” siga y siga creciendo, esto no es revolucionario, ni nada por el estilo, aún en grado once están a tiempo de estrellarse contra el mundo, porque después de cruzada la puerta del colegio, la vida es otra, muy distinta, a la cual no estamos acostumbrados.

Para terminar, no se si lo anterior sonó a un desahogo personal, en parte lo fue, aunque también reflejé un poco la situación de otros compañeros, lo he dicho cientos de veces, el escribir permite desahogarme, sacar toda mi rabia de la manera más perfecta y sutil  sin herir a nadie (eso creo); así que el anterior artículo va dirigido a todos aquellos que han sido catalogados como renegados, revolucionarios, contestatarios o “lideres negativos” (aunque sean todo lo contrario), los admiro, son verdaderas personas porque gente lastimosamente hay mucha.       

Danna Ruiz Peña

domingo, 7 de abril de 2013


Editorial.
CON LAS MANOS ATADAS
Escribir no es fácil, más, si se trata de un texto público con una postura definida, el cual es vulnerable a ser criticado, o rechazado  en el mejor de los casos. Aunque no lo crean, trato al máximo de no ser contestataria, pero es difícil, cuando se presenta una serie de acontecimientos dignos de cuestionar, sin embargo suelo recordar que no todo en la institución  es malo, no todo pretendo criticar y mucho menos busco crear con mis artículos un ambiente de hostilidad hacia la institución que me ha brindado tanto y a la cual le debo parte de quien soy.

Después del anterior desahogo de una escritora aficionada, hablaremos de lo que nos compete, como ya saben estamos a finales de periodo, el panorama no es otro al que ya conocen y el cual estoy cansada de repetir, rostros cansados (listos para llorar a partir de mañana), algunos docentes estresados y estudiantes al borde de un colapso emocional (exagero un poco nada más); en esta ocasión no defenderé a los oprimidos (los estudiantes), no buscaremos culpables y tampoco plasmaré las quejas y reclamos de estudiantes inconformes, hoy trataré de ir más a fondo.

Hace unos días sentados en el piso, cansados y ojerosos, junto a un grupo de compañeros mirábamos fijamente el logo de nuestra promoción, pintado en la pared de enfrente, cientos de cosas pasaban por nuestras mentes, estábamos hechos un mar de pensamientos, hasta que alguien rompió el hielo, salió a relucir el tema que tiene a todo un colegio preocupado, el bajo rendimiento académico, entre uno y otro comentario terminamos de manera burlona diciendo que al paso que vamos seremos la promoción 2014 y aunque en medio de risas, la anterior zafada afirmación estaba cerca de ser una realidad. Luego de analizar, terminamos diciendo lo que para nadie es un secreto: el nuevo sistema de evaluación, los dichosos porcentajes y pasar con 3.5, han sido la piedra en el zapato no solo de estudiantes, también de  algunos docentes que se les ve afanados y estresados sacando notas para tener el tiempo necesario para intentar, embarrarla y volver intentar subir las notas a una plataforma rediseñada.

El nuevo sistema de evaluación nuevamente le hace honor a la educación colombiana, pues prevalece en un 50% el saber “x” número de cosa, donde ser persona (lo que considero importante) vale un insignificante 20%, y lo peor siendo estudiante, que el saber hacer, es decir, las noches de largo investigando, escribiendo, tratando de hacer trabajos casi perfectos para que tristemente valga un 30%, cuando a mi parecer este componente incluye el esfuerzo, sacrificio, puntualidad y un tanto del saber del estudiante.

Sentados en el piso tratando de vencer el sueño, como jóvenes de once y directos afectados nos preguntábamos ¿qué hacer? haciendo alarde de mi función como personera, les comentaba a mis compañeros la posibilidad de realizar una “asamblea”, por así decirlo, donde el rector, coordinadores, docentes y estudiantes dialogáramos sin formalismos sobre lo que está pasando, antes que llegara el segundo periodo y ocurriera exactamente lo mismo, luego de analizar y refutar la idea, salió a flote una opinión que a pesar de sonar pesimista es verdadera “no podemos hacer nada, ellos no nos darían respuesta, porque el que manda es Bogotá”. A decir verdad siento miedo por lo que voy a decir, puede que mi opinión este errada o sea un poco fuerte, pero lamento decir que es la verdad, estamos subordinados (por no decir un termino más fuerte) por la dirección de Bienestar Social y aunque comprendo que es la instancia que nos compete y rige deberían darle un poco de libertad a las instituciones, primero porque no todas reciben las mismas ayudas, porque no todas soportan el ritmo que ellos quieren y porque simple y sencillamente somos estudiantes colegiales y no universitarios (no diré más)

¿Cómo pretender llegar a una solución si en nuestro colegio no se sabe quién manda mayoritariamente? ¿Dirección de Bienestar social, Ministerio y/o Secretaria de Educación o la misma institución? Estamos encerrados en un laberinto sin salida, porque no sabemos a quien dirigir nuestras quejas y opiniones; estoy segura que muchos no se atreven a hablar del tema (por miedo, creería yo) ¿Qué sacamos con expresarle nuestro inconformismo a los docentes si a lo mejor ellos están cansados de la situación? Surge así la pregunta sin respuesta ¿Qué hacer?

En fin, directivos, docentes y estudiantes estamos con las manos atadas y la boca callada, no hablaré más del tema porque debo aceptar que el involucrarme con la instancia que controla los colegios de la policía me causa cierto tipo de angustia, que traducido se le denominaría: miedo. Así que queda a su consideración, saquen sus propias conclusiones; para mi no habría algo más gratificante que ustedes, los lectores que juzgan mis escritos realizaran algún comentario para al menos saber que leyeron y que el texto les causo algo en sus mentes; de igual manera “échense” una pasadita por las otras secciones que tienen artículos interesantes y por favor COMENTEN, estamos cansados de escribir en vano.

Danna Ruiz Peña



domingo, 24 de marzo de 2013


EDITORIAL.
ENTRE CONCIERTO, CELEBRACIONES Y OTROS EVENTOS
Hace mucho en el Nusefa no se respiraba con la tranquilidad que se puede tener cuando son nulas las preocupaciones, el medio  no era pesado como el que hace algunos días nos contaminaba, el panorama, alentador por cierto, no era otro sino el de caras felices, nuevamente se vio una promoción llena de vida y alegría como en la que un principio luchaba por disfrutar su último año. Nuevamente se sintió el pase de “cárcel a colegio”, el ambiente escolar ese de niños riendo, gritando y jugando recobraba vida… aunque muy en el fondo ocultábamos tras tanta alegría, la tragedia que en semanas se viviría.

Como ya saben esta era la semana que muchos esperaban, la llegada de la semana de vacaciones, ¡perdón! Semana Santa, en la que además de rezar nos daríamos el lujo de levantarnos tarde, comer sin afanes y ver un poco de televisión, aunque nos vuelva esclavos del medio, mejor dicho, aprovechemos este receso para leer un buen libro o ver un interesante documental y ante todo reflexionar.

Estos últimos días terminaron de la mejor manera: dando apertura a la semana mayor un viacrucis bastante original, que dejo al lado lo típico que ha sido el evento, a pesar de las fallas de sonido se logró un evento precedente, de manera un tanto divertida, sin dejar a un lado el contexto, se mostraron las quince estaciones, esta vez los actores se dividieron en dos grupos, uno en la tarima y el otro a la entrada del teatro, además de un manejo de luces donde se iluminaba cada estación respectivamente, de esta manera se logró la concentración del publico. Terminado el evento, un misterioso concierto de la Mega Ibagué 107.5 (nadie sabe quienes propusieron el colegio, quienes votaron y cómo se obtuvo la autorización del rector). La conmemoración del día mundial del agua pasará a la historia (y no estoy exagerando) el área de ciencias naturales “tiró la casa por la ventana” como se dice popularmente, la decoración era espectacular, los jóvenes integrantes del proyecto manejo de residuos sólidos y propapel realizaron una dinámica puesta en escena. Para rematar la semana, a los estudiantes de la Prom 2013 se les permitió portar el día viernes la camiseta de la selección Colombia, el ambiente tricolor y un enérgico partido de voleibol entre estudiantes y docentes, encendió la alegría de la institución que esperaba un triunfo de la selección.

Entre tanto júbilo y gozo dejamos a un lado las preocupaciones que nos estaban volviendo locos y que próximamente volverán aquejar; lo único cierto que a su vez es incierto y enigmático son los resultados de este primer periodo que si  bien luego de semana santa llegara a su fin. Algunos docentes han dicho lo evidente, el rendimiento académico de los estudiantes, sobre todo de los grados once no es favorable y aunque no lo crean somos conscientes de esto, no daré explicaciones, mucho menos justificaciones porque estoy cansada de expresarlas, el caso es que andamos preocupados porque se supone este el periodo donde mas debemos dar de si, ya que los docentes tienen un poco de paciencia, es decir también vienen descansados, sin muchas preocupaciones,  se supone tenemos más energía (al igual que ellos) y es en este periodo donde se hace un repaso global de algunos temas vistos en décimo grado, sumándole una charla motivacional con una pizca de miedo en cada clase sobre lo crucial de la prueba de estado  y la carga que llevamos: subir a muy superior el nivel de la institución. El caso es que las cosas no salieron como planeamos, al parecer fracasamos en un primer intento; crucial porque de este dependía el apoyo de nuestro padres (sobre todo económico) de las actividades de la promoción… ¿el que empieza mal, termina mal?

No puedo ocultar mi miedo y preocupación, ojalá el que comience mal termine bien, ojalá después de esta semana tengamos un milagroso despegue que logre sacarnos del mal de atrocidades académicas del primer periodo. Milagrosamente en esta ocasión -o por lo menos en este artículo- los docentes no fueron los culpables. Compañeros aprovechemos esta semana para reconciliarnos con Dios y así podamos pedirle la ayudita que tanto necesitamos.

Danna Ruiz Peña

domingo, 17 de marzo de 2013


EDITORIAL.
UNA LUCHA CONTINUA
Durante seis años esperamos este momento con ansias, nada más, porque preparación en sí no hubo mucha, hay quienes están asustados porque a tan solo tres cortos meses un giro del destino descuidará su vida, algunos se justificarán  o buscarán culpables para camuflar su error. Al parecer la historia ya está contada, porque aún no ha llegado el momento y algunos, como cual excelente adivinos, leen el porvenir, sin miedo, siendo cómplices del destino, se creen con la capacidad y el derecho de amedrentar, aún sabiendo que nada esta escrito. No hay preocupación más grande que la prueba ICFES que para la poca suerte de la Prom 2013 fue adelantada un mes, lo triste del asunto es que muchos creen que con sólo asistir al curso Pre-Icfes lograrán fortalecer las debilidades, sobre todo de lectura, a la que por más de seis años estuvieron condenados.

Hace no muchos años, influenciada por el gran Jaime Garzón, que apropósito como cosa rara en este país, cumple 14 años de muerte, 14 años de impunidad, aprendí o más bien logré comprender que el estudio no lo es todo, es más, la educación colombiana es tan pésima que enseñan cosas realmente innecesarias, ya que lastimosamente algunos docentes y estudiantes no logran comprender que se debe educar para la vida y no para el momento, no pretendo salirme del tema defendiendo una visión de la educación que muchos reprochan, pero lo traigo al caso porque justamente en Pre-Icfes encontré un grupo de docentes conscientes de la situación, de la realidad, que también defienden mi postura, la cual muchos se niegan asimilar; pues bien, para mi sorpresa re-descubrí que el saber leer correctamente (teniendo conocimientos mínimos, lo que llamamos cultura general) hace de la prueba de estado, que no mide la inteligencia de una persona sino la comprensión, argumentación y proposición según cada materia del núcleo común, justamente lo que los instructores de Pre-Icfes nos inculcan cada sábado, por ejemplo, como identificar una pregunta y su componente, como leerla (factor importantísimo) como llegar a una posible respuesta y un sin número de tácticas propias de la prueba destruye o mejora vidas, como suelo llamarla.

Es ahí cuando me pregunto ¿perdí seis años de mi vida aprendiendo temas que ya ni recuerdo? Seis años que pude utilizar o en el que me debieron inculcar como leer, analizar, argumentar… Ya saben el resto. Lo peor del caso y cosa que me enfurece es que algunos docentes de manera sarcástica, como si no supiéramos identificar la ironía, hacen un dictamen de nuestro futuro, incluyendo lo que para ellos será nuestro posible puntaje cuando ni siquiera son capaces de entender que en vez de embutirnos conocimiento deberían enseñarnos a interpretar… (Ya saben el resto), por favor queridos docentes entiendan que a nosotros no se nos graba el embrollo de conceptos y cosas innecesarias y más cuando eres joven y en tu mente tienes cientos de prioridades, antes que el estudio.

Por lo visto se nos debería educar desde sexto para el ICFES, pues a decir verdad es lo único que en parte interesa, define nuestro futuro malo o bueno pero así es, nuevamente me pregunto ¿Por qué vemos música o religión? Estas no salen en la prueba de estado; luchar en contra de la idiosincrasia de algunos, es difícil y cambiarles el pensamiento mucho peor.

¡Ay Jaime… debes  estar revolcando en tu tumba al saber que la educación en este país no ha mejorado como tú querías! Hasta yo me confundo porque las opiniones están divididas (lo público y lo privado típico en este país), hay quienes no comprenden que primero que todo se debe enseñar a ser persona, porque gente hay mucha. Ojalá me  vaya bien en la prueba aunque tarde comprendí el error, ojalá la educación tome un giro imprevisto y logre darse cuenta de lo contradictoria que es, ojalá en nuestro colegio se instruya y prepare a los estudiantes para el Icfes desde sexto  y no aplicando pruebitas, ENSEÑANDO A LEER COMO DEBE SER.

Danna Ruiz Peña



domingo, 10 de marzo de 2013


EDITORIAL
¿ES TAN DIFÍCIL ENTENDERLO?
Tan solo ha pasado un mes y once días, como no tener contado el tiempo si cada hora se vuelve más traumática que la anterior. Se ven caras tristes, desilusionadas, cansadas; por los pasillos adolescentes arrumados como trastes viejos, no se mueven, cruzan una que otra palabra, se limitan a descansar 20 minutos aunque son consientes de que no es suficiente, en casa la realidad no es tan distinta, son mínimas las palabras que entre ellos sostienen, pues están acompañadas de rabia.

Lo anterior no hace parte de una película de misterio o terror, es la realidad de cientos de Nusefistas consumidos por el sueño, la desesperación y la intolerancia a causa de extenuantes horas de estudio; los mayores afectados: décimo y once que en lugar de disfrutar su último año, pide a gritos que se acabe el “infierno” al que están sometidos día tras día; no pretendo exagerar , aunque más traumático  no puede ser, tampoco queremos justificarnos pero es inevitable cuando en cada clase nos reprochan nuestro pésimo rendimiento, y nos fulminan con frases desmesuradas e incoherentes que solo las puede decir alguien inconsciente de la realidad de los estudiantes que a decir verdad, dan todo de sí para lograr tener buenas notas (por lo visto lo único que les interesa).

Para quienes se preguntan porque nos está yendo pésimo, he aquí un breve recuento de lo que para nosotros es una rutina “normal”, que aunque no lo crean va mas allá de ver televisión, chatear y hacer nada. Un lunes inicia levantándonos a las 4:30 (por tarde), luego de 11 horas de estudio, a las 8:00 pm adelantamos una que otra tarea sobrante del fin de semana, por lo visto es el día que más nos acostamos temprano, irónicamente el lunes paso a ser mi mejor día, porque los docentes por obligación no dejan tareas. De martes a viernes es un calvario, cada día es más triste que el anterior (por lo menos ese es mi caso), cada cambio de clases nada mas suspiramos y comentamos el estar cansados, la rutina, es la de siempre, siete horas de estudio mas tres de practica empresarial y en el horario semanal figura de 8:00 a 12:00 pm tareas, a pesar de que a las diez ya estemos profundos porque el cerebro domina los movimientos.

Los sábados, medio día en Pre-icfes, muy bueno por cierto, y de 2:00 a 7:00pm ensayo inauguración de los juegos, el domingo, nuevamente media jornada de ensayos y la tarde de 2:00 a 10:00 pm, tareas, tareas y tareas (el horario varía según el numero de quehaceres), y nuevamente empieza otra semana, aunque cargada de positivismo termina siendo en la mayoría de sus casos tétrica.

Ustedes se preguntaran ¿a qué horas leen o se preparan para la prueba de estado? Pues los docentes de cierta manera contradictorios, hablan y hablan de querer que obtengamos un buen resultado cuando con tantos deberes no dejan espacio para hacer preguntas de tipo Icfes y leer.
Por mi parte intente hacerlo a las once de la noche, pero es realmente imposible, el sueño me venció, intente leer durante el almuerzo y me cogió la tarde y opte como última opción leer alrededor de 10 a 15 minutos mientras llega la ruta. Cuando no se tiene el tiempo suficiente es imposible cumplir con todo, ¿Cómo pretenden que rindamos académicamente si nuestro cerebro está a punto de fundirse (literalmente)?.
Tenemos horas y horas de sueño atrasado lo que no nos permite pensar con claridad, las ojeras ya hacen parte de nuestro atractivo, de lejos se nos nota cansados, impacientes, frustrados, una docente me dijo sabiamente que el cuerpo dura 21 días acostumbrándose a una rutina, creo esto incierto porque estoy o mejor dicho estamos al borde de un colapso mental y emocional.

Realmente no se que buscan ustedes queridos docentes, también desconozco el rumbo de esta promoción que no disfruta su último año, mientras ruegan a un Dios paciente que acabe de una vez por todas, aunque no sepamos la realidad que nos espera terminada esta etapa. A lo mejor me llamarán cobarde por refugiarme tras las letras y no decir públicamente mi opinión, pero más cobarde es aquel que no se atreve a decir ni a escribir una sola palabra, es este el momento donde se supone doy una frase de esperanza, pero hoy no, tampoco tengo tiempo para extenderme innecesariamente, solo resta decir, ojala puedan entendernos.

Danna Ruiz Peña

domingo, 3 de marzo de 2013


EDITORIAL.
JUNTOS HACEMOS LA DIFERENCIA
6:15 am el miedo era latente, se exhalaba angustia, ¿era posible que en tan solo una semana tantas cosas hayan pasado? Hoy era el gran día, toda una semana de exhausto trabajo  que como consecuencia dejo la perdida de voz y fuerza, tan solo existía el regocijo de salir triunfante. Ya los tres habían planeado todo, cada palabra, la voz de aliento que se daría, el pequeño pero conmovedor discurso final, hasta sus expresiones al momento de ser nombrados.

El 28 de febrero se decidió la suerte de los tres jóvenes líderes que asumirán la responsabilidad de tener fuerte voz pero nulo voto, se convertirán en un buzón de sugerencias móvil que luchará a como dé lugar por defender a su congénere; aquella persona que recibirá regaños, no como respuesta, alguno que otro elogio pero sobre todo falsas recriminaciones. El pasado jueves se vivió en nuestra institución la jornada electoral que daría como resultado la conformación del gobierno estudiantil: personero, contralor, comisario y patrullero ambiental, el grupo perfecto que trabajara en pro de los estudiantes.

Aunque todos los cargos son importantes, o más bien, cada quien le da la importancia a su puesto, debemos resaltar al personero estudiantil. Durante una semana Danna Ruiz, Sergio Jaramillo y Santiago Luna junto a sus respectivas formulas, emprendieron la ardua tarea de convencer o por lo menos sembrar un poco de confianza a más de 500 estudiantes. Tras la decisión tomada por el jefe de área de sociales, de realizar “debates personalizados” desde primero a octavo grado y un debate general con 9° 10° y 11°. A decir verdad, siendo participe de cada evento, los debates personalizados fueron un éxito total, los estudiantes a lo mejor se sintieron más seguros y bajo ninguna presión lograron hacer de cada debate toda una asamblea estudiantil, donde sin miedo alguno confrontaron a los candidatos, quienes no lograron evadir o persuadir a los sensatos estudiantes que lanzaban a quemarropa tiros de palabras llenos de quejas, reclamos, propuestas, hasta advertencias sobre nuestro cumplimiento y responsabilidad que asumiríamos al ser elegidos; nos prevenían de una posible revocatoria del mandato si se daba el caso, quedamos atónitos al escuchar estas contundentes palabras provenientes de un grupo de séptimo grado.

Ya en el debate general, las cosas fueron distintas, no había la espontaneidad que se vio en los anteriores grados, no se dio el suficiente espacio para exponer las propuestas, mucho menos para lanzar las preguntas y obtener una óptima respuesta, debido a las numerosas intervenciones del docente que denotaban cierta imparcialidad que lo único que dejaron fueron manos alzadas con palabras en la boca de varios estudiantes decididos a participar, no puedo negar que quede perpleja ante la situación, no se llevó a cabo un completo debate, tratándose de los estudiantes con más capacidad de cuestionar y razonar, agregando la oportuna participación de los alumnos, debió tratarse de un debate con más libertad, donde el tiempo no fuera limitado, pues cada cuestionamiento se tornaba interesante. Ha sido de los pocos momentos donde los estudiantes se expresaron abiertamente, es más hasta los docentes presentes, trajeron a acotación temas de vital importancia en la institución, sin embargo a pesar del limitante llamado tiempo, se logró obtener un buen resultado aunque no el que esperaba.

Entre tanto, luego de realizar campañas nunca antes vistas, llego el día final, el decisivo, que no queríamos que llegara pero era inevitable, entre los candidatos primaba un acuerdo “sin importar el ganador juntos serian un equipo que trabajaría en cada propuesta planteada”, así fue, como ganador del premio más satisfactorio (ser un líder y agente activo de cambio), fue quien en este momento les escribe, pero mi felicidad más que propia fue compartida con los demás candidatos, pues este año se busca trabajar juntos, hacer la diferencia, ir más allá de un gobierno o una personería monótona que cumpla por cumplir, en este 2013 queremos cambiar porque haremos lo imposible.

Danna Ruiz Peña     

domingo, 24 de febrero de 2013


EDITORIAL
TRABAJANDO CON PASIÓN
No puedo negar que tuve un momentáneo colapso mental tratando de escribir esta columna, a lo mejor era la falta de práctica, pero definitivamente lo que se aprende nunca se olvida.

Inició un nuevo año complicado, porque como todo buen o mal gobierno vaticinamos muchos cambios, pero nunca creímos que fueran tan radicales, sin embargo hoy no vengo a hablarles precisamente de eso.
Están a punto de culminar una etapa (típico discurso de undécimo); pero aunque no lo crean estar en grado once va más allá de “gozarse el último año”, la apretada agenda encierra desde la organización de eventos culturales, la tarea de representar a los estudiantes con el gobierno escolar, reuniones de la Prom, largas cátedras sobre la responsabilidad de ser un ejemplo a seguir, sumándole a eso, cientos de consejos paradigmáticos de cómo tener un buen ICFES, que por cierto, han sido tantos que ya no sabemos cuál seguir.

Como lo mencione anteriormente, la vida de un estudiante de once no es nada fácil (por cierto no puede quedarse en el tintero la famosa práctica empresarial y un nuevo “decreto”, quedarnos reforzando algunas materias los jueves, pero en otra ocasión trataremos este tema), por tal motivo comprendo que al momento de retomar este blog serian pocos los interesados; con propuesta montada y el apoyo de la docente, nos lanzamos a ruedo uniendo dos periódicos virtuales pero adoptando el nombre “La Nueva Era”.
Mi sorpresa fue mayor al momento de saber que muchos compañeros sin importar sus demás obligaciones decidieron por voluntad propia hacer parte de esta familia periodística, me llene de orgullo, felicidad, en fin, un encuentro de emociones indescriptibles causadas por una simple razón: escribir, para nosotros más que una nota o una obligación es una pasión.

Así es, por más deberes que tengamos, escribir es un hobbie que nos desahoga con nosotros mismos, con la realidad de nuestro colegio, una labor que a pesar de no ser vista abiertamente nos ha causado satisfacción, a pesar de los regaños, los sacrificios y las trasnochadas siempre habrá un nuevo artículo que leer.
Esta familia se creció, nos unimos con el periódico “La Bagatela del nuevo milenio” para tener un solo periódico virtual, más consolidado, con mucho más criterio, amplias secciones y la más completa información; combinaciones perfectas que serán un éxito total.
A todos mis compañeros de la nueva era (renovada) quiero expresarles mi admiración al querer continuar con este proyecto, brindando su dedicación y esfuerzo sin importar la adversidad, de antemano agradecer profundamente a la Docente Yolanda López, por darnos libertad un año más, por darle alas a este proyecto que descubrió una parte oculta en todos nosotros. Perdonarán lo corta que fue esta entrega, no quería tratar un tema más objetivo, tan solo pretendía darles la BIENVENIDA AL PERIODICO LA NUEVA ERA.

Danna Ruiz Peña.