domingo, 28 de abril de 2013


Editorial.
DE VUELTA A LA REALIDAD
Un solo escenario, una sola oportunidad para mostrar que largas horas de ensayo no fueron  en vano, esa fue nuestra última vez, el sentirse orgullosamente Nusefista hacía hervir la sangre con el fervor más vivo que nunca, tres shows, que hicieron  desfallecer por momentos a los estudiantes por causa de los nervios; cargábamos el peso de saber que era nuestro último año, nuestra última marcha, el momento perfecto para lucirnos, por la mente pasaban tantos recuerdos que hicieron sacar más de una lágrima camuflada entre gritos de emoción.

Así fue, el viernes 26 de abril se dio apertura a la inauguración de los juegos interclases 2013, donde la comunidad Nusefista mostró el esfuerzo y talento de la institución, la promoción 2013, a pesar de no ser tan numerosa, satisfizo a todo un público con muestras de baile que reflejaron el sacrificio que durante meses afrontaron. 

Pasado tanto regocijo, orgullo y emoción volveremos a la rutina, esa a la que nos negamos revivir, atrás quedaron las horas de clases que solicitábamos para ensayar, las tardes de sábados de baile, que a pesar de ser agotadores nos hacían olvidar la pesada vida escolar, aunque el domingo fuera agotador haciendo tareas represadas; atrás quedarán los lunes en las tardes dedicados a prepararnos, los cuales amábamos por no tener que ver clase del Sena, atrás quedaron risas, gritos y regaños que siempre fueron necesarios y tanta ayuda brindaron.  La anterior semana aunque caótica nos hizo sentir una verdadera promoción.

Inicia una semana, un nuevo periodo cargado de preocupación y furia por parte de los padres de familia, pues el descontento por el bajo rendimiento académico hizo sacar de casillas a más de uno, que buscaban falsos culpables con el sólo fin de justificar a sus hijos; no pretendo extenderme en el tema, aunque la discusión en la entrega de boletines se tornó molesta tras las acusaciones y juicios un tanto agresivos de padres de familia. En este periodo no habrán excusas para defender el bajo rendimiento, se supone ya estamos acostumbrados al cambio de calificación (aunque detestable, algo bueno tendrá), ya no habrán ensayos, lo que significa tarde de sábados libres para dedicarse a estudiar.

Ya no hay excusas, no podrán haber lamentos, ni nada por el estilo, esperamos recupéranos de este pésimo y horroroso primer periodo, subir nuestro promedio y demostrar que la promoción 2013 puede con todo, demostrarle a docentes y padres de familia que puede existir un equilibrio perfecto entre realizar excelentes actividades y mantener buenas calificaciones. Perdonarán lo corto de este artículo, se que están acostumbrados a leer más, a decir verdad tengo demasiada tarea represada y anhelo en este segundo periodo cumplir el horario, que en vano propuse a principio de año, porque estamos de vuelta a la realidad. 

Danna Ruiz Peña

domingo, 21 de abril de 2013

Editorial.
UNA EXCUSA PARA ESCRIBIR
“Considero que el escritor debe empezar a escribir cuando, primeramente, tiene algo que decir, y en segundo lugar, cuando sabe como decirlo” Alejo Carpentier. Los elementos están puestos sobre la mesa, puede que se de la combinación perfecta que dé como resultado el producto exacto, cargado de sentimiento, emoción, una lagrima de alegría, un recuerdo y una gota del sentir poético que cada quien lleva muy adentro. 

Así es, la oportunidad perfecta llegó de la manera más irónica, en una carta, en la cual la Institución Educativa Técnica Empresarial Alberto Castilla hacía una cordial invitación a los jóvenes de grado Décimo y Once, docentes, directivos y administrativos de la comunidad educativa, se busca dejar escapar los más profundos sentimientos, plasmados de la mejor manera, en las letras. “A veces llegan cartas” es al segunda versión del concurso intercolegiado de cartas de amor, donde el participante debe enviar una carta inédita, expresando a su manera el tema del amor, dirigida a quien desee manifestar y sobre todo firmada con un seudónimo.

El escritor cubano Alejo Carpentier, expresó de la mejor manera la situación de los escritores aficionados del Nusefa, me sorprendió el saber la cantidad de jóvenes interesados por participar, a leguas se les notaba el afán por decir algo, por expresar ese sentimiento represado, sabían como decirlo: mediante una carta, el mejor medio para desahogarse de la más oculta y cobarde forma, pero la única capaz de comunicar los pensamientos y sentimientos más recónditos. 

Durante una semana, como si realizara un experimento, me propuse analizar detalladamente el panorama, no fue otro que el de algunos jóvenes sentados en un rincón con un lápiz en la mano, escribiendo, tachando y pensando en las palabras propias que reflejaran su más profundo sentir, dejaron atrás todo, se entraron en un mundo donde el contacto hoja-lápiz es tan poderoso que en momentos hacía sacar una lagrima o una sonrisa, aquellos seres ermitaños que prefirieron la escritura que las horas libres que tenían, estaban en un éxtasis literario. 

El concurso “a veces llegan cartas” fue una excusa para escribir o respirar, que en este caso es similar, fue el medio para desahogarse, confesar un sentimiento incógnito, del cual (en la mayoría de las veces) no se tiene conocimiento, algunos hicieron contacto con ese poeta que llevan dentro, ese que plasmó en una hoja las líneas mas sensibles y amorosas para su amado o amada, porque en este caso no sólo los hombres confesaron un amor, las mujeres dejaron escapar ese sentimiento que sólo este género puede disimular a la perfección. 

Son muchas las almas enamoradas que esperaban la ocasión perfecta para dejar volar su espíritu, para dejar escapar esa sensación represada que algunos acompañaron de toques literarios, confesaron el trajín de su vida combinándola con una historia novelesca, cargada de suspenso, inquietud y otro en manojo de sentimientos, y es que hay de todo: historias de un amor imposible, irreal, nunca contado, poco experimentado, lleno de pasión o aquel que se vale del recuerdo y no podría faltar el que expresa su sentimiento citando los mas finos versos de grandes poetas que aluden al amor. 

Este concurso, sin duda, es una gran oportunidad, para aquellos jóvenes amantes de la escritura, que se entregan palabra por palabra, es gratificante saber el interés que han mostrado los jóvenes nusefistas, resta agradecer la invitación del colegio Alberto Castilla, esperamos que dentro de los tres finalistas esté una carta Nusefista, a lo mejor sea este estudiante un futuro Borges, Benedetti, José Martí o una Gabriela Mistral o una Alfonsina Storni, o cualquier otro escritor empedernido que desde hoy demuestre tener vena literaria.

Danna Ruiz Peña.

sábado, 13 de abril de 2013


Editorial.
DIFÍCIL DE ACEPTAR
No puedo negar que carezco de inspiración por estos días, a lo mejor porque tengo, literalmente, el cerebro seco de tanto estudio. Esta última semana ha sido complicada, pero hoy no hablaré de eso, ni de ningún tema académico, es un aspecto que nos ha pasado a muchos y me urge expresarlo.

Los años pasan y es lógico que la edad física deba ir acorde con la edad mental, me explico: a los doce años además de ser bajo, se piensa como un niño, pero a los quince o dieciséis, se crece un poco y es natural que la mentalidad de 12 quede atrás, dándole paso a una mente madura, visionaria y abierta, si esto no ocurre, es porque realmente no hemos llegado a la mayoría de edad, tal como lo define Kant. Traigo a colación lo anterior, porque hace unos días me molestó de sobremanera el escuchar una frase como esta: “Danna, usted ha cambiado, ya no es la misma de noveno”, me quedé callada, por respeto, que en otras palabras fue rabia; ¿acaso no es obvio o natural que haya cambiado? A mis trece años tenía una forma de pensar diferente, más cuadriculada, donde ciegamente creía que todo lo que la sociedad (incluido el colegio) decía era correcto, donde los buenos son los buenos y punto. ¿Acaso pretenden que frene mi desarrollo como persona? Es sumamente normal llegar a un punto de la vida donde se cuestione a sí mismo, chocar contra el mundo debería ser una obligación en todo joven, el preguntarse por qué se cree en un Dios el cual no escogí, por qué nací en este país, qué voy a hacer con mi vida, cómo le contribuiré a la sociedad, entre otros cuestionamientos que direccionen su ser, es algo así como filosofar indirectamente, pues a esa edad el término es desconocido.

Me sigo preguntando, ¿Por qué los docentes se niegan a que un estudiante siga el transcurso de su vida? Más, si se es catalogado como “excelente” estudiante, aunque para ellos el ser “excelente” es quedarse estatua en una silla, no hacer ni un mínimo reclamo, no alterarse ni un poco, no ponerse bravo ante aspectos que disgusten, no contradecirlos y a todo responder con un SI. La razón la hallo en uno de los anteriores aspectos, el contradecir, creería que lo que le disgusta a ciertos docentes es un estudiante capaz de decir: profesor eso no es así, o, ¿Por qué dice eso?, así es, los docentes temen a los estudiantes que no comen entero, preguntan y preguntan, se contraponen o simple y sencillamente tienen la capacidad de analizar las cosas y decir NO con argumentos valederos cuando ellos quieren un sí. Para algunos ser autónomos, con ideología es una amenaza, más si el joven tiene la capacidad de mover masas y hacer reflexionar a los demás.

Hoy reafirmo lo que pienso, en el colegio, muchas veces, niegan la posibilidad de desarrollarse como individuo único y sujeto político, como algún día escuche decir; son muchos los docentes que pretenden que no abramos nuestra mente, nos encierran en un cubículo donde ¡se hace esto o esto!, piensen como yo pienso, y esto es así y punto; mejor dicho quieren enfrascar nuestra mentalidad de doce o trece años y no dejar que el espíritu contradictorio y realista salga a la luz. ¿Qué tipo de educación es una donde no se permite desarrollar su ser?

El caso es que para muchos cambié, lo cual me hace sentir orgullosa, pues tuve la posibilidad de hacer un pare en el camino, examinarme y auto cuestionarme, fue en noveno que encontré otras prioridades, como direccionar mi vida y construir mi identidad, lo cual considero más importante que otras cosas, al parecer dejé de ser excelente, por el hecho de pensar por mi misma.

Al igual que yo a muchos compañeros les han dado el mismo discurso, adornado con la típica frase ya mencionada. Soy una más, una que dejó el ridículo temor hacia los docentes y que no teme al cambio. Ojalá este “clan” siga y siga creciendo, esto no es revolucionario, ni nada por el estilo, aún en grado once están a tiempo de estrellarse contra el mundo, porque después de cruzada la puerta del colegio, la vida es otra, muy distinta, a la cual no estamos acostumbrados.

Para terminar, no se si lo anterior sonó a un desahogo personal, en parte lo fue, aunque también reflejé un poco la situación de otros compañeros, lo he dicho cientos de veces, el escribir permite desahogarme, sacar toda mi rabia de la manera más perfecta y sutil  sin herir a nadie (eso creo); así que el anterior artículo va dirigido a todos aquellos que han sido catalogados como renegados, revolucionarios, contestatarios o “lideres negativos” (aunque sean todo lo contrario), los admiro, son verdaderas personas porque gente lastimosamente hay mucha.       

Danna Ruiz Peña

domingo, 7 de abril de 2013


Editorial.
CON LAS MANOS ATADAS
Escribir no es fácil, más, si se trata de un texto público con una postura definida, el cual es vulnerable a ser criticado, o rechazado  en el mejor de los casos. Aunque no lo crean, trato al máximo de no ser contestataria, pero es difícil, cuando se presenta una serie de acontecimientos dignos de cuestionar, sin embargo suelo recordar que no todo en la institución  es malo, no todo pretendo criticar y mucho menos busco crear con mis artículos un ambiente de hostilidad hacia la institución que me ha brindado tanto y a la cual le debo parte de quien soy.

Después del anterior desahogo de una escritora aficionada, hablaremos de lo que nos compete, como ya saben estamos a finales de periodo, el panorama no es otro al que ya conocen y el cual estoy cansada de repetir, rostros cansados (listos para llorar a partir de mañana), algunos docentes estresados y estudiantes al borde de un colapso emocional (exagero un poco nada más); en esta ocasión no defenderé a los oprimidos (los estudiantes), no buscaremos culpables y tampoco plasmaré las quejas y reclamos de estudiantes inconformes, hoy trataré de ir más a fondo.

Hace unos días sentados en el piso, cansados y ojerosos, junto a un grupo de compañeros mirábamos fijamente el logo de nuestra promoción, pintado en la pared de enfrente, cientos de cosas pasaban por nuestras mentes, estábamos hechos un mar de pensamientos, hasta que alguien rompió el hielo, salió a relucir el tema que tiene a todo un colegio preocupado, el bajo rendimiento académico, entre uno y otro comentario terminamos de manera burlona diciendo que al paso que vamos seremos la promoción 2014 y aunque en medio de risas, la anterior zafada afirmación estaba cerca de ser una realidad. Luego de analizar, terminamos diciendo lo que para nadie es un secreto: el nuevo sistema de evaluación, los dichosos porcentajes y pasar con 3.5, han sido la piedra en el zapato no solo de estudiantes, también de  algunos docentes que se les ve afanados y estresados sacando notas para tener el tiempo necesario para intentar, embarrarla y volver intentar subir las notas a una plataforma rediseñada.

El nuevo sistema de evaluación nuevamente le hace honor a la educación colombiana, pues prevalece en un 50% el saber “x” número de cosa, donde ser persona (lo que considero importante) vale un insignificante 20%, y lo peor siendo estudiante, que el saber hacer, es decir, las noches de largo investigando, escribiendo, tratando de hacer trabajos casi perfectos para que tristemente valga un 30%, cuando a mi parecer este componente incluye el esfuerzo, sacrificio, puntualidad y un tanto del saber del estudiante.

Sentados en el piso tratando de vencer el sueño, como jóvenes de once y directos afectados nos preguntábamos ¿qué hacer? haciendo alarde de mi función como personera, les comentaba a mis compañeros la posibilidad de realizar una “asamblea”, por así decirlo, donde el rector, coordinadores, docentes y estudiantes dialogáramos sin formalismos sobre lo que está pasando, antes que llegara el segundo periodo y ocurriera exactamente lo mismo, luego de analizar y refutar la idea, salió a flote una opinión que a pesar de sonar pesimista es verdadera “no podemos hacer nada, ellos no nos darían respuesta, porque el que manda es Bogotá”. A decir verdad siento miedo por lo que voy a decir, puede que mi opinión este errada o sea un poco fuerte, pero lamento decir que es la verdad, estamos subordinados (por no decir un termino más fuerte) por la dirección de Bienestar Social y aunque comprendo que es la instancia que nos compete y rige deberían darle un poco de libertad a las instituciones, primero porque no todas reciben las mismas ayudas, porque no todas soportan el ritmo que ellos quieren y porque simple y sencillamente somos estudiantes colegiales y no universitarios (no diré más)

¿Cómo pretender llegar a una solución si en nuestro colegio no se sabe quién manda mayoritariamente? ¿Dirección de Bienestar social, Ministerio y/o Secretaria de Educación o la misma institución? Estamos encerrados en un laberinto sin salida, porque no sabemos a quien dirigir nuestras quejas y opiniones; estoy segura que muchos no se atreven a hablar del tema (por miedo, creería yo) ¿Qué sacamos con expresarle nuestro inconformismo a los docentes si a lo mejor ellos están cansados de la situación? Surge así la pregunta sin respuesta ¿Qué hacer?

En fin, directivos, docentes y estudiantes estamos con las manos atadas y la boca callada, no hablaré más del tema porque debo aceptar que el involucrarme con la instancia que controla los colegios de la policía me causa cierto tipo de angustia, que traducido se le denominaría: miedo. Así que queda a su consideración, saquen sus propias conclusiones; para mi no habría algo más gratificante que ustedes, los lectores que juzgan mis escritos realizaran algún comentario para al menos saber que leyeron y que el texto les causo algo en sus mentes; de igual manera “échense” una pasadita por las otras secciones que tienen artículos interesantes y por favor COMENTEN, estamos cansados de escribir en vano.

Danna Ruiz Peña



domingo, 24 de marzo de 2013


EDITORIAL.
ENTRE CONCIERTO, CELEBRACIONES Y OTROS EVENTOS
Hace mucho en el Nusefa no se respiraba con la tranquilidad que se puede tener cuando son nulas las preocupaciones, el medio  no era pesado como el que hace algunos días nos contaminaba, el panorama, alentador por cierto, no era otro sino el de caras felices, nuevamente se vio una promoción llena de vida y alegría como en la que un principio luchaba por disfrutar su último año. Nuevamente se sintió el pase de “cárcel a colegio”, el ambiente escolar ese de niños riendo, gritando y jugando recobraba vida… aunque muy en el fondo ocultábamos tras tanta alegría, la tragedia que en semanas se viviría.

Como ya saben esta era la semana que muchos esperaban, la llegada de la semana de vacaciones, ¡perdón! Semana Santa, en la que además de rezar nos daríamos el lujo de levantarnos tarde, comer sin afanes y ver un poco de televisión, aunque nos vuelva esclavos del medio, mejor dicho, aprovechemos este receso para leer un buen libro o ver un interesante documental y ante todo reflexionar.

Estos últimos días terminaron de la mejor manera: dando apertura a la semana mayor un viacrucis bastante original, que dejo al lado lo típico que ha sido el evento, a pesar de las fallas de sonido se logró un evento precedente, de manera un tanto divertida, sin dejar a un lado el contexto, se mostraron las quince estaciones, esta vez los actores se dividieron en dos grupos, uno en la tarima y el otro a la entrada del teatro, además de un manejo de luces donde se iluminaba cada estación respectivamente, de esta manera se logró la concentración del publico. Terminado el evento, un misterioso concierto de la Mega Ibagué 107.5 (nadie sabe quienes propusieron el colegio, quienes votaron y cómo se obtuvo la autorización del rector). La conmemoración del día mundial del agua pasará a la historia (y no estoy exagerando) el área de ciencias naturales “tiró la casa por la ventana” como se dice popularmente, la decoración era espectacular, los jóvenes integrantes del proyecto manejo de residuos sólidos y propapel realizaron una dinámica puesta en escena. Para rematar la semana, a los estudiantes de la Prom 2013 se les permitió portar el día viernes la camiseta de la selección Colombia, el ambiente tricolor y un enérgico partido de voleibol entre estudiantes y docentes, encendió la alegría de la institución que esperaba un triunfo de la selección.

Entre tanto júbilo y gozo dejamos a un lado las preocupaciones que nos estaban volviendo locos y que próximamente volverán aquejar; lo único cierto que a su vez es incierto y enigmático son los resultados de este primer periodo que si  bien luego de semana santa llegara a su fin. Algunos docentes han dicho lo evidente, el rendimiento académico de los estudiantes, sobre todo de los grados once no es favorable y aunque no lo crean somos conscientes de esto, no daré explicaciones, mucho menos justificaciones porque estoy cansada de expresarlas, el caso es que andamos preocupados porque se supone este el periodo donde mas debemos dar de si, ya que los docentes tienen un poco de paciencia, es decir también vienen descansados, sin muchas preocupaciones,  se supone tenemos más energía (al igual que ellos) y es en este periodo donde se hace un repaso global de algunos temas vistos en décimo grado, sumándole una charla motivacional con una pizca de miedo en cada clase sobre lo crucial de la prueba de estado  y la carga que llevamos: subir a muy superior el nivel de la institución. El caso es que las cosas no salieron como planeamos, al parecer fracasamos en un primer intento; crucial porque de este dependía el apoyo de nuestro padres (sobre todo económico) de las actividades de la promoción… ¿el que empieza mal, termina mal?

No puedo ocultar mi miedo y preocupación, ojalá el que comience mal termine bien, ojalá después de esta semana tengamos un milagroso despegue que logre sacarnos del mal de atrocidades académicas del primer periodo. Milagrosamente en esta ocasión -o por lo menos en este artículo- los docentes no fueron los culpables. Compañeros aprovechemos esta semana para reconciliarnos con Dios y así podamos pedirle la ayudita que tanto necesitamos.

Danna Ruiz Peña

domingo, 17 de marzo de 2013


EDITORIAL.
UNA LUCHA CONTINUA
Durante seis años esperamos este momento con ansias, nada más, porque preparación en sí no hubo mucha, hay quienes están asustados porque a tan solo tres cortos meses un giro del destino descuidará su vida, algunos se justificarán  o buscarán culpables para camuflar su error. Al parecer la historia ya está contada, porque aún no ha llegado el momento y algunos, como cual excelente adivinos, leen el porvenir, sin miedo, siendo cómplices del destino, se creen con la capacidad y el derecho de amedrentar, aún sabiendo que nada esta escrito. No hay preocupación más grande que la prueba ICFES que para la poca suerte de la Prom 2013 fue adelantada un mes, lo triste del asunto es que muchos creen que con sólo asistir al curso Pre-Icfes lograrán fortalecer las debilidades, sobre todo de lectura, a la que por más de seis años estuvieron condenados.

Hace no muchos años, influenciada por el gran Jaime Garzón, que apropósito como cosa rara en este país, cumple 14 años de muerte, 14 años de impunidad, aprendí o más bien logré comprender que el estudio no lo es todo, es más, la educación colombiana es tan pésima que enseñan cosas realmente innecesarias, ya que lastimosamente algunos docentes y estudiantes no logran comprender que se debe educar para la vida y no para el momento, no pretendo salirme del tema defendiendo una visión de la educación que muchos reprochan, pero lo traigo al caso porque justamente en Pre-Icfes encontré un grupo de docentes conscientes de la situación, de la realidad, que también defienden mi postura, la cual muchos se niegan asimilar; pues bien, para mi sorpresa re-descubrí que el saber leer correctamente (teniendo conocimientos mínimos, lo que llamamos cultura general) hace de la prueba de estado, que no mide la inteligencia de una persona sino la comprensión, argumentación y proposición según cada materia del núcleo común, justamente lo que los instructores de Pre-Icfes nos inculcan cada sábado, por ejemplo, como identificar una pregunta y su componente, como leerla (factor importantísimo) como llegar a una posible respuesta y un sin número de tácticas propias de la prueba destruye o mejora vidas, como suelo llamarla.

Es ahí cuando me pregunto ¿perdí seis años de mi vida aprendiendo temas que ya ni recuerdo? Seis años que pude utilizar o en el que me debieron inculcar como leer, analizar, argumentar… Ya saben el resto. Lo peor del caso y cosa que me enfurece es que algunos docentes de manera sarcástica, como si no supiéramos identificar la ironía, hacen un dictamen de nuestro futuro, incluyendo lo que para ellos será nuestro posible puntaje cuando ni siquiera son capaces de entender que en vez de embutirnos conocimiento deberían enseñarnos a interpretar… (Ya saben el resto), por favor queridos docentes entiendan que a nosotros no se nos graba el embrollo de conceptos y cosas innecesarias y más cuando eres joven y en tu mente tienes cientos de prioridades, antes que el estudio.

Por lo visto se nos debería educar desde sexto para el ICFES, pues a decir verdad es lo único que en parte interesa, define nuestro futuro malo o bueno pero así es, nuevamente me pregunto ¿Por qué vemos música o religión? Estas no salen en la prueba de estado; luchar en contra de la idiosincrasia de algunos, es difícil y cambiarles el pensamiento mucho peor.

¡Ay Jaime… debes  estar revolcando en tu tumba al saber que la educación en este país no ha mejorado como tú querías! Hasta yo me confundo porque las opiniones están divididas (lo público y lo privado típico en este país), hay quienes no comprenden que primero que todo se debe enseñar a ser persona, porque gente hay mucha. Ojalá me  vaya bien en la prueba aunque tarde comprendí el error, ojalá la educación tome un giro imprevisto y logre darse cuenta de lo contradictoria que es, ojalá en nuestro colegio se instruya y prepare a los estudiantes para el Icfes desde sexto  y no aplicando pruebitas, ENSEÑANDO A LEER COMO DEBE SER.

Danna Ruiz Peña



domingo, 10 de marzo de 2013


EDITORIAL
¿ES TAN DIFÍCIL ENTENDERLO?
Tan solo ha pasado un mes y once días, como no tener contado el tiempo si cada hora se vuelve más traumática que la anterior. Se ven caras tristes, desilusionadas, cansadas; por los pasillos adolescentes arrumados como trastes viejos, no se mueven, cruzan una que otra palabra, se limitan a descansar 20 minutos aunque son consientes de que no es suficiente, en casa la realidad no es tan distinta, son mínimas las palabras que entre ellos sostienen, pues están acompañadas de rabia.

Lo anterior no hace parte de una película de misterio o terror, es la realidad de cientos de Nusefistas consumidos por el sueño, la desesperación y la intolerancia a causa de extenuantes horas de estudio; los mayores afectados: décimo y once que en lugar de disfrutar su último año, pide a gritos que se acabe el “infierno” al que están sometidos día tras día; no pretendo exagerar , aunque más traumático  no puede ser, tampoco queremos justificarnos pero es inevitable cuando en cada clase nos reprochan nuestro pésimo rendimiento, y nos fulminan con frases desmesuradas e incoherentes que solo las puede decir alguien inconsciente de la realidad de los estudiantes que a decir verdad, dan todo de sí para lograr tener buenas notas (por lo visto lo único que les interesa).

Para quienes se preguntan porque nos está yendo pésimo, he aquí un breve recuento de lo que para nosotros es una rutina “normal”, que aunque no lo crean va mas allá de ver televisión, chatear y hacer nada. Un lunes inicia levantándonos a las 4:30 (por tarde), luego de 11 horas de estudio, a las 8:00 pm adelantamos una que otra tarea sobrante del fin de semana, por lo visto es el día que más nos acostamos temprano, irónicamente el lunes paso a ser mi mejor día, porque los docentes por obligación no dejan tareas. De martes a viernes es un calvario, cada día es más triste que el anterior (por lo menos ese es mi caso), cada cambio de clases nada mas suspiramos y comentamos el estar cansados, la rutina, es la de siempre, siete horas de estudio mas tres de practica empresarial y en el horario semanal figura de 8:00 a 12:00 pm tareas, a pesar de que a las diez ya estemos profundos porque el cerebro domina los movimientos.

Los sábados, medio día en Pre-icfes, muy bueno por cierto, y de 2:00 a 7:00pm ensayo inauguración de los juegos, el domingo, nuevamente media jornada de ensayos y la tarde de 2:00 a 10:00 pm, tareas, tareas y tareas (el horario varía según el numero de quehaceres), y nuevamente empieza otra semana, aunque cargada de positivismo termina siendo en la mayoría de sus casos tétrica.

Ustedes se preguntaran ¿a qué horas leen o se preparan para la prueba de estado? Pues los docentes de cierta manera contradictorios, hablan y hablan de querer que obtengamos un buen resultado cuando con tantos deberes no dejan espacio para hacer preguntas de tipo Icfes y leer.
Por mi parte intente hacerlo a las once de la noche, pero es realmente imposible, el sueño me venció, intente leer durante el almuerzo y me cogió la tarde y opte como última opción leer alrededor de 10 a 15 minutos mientras llega la ruta. Cuando no se tiene el tiempo suficiente es imposible cumplir con todo, ¿Cómo pretenden que rindamos académicamente si nuestro cerebro está a punto de fundirse (literalmente)?.
Tenemos horas y horas de sueño atrasado lo que no nos permite pensar con claridad, las ojeras ya hacen parte de nuestro atractivo, de lejos se nos nota cansados, impacientes, frustrados, una docente me dijo sabiamente que el cuerpo dura 21 días acostumbrándose a una rutina, creo esto incierto porque estoy o mejor dicho estamos al borde de un colapso mental y emocional.

Realmente no se que buscan ustedes queridos docentes, también desconozco el rumbo de esta promoción que no disfruta su último año, mientras ruegan a un Dios paciente que acabe de una vez por todas, aunque no sepamos la realidad que nos espera terminada esta etapa. A lo mejor me llamarán cobarde por refugiarme tras las letras y no decir públicamente mi opinión, pero más cobarde es aquel que no se atreve a decir ni a escribir una sola palabra, es este el momento donde se supone doy una frase de esperanza, pero hoy no, tampoco tengo tiempo para extenderme innecesariamente, solo resta decir, ojala puedan entendernos.

Danna Ruiz Peña