domingo, 21 de julio de 2013

Editorial.
RECORDAR ES VIVIR
El 20 de julio de 1810 un grupo de revoltosos criollos  con ansias de justicia y libertad dieron, mediante un planeado acto, el ultimátum para acabar con el yugo español, ese día se oyó un grito solemne que dio inicio al proceso de independencia de la que en ese entonces se conocía como la Nueva Granada. Este sábado 20 de julio del 2013, 203 años después se celebró una vez más la fiesta de la independencia  y la I.E.T Nuestra Señora de Fátima no fue ajena a esta memorable celebración. 

El viernes en nuestro colegio se llevó a cabo la izada de bandera alusiva a la independencia, pero un teatro adornado no pudo apaciguar la falta de orgullo patrio, el acto no fue más allá de los parámetros de una izada de bandera normal, el pabellón nacional, una lectura, una canción que poco se entendió, un vídeo y por rescatar la intervención de la banda marcial y un poema bien entonado. Más allá de señalar el trabajo del grado noveno, los organizadores del evento, la cual no es la intención, muchos notamos flaquezas  en dicho evento, ¿a caso los jóvenes estudiantes han perdido su tradición o a lo mejor carecen de orgullo patrio? La tecnología, los medios y un desorden en este inexplicable país, puede ser la causa de la pérdida de patriotismo en estos tiempos.

No se debe olvidar el acontecimiento más crucial de nuestra historia, de vez en cuando hay que recordar quienes verdaderamente dieron los primeros pasos libertarios, recordar a nuestros próceres, se ha perdido la tradición de revivir con exaltación aquel 20 de julio de 1810 cuando el rompimiento de un florero fue la esencia de lo que mas adelante aconteció, recordar  como le ha tocado luchar a un pueblo en busca de la soberanía de su tierra.

Todo pasado fue mejor, en años anteriores el fervor patrio se hacía más notable, las representaciones teatrales que anteriormente se hacían en nuestro colegio daban un brochazo de la historia, que las nuevas generaciones tratan de aprender y de conservar, aquellas épocas nusefistas donde se entonaban canciones colombianas acompañadas de una pequeña cátedra de algún estudiante que aludía la biografía de los personajes más emblemáticos de la independencia. Es notable la pérdida de la  tradición y la identidad cultural,  porque conmemorar un 20 de julio no es sólo alzar una bandera, es símbolo de orgullo, de no olvidar, de tratar de infundir a las generaciones que crecen en la amnesia de esta contemporánea y desenfrenada época, enseñar  que este país ha sufrido por intentar ser libre, hay que saber que el inicio de nuestra independencia no fue obra de un caraqueño sino de un grupo de criollos granadinos que anhelaban una patria soberana.

Ojalá la historia sea recordada por las nuevas generaciones, es en el colegio donde se debe inculcar la apropiación de lo nuestro, ojalá en otras ocasiones se le atribuya a los actos conmemorativos el orgullo y esfuerzo suficiente que traerá como resultado un país con memoria. Por otro lado llena de orgullo por la excelente representación de nuestro colegio en el desfile municipal del 20 de julio, primero porque de una vez por todas nos integramos y nos reconocieron como parte fundamental de la comunidad policial, es de resaltar la magnífica participación de la banda marcial Nusefista que desempeño un papel importante de la mano de su director Jhon Madrigal que asumió la batuta de estos jóvenes, que hoy son orgullo de nuestro colegio, que gran labor, además la participación de los grados Décimo y Undécimo hicieron que la representación de nuestra institución en dicho evento fuera del agrado del público. Que orgullo  siento de ser colombiano y que orgullo se siente ser Nusefista.  


Danna Ruiz Peña

domingo, 14 de julio de 2013

Editorial
MÁS VALE TARDE QUE NUNCA
Hemos vuelto con la angustia más avivada que nunca, los otros, ajenos a nuestra condición, no se preocupan por perder una materia o perder el tiempo esperando a que este segundo semestre se pase volando, en cambio para los  jóvenes de grado once de la I.E.T Nuestra Señora de Fátima, el fin de su etapa escolar (o por lo menos un 70% de ella) es ese traumático y decisivo 25 de agosto, un día que se puede tornar claro u oscuro, según el caso, ese domingo es el esperado día del año, que prácticamente divide nuestra vida en dos. Por lo menos eso es lo que muchos consideran.

Aunque suene escalofriante, de ninguna otra manera se puede dibujar el día en que los jóvenes de este país, se ven a un paso de cruzar la delgada línea entre la educación media y la educación superior, y aunque afirmen estar confiados o con la suerte de su lado, la prueba de estado es la cumbre de la meta, por la cual un estudiante lucha en su etapa escolar, porque a ciencia cierta ese día es cuando las puertas se abren a un futuro que para muchos  se cierran.

La promoción 2013 en vez de llegar con un aire de tranquilidad, después de un corto pero valioso receso escolar, se veían mas impacientes que nunca, a pesar de que las paredes blancas de la institución trataran de amenizar la preocupación e infundir la paz, es realmente imposible cuando al salir los primeros rayos de la mañana nos emboscan en el patio central y nos lanzan la verdad que nos negábamos aceptar: se vino la prueba de estado, ya no faltan ni dos, ni tres meses, un “mes larguito” (como si ese “larguito” fuera a cesar la ansiedad) para que el día definitivo llegue. Muchos, asustados por los pasillos, hablando del tema asegurábamos que al mal paso hay que darle prisa, en el fondo somos conscientes que uno que otro tema se nos escapa y un paso en falso en el ICFES… ya saben las consecuencias.

Continúo con el relato escalofriante, aquel martes regreso de vacaciones como cualquier primer día de clase se habló de una manera repetitiva y tormentosa para nosotros, pero aunque ya era costumbre hablar del tema, esta vez fue tan potente el discurso psicológico que se transmitía al hablar de la prueba saber 11°, que terminó desestabilizando a más de uno, confundiendo emociones y dejando en el aire los proyectos a futuro de los estudiantes. Pero más allá de la lucha interna que se vivía entre cada compañero, como si inhalaran nuestra angustia, uno que otro docente pronunciaba un “mes larguito” antes de anunciar que ahora sí aplicarían pruebas ICFES a sus estudiantes, pero no las que ellos con empeño realizan, sino de la complejidad, mecanismo y estrategia que realmente maneja la prueba, y no todo el mundo es apto y hábil para realizar pruebas tipo icfes, por fin se realizarán pruebas 100% tipo Icfes, en materias tan vitales como Química y Matemáticas propias del núcleo común.

 Muchos en el fondo agradecíamos la ayuda, que si bien necesitábamos, pero en el fondo algunos se preguntaban ¿Por qué ahora? ¿Por qué esperar entrar a ese “mes larguito” próximo a la prueba de estado? ¿Por qué no haberla tenido clara desde un principio? ¿Por qué ahora cuando se maneja mas tensión? Es ahí cuando como estudiante uno se cuestiona del sentido de la enseñanza de los docentes, o mejor expresado, hacia dónde van, cuál es el propósito que fijan y qué tienen claro, por ejemplo los docentes de Física, Filosofía y Lengua Castellana  en estos últimos dos años, mas allá de enseñar los temas que programaban, desde un principio plantearon su preocupación por las pruebas de estado, por lo tanto aplicaron de forma continua pruebas tipo icfes a lo largo del año, que si bien han funcionado y ayudado significativamente a los estudiantes, porque estos docentes además de querer que su materia tenga un buen promedio, razón que compartimos, es clara la dirección de su enseñanza , la misma en la que encaminan a sus estudiantes.

Dejo hasta ahí, para no herir susceptibilidades, lo cual no pretendo hacer; y como en este país  nos quedamos sólo con lo que nos dan, habrá que resignarnos y aprovechar; gracias a los docentes que siempre le han metido la ”ficha” a nuestro futuro, de igual manera gracias a los que hasta ahora comprendieron lo anterior, si bien es cierto nace en ustedes el querer ayudarnos, aunque el consejo estudiantil meses atrás había propuesto la idea de manejar refuerzos y aplicar pruebas en las demás materias que componen el núcleo común, pero como en nuestro colegio es difícil (por no decir imposible) ganar una batalla, esto es lo que hay y lo que efectivamente tomaremos, más vale tarde que nunca, porque aunque no lo crean, nosotros más que nadie queremos que la Prom 2013 suba el promedio del colegio, pero no unos punticos sino a muy superior, para callarle la boca a más de uno, esta sí es una batalla en comunidad que muchos esperamos ganar.

Agradecemos igualmente la estigmatización (pero de la buena) de nuestros docentes, que una semana nos dejaron bloqueados, somos conscientes de que quieren y esperan mucho de nosotros, de corazón agradecemos el apoyo psicológico que quieren brindarnos, aunque bajarle un poco a la presión ayudaría, en fin, ojalá en unas semanas se divise un nuevo panorama y un aire menos tenso, aunque lo dudo porque la pronta llegada  de ICONTEC ya está volviendo esquizofrénico a más de uno, pero ese es otro escalofriante relato que luego contaremos.


Danna Ruiz Peña

domingo, 16 de junio de 2013

Editorial
PLATAFORMA SIN FORMA
Se supone que la tecnología (más bien ciertas cosas de ella) debería hacernos la vida más fácil, es más, ya le confiamos todos nuestros quehaceres a una máquina y vivimos prácticamente esclavizados a ella. También se supone que cuando algo no nos trae los beneficios esperados, debe hacerse a un lado y se supone que un error no se debe cometer ni dos ni tres veces. Vivimos en un mundo de suposiciones, pero estas dejarán de ser indicios cuando por obra divina o humana se hagan realidad.

El tema ya se torna inapetente, pero es inevitable no hablar de él, la plataforma o web escolar que se implementa con “éxito” en los colegios de la policía nacional  es uno de los “avances” de la Dirección de Bienestar Social, sin embargo, no se si sólo en Ibagué la realidad es otra, docentes nusefistas afanados, corriendo de oficina en oficina cada 15 minutos, buscando encontrar desocupado  uno de los cinco computadores habilitados para poder pasar notas, la preocupación aumenta con un servicio de internet, no muy bueno ni muy malo, porque en nuestro colegio todo sirve a medias.

El inconformismo de los docentes es evidente, más, cuando prácticamente se les prohíbe pasar notas desde la comodidad de su hogar, la situación no era de otro mundo, pero según algunos docentes, la prohibición fue la gota que rebosó la copa, ni siquiera pueden asistir a clase de forma completa porque tratan de conseguir un computador habilitado, mientras disputan una carrera contra el tiempo y sus otros 26 compañeros.

“Algunas cosas (la plataforma)  parecieran funcionar a la perfección, hay un coronel Quintero que exalta la plataforma escolar como un logro conseguido con éxito, pero sólo ha traído inconvenientes y como siempre los errores los quieren ocultar” algo como lo anterior no lo dije yo, no lo dijo este periódico virtual, lo dijo uno de los “indignados” que se ven en el limbo cada fin de periodo. La verdad este tema ya es cansón pero no se puede omitir el típico discurso, de que siendo un colegio con certificación ICONTEC tengamos inconvenientes como estos, los cuales no deberían existir porque a pesar de que la plataforma es de acceso público, no suele estar congestionada, porque los estudiantes no ingresan a menudo,  además no son muchas las funciones que brinda como para justificar sus errores.

Por nuestra parte, nosotros los estudiantes no podemos acceder a la web escolar por un “error del sistema”,  aunque muy pero muy en el fondo preferimos no mortificarnos anticipadamente, viendo las notas que por cierto no son muy alentadoras, de promedios bajos luego hablaremos, porque aún se guarda la esperanza de que un docente caritativo o un error de la plataforma (pero de los buenos) logre subir uno que otro puntico milagroso a una asignatura.

Muchos pensamos que todo pasado fue mejor, que la situación sería otra si la plataforma estuviera borrada del mapa virtual, si aún los docentes, con libreta en mano, nada más pasaran los cálculos y el boletín saliera impreso, más trabajo pero más efectivo, nos hubiéramos evitado tantos reclamos, tanto inconformismo, tantos dolores de cabeza, tantos estudiantes angustiados y sobre todo tantos padres de familia gritando el mismo error y que de respuesta reciben lo que están acostumbrados a escuchar “es error de la plataforma”. Así es, la implementación de esta herramienta fue un avance pasajero y un mal duradero.

No hay nada que hacer, en cuanto las suposiciones dejen de serlo, ojalá algún día en un futuro no muy lejano deje de dar tantos dolores de cabeza y ojalá la plataforma algún día tome forma.


Danna Ruiz Peña

lunes, 10 de junio de 2013

Editorial.
ENTRE DESILUSIÓN Y PREOCUPACIÓN
Un sol veranero ilumina radiantemente los pasillos de la institución, anunciando el fin de semestre y el inicio de vacaciones de mitad de año, se supone la alegría debería ser evidente, pero entre caras largas, rostros desesperados, docentes estresados y estudiantes afanados, la realidad es muy distinta.

Por estos días el NUSEFA revive esa época en la que todos se descontrolan y salen de sus casillas, esa que hace sufrir a más de uno; por un lado, docentes estresados por sacar promedios, ajustar una que otra nota y entregar planes de mejoramiento, adicional o como obsequio, una plataforma congestionada que mide cada minuto para habilitarse. Por otro lado las caras largas de los estudiantes  que ven su año perdido, muchos de ellos se multiplican para cumplir con los trabajos que harán milagros y de paso le ruegan a un Dios en el que nunca creyeron, porque saben que la delgada línea entre pasar y quedarse es decisiva, más estando en grado Once donde las pruebas de estado y la graduación van pisando los talones.

Para muchos es normal la anterior situación, hasta tienen métodos infalibles para cumplir con todo y lograr lo imposible, sin embargo, en este año (que hartas sorpresas ha traído) se suma un inconformismo más, salir el 21 de junio a receso de mitad de año, un día antes de iniciar el Festival Folclórico Colombiano en nuestro departamento; y es que con un folclorito institucional ausente lo que pedíamos era salir un poco más temprano, y ya sabemos que entramos una semana más tarde y que por decisión de la Dirección de Bienestar Social, la cual nos subordina es imposible, ya que todos los colegios de la policía deben salir a igual fecha  (el discurso de siempre).

Lo único cierto es que un despelote se vive en nuestro colegio, porque con este fin de primer semestre serán varias las materias que se suspenderán para dar paso a otras, además se recuperan primer y segundo periodo es tan sólo tres días, algo complicado cuando se van perdiendo entre tres o cinco materias, agreguemos algo más que por esta semana inquietó a muchos, los docentes de la secretaría, alrededor de 15, salen esta semana, ¿y nosotros qué? No se sabe que haremos durante esa semana, mucho menos se sabe que haremos los buenos estudiantes durante este periodo de tiempo en que los “otros” recuperan.

Amanecerá y veremos que ocurre, mientras tanto seguimos repudiando el hecho de perder nuestra tradición omitiendo el folclorito (¿o olvidándolo?), pero bueno, con rabo de gallo, poncho y sombrero nos verán, porque prácticamente después de clases nos tocará ir derecho a los desfiles de las fiestas del folclor.

Ojalá muchos estudiantes rezándole al cosmos logren pasar las asignaturas y materias perdidas, ojalá en la semana como muestra de arrepentimiento nos reciban con lechona y tamal, ojalá todo este caos y alboroto acabe de una vez por todas y logremos disfrutar esas dos semanas para descansar o practicar un poco para las pruebas de estado, que si bien es cierto, se están acercando. Que comience una semana dolorosa y mucha suerte, porque si que la necesitan.


Danna Ruiz Peña 

domingo, 2 de junio de 2013

Editorial
¿QUÉ PODEMOS ESPERAR?
Un grito va y viene, las caras aburridas dejan mucho que pensar, algunos prefirieron estar callados, mientras otros, contagiados por la fiebre del momento, preferían unirse al tropel que se había formado, entre bulla y comentarios no se logró concretar a ciencia cierta una solución o una alternativa, porque la batalla colosal de gritos y comentarios mal intencionados, dejaron a más de uno estupefacto.

El pasado martes 28 de mayo del presente año, se convocaron en el teatro del colegio a padres de familia de grado décimo y once para tratar uno que otro asunto académico, aunque los estudiantes presentes sabían que el verdadero objetivo de la reunión era socializar y debatir la petición enviada por el consejo estudiantil acerca del “pre-icfes” de los días jueves. Luego de enredar un poco la reunión, darle vueltas a otros asuntos, por fin se trató la situación, al momento de ser escuchados ciertos estudiantes, algunos padres de familia sacando actas y decretos se negaron a muchas de las ideas allí planteadas, aunque por sí no se concretó mucho, tras el poco interés de cambiar la situación por parte de quienes dirigían la reunión, aunque era de esperarse, no fue la sorpresa más grande de la congregación.

Una vez más muchos acudientes brillaron por su intervención, y no esa que uno aplaude al ser significante y constructiva, todo lo contrario, una verdadera batalla de gritos y discusiones se vivió en el teatro, padres de familia que se apoderaron del micrófono y lo utilizaron como arma para crear alboroto, logrando desviar el tema y sacar a un lado a los directivos y hasta al mismo Rector que estaba atónito ante semejante situación.

Valga recordar que no es la primera vez que esto ocurre, en este mismo año se ha visto casos desagradables en que los acudientes recurren a los gritos  para ser, según ellos, escuchados, y como si se tratara de un mal que ronda, son los padres de familia de los grados superiores que arman shows tan vergonzosos; es más, nosotros como estudiantes estamos sorprendidos del comportamiento de los padres de familia, quienes han olvidado hablar de manera educada para encontrar  la solución al conflicto. ¿Qué podemos esperar de estudiantes que tienen semejante ejemplo en casa?

En esas quedó la reunión. Hasta en cierto momento noté que un padre de familia enojado estaba a punto de pelear con otro, como si se tratase de un ring de boxeo, la notable falta de tolerancia avergonzó al público, que prefirió retirarse de tan bochornoso episodio. El hecho  logró desviar la situación de los jueves, que terminó con la decisión de pocos acudientes desconcertados, que por respeto estaban aún en el recinto.

¿Dónde está la supuesta tolerancia y respeto que la familia policial exalta como valor esencial?  Hasta dónde ha llegado el grado de atraso  humano que  ni siquiera permite a un grupo de “adultos” tratar un tema sin recurrir a gritos, definitivamente la madurez no la define los años, es realmente desagradable que ni siquiera  nosotros los adolescentes, que somos catalogados como  intolerantes, conflictivos, entre otros apelativos, nos comportamos de esa manera,  por lo menos no hasta el punto de parar una reunión para irrespetar a quienes la presiden.

No queda mucho que esperar y hablar, luego no digan el por qué sus hijos son así, ni con charlas y conferencias se podrá cambiar a un padre de familia, por lo menos eso es lo que el adagio popular más certero, nos ha tratado de mostrar: “loro viejo no aprende a hablar”.


Danna Ruiz Peña

domingo, 26 de mayo de 2013

Editorial.
UNA OPORTUNIDAD MÁS
¿Cómo expresar y dejar ver ese algo que nos atrapa y no deja ver quiénes somos? ¿Por qué luchar contra ese algo que jamás lograremos destruir? No todos los días nos miramos fijamente en un espejo y nos transportamos a una fase inconsciente donde sólo estoy yo contra el yo, esa conexión inseparable, muchas veces dominante que nos negamos a mostrar, que se impone a nuestra imagen usual.

Lo anterior no es una reflexión filosófica ni nada por el estilo (aunque no esta tan lejos de serlo) es un simple análisis y cuestionamiento que surge tras leer el texto titulado Borges y yo, donde el escritor argentino muestra sus dos caras, la de Borges el famoso literato que con sus obras justifica la existencia del yo, y ese otro lado que se niega a ser conocido, que se “deja vivir” y al cual Borges le debe todo. Al analizar en clase minuciosamente el escrito, desligando cada parte, determinando cada palabra, cuestionándonos frase por frase; descubrimos que el ejercicio de Borges  había logrado, lo que para muchos es imposible y complejo, pues hablar de uno  mismo, de ese yo que supuestamente conocemos, no es tan fácil como parece.

Surge así la segunda parte del ejercicio, la docente nos propuso realizar un escrito similar, donde plasmáramos ese alguien que mostramos a diario, pero que, de la misma forma, liberáramos un rato a nuestro yo oculto, el que por un momento se apoderaría de nosotros para dar rienda suelta a la escritura de nuestros sentimientos. Es ahí, donde el espejo cumplió una función especial, pues permitía encontrarnos con nosotros mismos, transportando nuestra mente al más recóndito interior donde convive insatisfechamente, esa parte de nosotros que impide mostrar quiénes somos.
Una vez más el lápiz y el papel fueron la salida de escape y desahogo para muchos estudiantes que vieron en el ejercicio la oportunidad para mostrar quién en realidad es cada uno. Este sorprendente ejercicio permitió expresarnos de una manera única, es más, muchos aseguraron que al escribirlo les movió la fibra, hasta una que otra lágrima sacó, valga resaltar que no todos los escritos logran esto.

Para sorpresa de la docente y estudiantes, el ejercicio en los grados onces permitió ver a varios yo, con facetas distintas. Apasionados, impulsivos, soñadores, pensantes, distraídos, perezosos, reprimidos, arriesgados, aficionados a la escritura, poesía y filosofía, sensibles, que no les importa el que dirán, hasta con gustos extraños , muchos de ellos coincidieron en mostrar la imagen que reflejaban usualmente como posesiva, caprichosa, presumida, antipática, fuerte, racional, orgullosa, sin sentimientos, aferrada a una vida material donde todo es efímero, donde no se vive con tranquilidad, y donde no se da la oportunidad de vivir las experiencias; en fin, se comprobó que el yo ama y odia nuestra imagen, pero más la segunda que la primera, pues es por esta posesión  que  nos ha vuelto  seres frío, que no se dan la posibilidad de expresarse libremente y que ocultan muchas cosas que a gritos piden ser contadas. El mismo yo que nos regaña, reprocha y acompleja.

Entre tanto, el ejercicio nos hizo escribir con el alma, mostró nuestra parte literaria, poética, filosófica, cruda y realista que conllevan a un sólo sentimiento, no todos los días se logra con éxito una introspección desde los más profundo de nuestro ser, ¿Qué somos? ¿Qué mostramos o qué aparentamos ser? Son algunas de las preguntas bases que nos debimos hacer. No resta más que ratificar nuestra satisfacción al poder desahogarnos por el mejor y más cobarde medio, que ya varias veces ha logrado su objetivo, sin duda, describir desahoga el alma.
  

Danna Ruiz Peña

sábado, 18 de mayo de 2013


Editorial.
NOS QUIEREN METER GATO POR LIEBRE
No iniciaré dando un panorama de la situación, porque es tan misterioso lo que ocurre, que no me atrevo a dar con certeza una proyección de la realidad, entre mentira y mentira camuflada en palabras bonitas, se logra evadir los causantes del problema y como resultado final ocultar la realidad… déjenme admirarlos, ¡QUE TALENTO!

Tras la repentina decisión (incoherente, por cierto) de no realizar el folclorito; por obligación la promoción 2013 debió enterarse (o mejor dicho, se le debió comentar por encima la situación), porque de lo contrario no hubieran dicho ni una sola palabra, aunque no es nada nuevo, ya estamos acostumbrados. La reacción no fue una diferente a la de un grupo inconforme, que espera llegar a grado once para gozarse su último folclorito, patrimonio cultural de la institución que por años ha integrado a la comunidad nusefista; entre rostros sorprendidos y atónitos, muchos se preguntaban el por qué de la trascendental decisión, se trató de buscar respuesta, pero en primer lugar se debía resolver una gran duda ¿Quién mandaba en ese momento en la institución? A sorpresa de nosotros, había retomado el “poder” el rector, así que acudieron a él, guardando la calma para no cometer errores, se trató de buscar una respuesta del por qué habían cancelado el evento, para sorpresa, una respuesta más insensata que la pregunta, de manera resumida fue algo así: “el rendimiento académico de los grados once no es el mejor (…) la inauguración de los juegos no fue de mucho agrado (...) no se ha pasado una propuesta como lo hizo el año pasado la promoción 2012” bla bla bla.

Trataré de ser lo más breve posible, entenderán que tratar temas como estos no es fácil, pero con atrevimiento hablaré en nombre de una promoción indignada y de un estudiantado que apenas se entere también lo estará. Como es posible que traten de encubrir la verdad echándole la culpa a la Prom 2013, que si bien es cierto no ha tenido el suficiente apoyo, en primer lugar porque el rector no se ha acercado a hablar con nosotros en su totalidad, no hizo acto de presencia en la inauguración de los juegos, entendemos su situación, pero entiéndanos usted a nosotros.

Además debe entender (aunque no buscamos del todo justificarnos) que por obvias razones nuestro desempeño académico en el primer periodo fue malo, los cambios de promedio fueron una ráfaga mortal a quemarropa, tenga en cuenta que el SENA se articuló con más fuerza a nuestra institución, nos dejan guías larguísimas que por mucho se resuelven en todo un fin de semana y eso que el profesor Carlos Gaitán hace lo imposible por resolver parte de ella en horas de clase. Por otro lado estamos cansados de la molesta comparación con el once del año pasado, a nosotros nos tienen olvidados, y es que 51 años no son de relevancia, aunque entendible, como se trataba de la promoción de oro, 50 años, todo el mundo (así los estudiantes no hicieran mucho, es un ejemplo) hacía lo imposible por hacerla lucir, toda la institución gestionaba y gestionaba para mostrar lo mejor, y es que el oro brilla por sí solo…

En cambio, nosotros con el mundo encima (porque en problemas y preocupaciones somos expertos) muy al estilo del ave fénix tratamos de renacer de las cenizas y sacar adelante a una promoción, que tratan de pasar por culpable de un problema que tiene un origen interno, no sé que ocultan esas oficinas, que muy parecido a este gobierno, trata de camuflar un complot que tarde o temprano será descubierto.

¿Acaso se olvidan de que somos un colegio? No se puede romper la tradición de años, una de las tantas (o pocas, no lo sé) que nos hacen sentir orgullosamente nusefistas. Es increíble que tomen una decisión tan a la ligera, sin ni siquiera imaginar la repercusión que traería a los estudiantes, no concibo la idea de que un grupo de personas “x” haya tomado esta decisión, cuando se supone y está estipulado que la máxima autoridad es el consejo directivo, que no se compone de dos personas, sino de ciertos representantes de cada sector de la comunidad educativa, y es que nuestro colegio como la España en pleno siglo de oro está internamente dividida y con grandes fallas.

Lo más triste del asunto es que están pasando por encima de sus mismas leyes (que irónico), hasta de su filosofía institucional con enfoque humanista que “promueve al estudiante en la búsqueda de su capacidad de reflexión e indagación generando desarrollo de competencias y habilidades personales, familiares, sociales y culturales, que le permiten su crecimiento (…)” además que ignoran uno de sus componentes del saber social, el cultural, que se transmite de mayores a menores, el cual busca fortalecer a través de la práctica. El folclorito institucional, nos permite avivar la tradición y la cultura del país y fortalecer nuestro regionalismo ¿Qué buscan con cancelarlo?

No escribo más porque tan sólo recordar esas frías palabras me enerva el alma, y ratifica lo que siempre he dicho, a nosotros los estudiantes se nos reservan unas cuantas verdades. ¿Qué tanto ocultarán? Que tratan de buscar ilógicamente falsos culpables, aferrándose de argumentos poco valederos que no van al caso, ¿once debe armar un folclorito institucional? Eso dio a entender.

Seguiremos preguntándonos que será de nuestra promoción y de nuestra institución, no todo es estudio recuerden eso, seguiremos en “pie de lucha” tratando de encontrar una solución, pero es imposible cuando no se conoce el problema, pero de algo estamos seguros, no dejaremos acabar con el patrimonio y tradición de esta institución, debemos recalcar y conservar lo que por generaciones nos ha hecho sentir orgullosamente nusefistas.


Danna Ruiz Peña