lunes, 26 de agosto de 2013

Editorial.
YA TODO ESTÁ HECHO
Una hoja, un lápiz y un manojo de emociones incontrolables, el día del que depende el futuro de gran parte de los estudiantes había llegado, ese domingo inolvidable que abre o cierra puertas, dependía de llenar a conciencia o al pinochazo (según el caso) 234 círculos con un mirado dos.

Íbamos asustados, como cualquier niño en su primer día de clase, sin amigos, con tres elementos nada más, solamente una hoja que nos retaba sin importarle nuestros nervios. Allí estábamos recordando las palabras de quienes realmente les importábamos, nuestros padres, uno que otro docente que con oraciones nos ponían en manos de un Dios, que daba ayuda extra a quienes con fe lo pidieran, docentes (pocos por cierto) que con unas palabras de ánimo y uno que otro abrazo nos demostraban que nuestro futuro les importa; y allí estábamos un viernes en que todos expresaban su miedo por lo que se venía venir, toda la promoción 2013 se abrazaba y daba ánimo, no suerte porque cuando se ha luchado por algo eso no se necesita.

“Hay que soñarnos” decía un profesor que a diario me lo encuentro protestando y la prueba de estado es ese puente que nos comunica con nuestros sueños, esos que involucran el ingreso a la educación pública superior o que tan sólo causa la satisfacción personal de haber recogido lo sembrado. Puede que el ICFES no mida la inteligencia de una persona, cosa que ya sabemos, pero si mide el esfuerzo y la dedicación que destinaron durante estos meses para conseguir el objetivo: tener un buen puntaje.

Casos hay muchos, los que con juicio estudiaban cada noche sin importar las tareas y compromisos que tuvieran, aunque hasta hoy no he conocido el primero de esta promoción que haya sacrificado horas de sueño para lograrlo, en cambio había otros que medianamente conscientes de las repercusiones de la prueba en nuestra vida, dedicaban una que otra hora y tal vez unas cuantas noches, pero había otros más que con sólo recordar su despreocupación  e insensatez me provocaban malestar general, aquellos que esperan un puntaje “aceptable”, no mediocre en su lenguaje, aunque nunca cogieron un libro o ni siquiera tomaron el curso pre-icfes en serio.


¡Ya todo está consumado! Habrá que esperar hasta este 18 de octubre, un día más terrorífico que el pasado domingo, esa noche en  que llegan los resultados, un día de sorpresas, alegrías y tristezas, donde algunos recogerán los frutos de lo cosechado y otros llorarán sobre la leche derramada, ojalá existan los milagros y uno que otro se vea al llegar los resultados, ojalá el destino no juegue con quienes realmente se esforzaron. El futuro es incierto, lo único que se sabe con certeza es que ese 18 de octubre para muchos se abre o se cierra una puerta, habrá que dar tiempo al tiempo.

martes, 20 de agosto de 2013

Editorial.
LO QUE ES PÚBLICO QUE SEA DEL PÚBLICO
Se le avisa al público Nusefista que los bienes públicos se agotarán (¿o se perderán?)  ¿Qué hará el público Nusefista sin bienes públicos para usar? Algo así suena la adaptación de un viejo refrán que me enseñaron en mi niñez, donde el agua era un bien público de la república que se acabaría. Por estos días, como una inmediatez del destino, se cruzaron frente a mí hechos perfectos para emplear mi refrán. Esta vez no algo tan preciado como el agua se agotará, en cambio muchos de los mal llamados “bienes públicos” o ayudas didácticas con las que cuenta nuestro colegio,  están arrumados en el olvido o peor aún son de poca accesibilidad para docentes y estudiantes. Entonces ¿las ayudas no están prestas a ayudar?

Si bien, estamos en proceso de mejorar la educación y como herramienta global las TIC´S  (tecnologías de la información y la comunicación) han jugado un papel importante, pues la educación debe ir de la mano con la tecnología, pero ¿qué ocurre cuando no se emplean los recursos que se tienen a la mano  desaprovechando la utilidad de los mismos, por razones poco valederas?  Es mucho peor cuando lo público deja de ser accesible a todo público y queda en las manos de unos pocos  que hacen lo posible para sacarles provecho.

Aquí no valen especulaciones ni suposiciones, el problemas con el uso de los video beam es más que claro y evidente, son pocos los docentes que tienen un acceso fijo y completo a esta herramienta, es más, uno como estudiante ya sabe qué docentes y directivos son los que “guardan”, o mejor dicho, manejan los video beam. Hay quienes los guardan bajo llave en lugar  de dejarlos en la biblioteca, para que sean “accesibles” a toda la comunidad.

Como muestra de que los recursos si son públicos, la docente Yolanda López, al ser ganadora como maestra ilustre recibió, además del reconocimiento, cuatro millones de pesos para la Institución ,  que la Fundación Compartir donó.  “Al recibirlos, a través de la cuenta bancaria del Nusefa, se compraron tres  video beams y dos grabadoras. "Cuando yo los di a conocer en reunión, dije que eran de uso exclusivo pedagógico, es decir, para el trabajo de los docentes” son algunas de las palabras pronunciadas por la docente.

No es ningún secreto que en nuestro colegio el conseguir uno de estos aparatos, es una lucha que se asume, últimamente poco esperanzadora para los estudiantes, que se ven contra la espada y la pared al momento de realizar una exposición sin video beam.  Ya es sabido que sólo se logran en dos décadas y cinco intentos,  principalmente porque es imposible encontrar al “bibliotecario”, que  según se entiende, tiene dos puestos de trabajo. Es por esto que se toman métodos “anticuados” como hacer cartelera, las que nunca defraudan, ni traicionan;  de esa manera se evita el vaivén molesto y la lucha contra el tiempo que se pierde al pretender conseguir un video beam para la hora deseada. 

Aunque las TICS toquen la puerta, el acceso ha sido segmentado, por ejemplo existe un wi-fi que no es apto para todo público. Según parece es prohibido que toda la comunidad cuente con el servicio de internet, es casi una falta, no constituida, el ser estudiante y tener la clave de acceso, y es que ni los mismos docentes cuentan con esta clase de ayuda.

El uso de la tecnología no implica que se desechen o arrumen a un lado las otras ayudas, no tan sofisticadas, con las que cuenta nuestro colegio:  en cualquier clase no caería mal la utilización de los empolvados mapas y afiches didácticos que tanto instruyeron a las generaciones pasadas, que se encuentran arrumados en el laboratorio de química o  en la misma biblioteca, no haría daño recordar todo lo que hay en dicho lugar, las obras ilustres, los globos terráqueos, los abanicos,  y los juegos didácticos. De vez en cuando estaría bien ir a ver los documentales de Diana Uribe que reposan en un rincón olvidado de la biblioteca, hay que dar a conocer los verdaderos personajes ilustres de nuestro país, es un atropello a la actualidad colombiana desconocer el trabajo de esta gran historiadora.

Que los regalen, que los usen, pero que hagan algo, es momento que los recursos públicos si sean accesibles y en beneficio de todos, no que unos pocos sí los puedan tener cualquier día, a cualquier hora. Entonces si las ayudas no ayudan es mejor que no haya ayuda. 

domingo, 11 de agosto de 2013

Editorial
SUPOSICIONES
El pasado lunes 05 de agosto se realizó el simulacro para el ingreso a la educación superior, adquirido a través de la empresa Instruimos, tenía un valor de  ocho mil pesos y toda la buena intención del docente Rubert Vanegas, quien tuvo la idea y la intención de brindarle una ayuda a sus estudiantes.

Algunos mostraban el aburrimiento que se torna normal el día lunes, y otro, conscientes de la situación, venían enfocados y con grandes expectativas frente a la que considerarían  una buena práctica para la prueba de estado que se avecina, pero en este juego no valen las buenas intensiones de algunos, cuando se ven opacadas por la indiferencia y el poco sentir de muchos estudiantes.

La expectativa en cuanto al simulacro fue mucha, sin embargo se logró sentir cierto disgusto frente a este, pues a nuestro parecer, el simulacro no estaba diseñado de manera integral en todos sus campos, no es que seamos expertos, pero ya de memoria nos hemos aprendido la estructura de la prueba; si bien, dentro de cada área que integra el núcleo común se trabajan tres componentes, a excepción de Física y Química  que presentan cuatro, se supone que la prueba de estado debe evaluar dentro de las 24 preguntas de cada área los componentes correspondientes. Tal fue la sorpresa de los estudiantes que quedaron confundidos y espantados frente a las preguntas de ciertas materias, por ejemplo en Química se emplearon preguntas que requerían muchos procesos y poco análisis, se supone que debía ser de manera contraria, eran preguntas que evidentemente no se lograban hacer en dos minutos, el tiempo estimado en cada pregunta.

En física, no se manejaron los cuatro componentes, las 28 preguntas realizadas tenían relación con eventos ondulatorios, dejando a un lado la mecánica clásica, la termodinámica y el electromagnetismo, se supone se deben manejar todos los componentes.

En la prueba de sociales no ocurrió nada diferente, esta se basó en seis textos donde estuvo ausente componentes como el espacio, el territorio, el ambiente y la población, además, a decir verdad, era un tanto similar a la prueba  de lenguaje, los temas tratados en las lecturas no eran del todo hechos históricos de preferencia en el ICFES.       

Para rematar, se supone que la actitud frente a la prueba debería ser la mejor, pues el icfes ya nos está pisando los talones, pero la realidad fue la de un grupo apático y desinteresado, inconsciente de todo acto, que molestaba y hablaba en pleno simulacro, sumándole los gritos de ciertos docentes, que por tratar de “poner disciplina” al salón, entraban en el juego de grito va, grito viene, creando más ruido para las personas que con creces trataban de concentrarse, ¿hasta dónde llega el grado de insensibilidad y sobre todo indiferencia frente a sus compañeros? Vivimos cegados de un individualismo que ocasiona una pésima convivencia, donde prevalecen los intereses de cada uno por encima de la de sus congéneres, el hecho de tener que soportar a un grupo de estudiantes que no valoran las oportunidades y que poco les importa su futuro y que por lo visto carecen de solidaridad y apoyo mutuo, bastaba con hacer un poco de silencio, se supone que tras tantos años de convivencia y a un paso de comenzar la educación superior, había un poco de respeto para quienes trataban de enfrentar la realidad, los que ven en el puntaje del ICFES su futuro.

Lastimosamente aquí no valieron las buenas intensiones por parte del docente organizador, no la disposición e interés de algunos, independientemente de las que consideramos falencias en la prueba, la que no fue del todo mala, fue notoria la desidia de la mayor parte de los estudiantes. Habrá que esperar los resultados del ICFES haber si los que ocasionaron molestias en la prueba están “sobrados” para este 25 de agosto, sólo cuando lleguen los resultados dejaremos de suponer.  

domingo, 4 de agosto de 2013

Editorial.
NO ES CUESTIÓN DE DEMERITAR

Una noticia, una sorpresa, un  problema y una decisión poco alentadora avivó el inconformismo en los grados superiores del Nusefa.  Rostros inconformes reclamando justicia y exigiendo una respuesta que calmara el descontento popular, pero la decisión se había tomado y ningún poder humano lograría cambiarlo.

Esta semana, luego que se anunciaran  los estudiantes seleccionados para representar nuestro colegio en el 3° encuentro deportivo de integración de los colegios de la Policía Nacional, que se realiza cada dos años en el mes de septiembre y reúne a las delegaciones de los 22 colegios de la Policía Nacional de todos los rincones del país, causó inconformismo la noticia en los estudiantes de décimo y once, pues según ellos la selección no fue la acertada.  En la lista final no aparecían los estudiantes con alto rendimiento deportivo o con la destreza que requieren ciertos deportes, además lo que ocasionó mayor rechazo fue que los estudiantes que están en la final de microfútbol del colegio no asistirán y justamente son estudiantes de décimo y undécimo.

Tal fue el repudio, que ante la situación un grupo femenino que había sido seleccionado para asistir al encuentro deportivo, mostró un valioso acto de lealtad al rechazar la propuesta de ir a Bogotá porque a sus compañeros varones, quienes merecían ir, les negaron la oportunidad, justamente por ser “malos estudiantes”.  

Según el Rector, con la elección se busca “premiar a los buenos estudiantes” pues el paquete no sólo incluye ida a Bogotá, también hotel, comida y todo pago, por tanto la estrategia es no brindarle lo anterior a un estudiante que no se lo merece. A los buenos en la cancha no los llevarán porque según el Rector, la buena disciplina debe primar en dicho evento. Para muchos se dejaron excluidos a quienes verdaderamente se merecían esta oportunidad, porque son malos estudiantes  en su defecto un tanto indisciplinados.

Si bien, el concepto de mal estudiante, que como cualidad tiende a ser indisciplinado, ha sido estigmatizado en repetidas ocasiones, se suele subestimar sus capacidades y se les niega muchas oportunidades, pero lo que no se tiene presente es que muchos de “esos estudiantes" tiene capacidades y virtudes más allá de sentarse a escribir y memorizar un sin numero de cosas.  Howard Gardner en su teoría de las inteligencias múltiples, plantea que la mayoría de los individuos poseen la totalidad de las inteligencias, pero cada una se desarrolla de un modo y a un nivel particular, así pues ciertas inteligencias se desarrollan más en unos que en otros,    por lo que algunas personas desarrollan su inteligencia corporal cenestésica, que involucra la ejecución de destreza motoras y tareas físicas, presenta gran conexión del cuerpo y la mente. Son muchos los casos en que los “buenos” estudiantes" no poseen la habilidad de desarrollar algún deporte.


El escritor francés Daniel Pennac fue durante años un maestro y contó sus experiencias en un libro (Mal de escuela, Mondadori). Él cree que los que enseñan deberían, antes que nada, mantener la mente abierta y abandonar los prejuicios. Porque incluso la persona que aparentemente es un mal estudiante puede esconder grandes virtudes y capacidades (Malos estudiantes, grandes genios http://www.lavanguardia.com))

El caso es que se demeritan las capacidades y se niegan las oportunidades a un sector subestimado y excluido, no sólo se le debe dar mérito a quienes adquieren conocimiento académicos,  también de vez en cuando hay que reconocer y aceptar quién es bueno en algo, así se logra combatir la injusticia y la imparcialidad que se vio en la elección de la delegación masculina de nuestro colegio, aquella que nos representará en el evento. Porque la idea no era premiar a los estudiantes sino darle la oportunidad a quienes poseen la capacidad y la habilidad deportiva que se requiere.


No valió ninguna explicación, ni señal de inconformismo, evidentemente la lista no se cambiará porque quienes vayan tiene que cumplir con el estereotipo de “estudiante ideal”. Cuando las competencias deportivas no son símbolo de un premio  si no el espacio para que el grupo de estudiantes con cualidades deportivas tengan una oportunidad, cada quien es bueno en algo, y eso no se debería demeritar. 

domingo, 28 de julio de 2013

Editorial.
DECÁLOGO DE UNA UTOPÍA


Hace unos días en clase de Lengua Castellana analizamos y debatimos el texto de opinión “Les presento la selva Nusefa” de la estudiante Dalila Henao, en el cual mostraba un panorama de la notable preocupación de los estudiantes de grado Once frente a la prueba de estado, que tiene una relación directa con nuestro proyecto de vida. Luego de escuchar a mis compañeros, la docente intervino con una idea contundente donde hacía una breve comparación entre la educación pública y la educación privada de nuestro país y cómo  repercuten en el ingreso a la educación superior.

A lo mejor este texto será superficial o poco relevante para algunos, tal vez se salga del que esquema que manejamos al tratar de hablar sobre una situación propiamente institucional, pero a decir verdad  nosotros, los estudiantes de grado Once,  ya estamos más afuera que adentro y es momento de analizar asuntos un poco más profundos, así que respeto al que no le interese este artículo.  

Lo debatido en el salón retumbó en la cabeza de uno que otro compañero, así que en unos cuantos minutos comentamos nuestro “plan de vida”, pero el tema de la  educación pública a pocos les importó, a lo mejor porque aún vivimos cegados o porque nuestro colegio está en el “limbo” al caracterizarse por ser tanto público como privado, sin embargo no es ajeno al mal desarrollo educativo del país.

Tratando de enlazar el texto de Dalila y el debate realizado, pensé que toda esta preocupación no la podríamos evitar si “simplemente” se reformara la educación pública del país, para poder estar un poco a nivel de la privada, no se necesita plata ni mayor inversión sólo una idea que reforme la educación, la cual debe partir desde los grados superiores, es decir, Décimo y Undécimo, pues es este sector quien nota las falencias de la educación tras varios años de vivirlos.

Puede que suene utópico, a lo mejor lo es, el pensar que los estudiantes puedan cambiar el sentido de la educación pública, principalmente se debe direccionar hacia donde se debe enfocar la educación, si a la formación de personas integrales o a la preparación de estudiantes para el ICFES, pero como no lo sabemos, démonos a la posibilidad de fantasear un rato, por lo tanto promulgo lo siguiente: PRIMERO. La preparación para el ICFES debe iniciar estrictamente desde sexto, no en grado décimo, porque por lo visto para eso estudiamos. SEGUNDO. Se debe enseñar a los estudiantes lo estrictamente necesario para dicha prueba, ver clases como filosofía, química y física desde  sexto. TERCERO. Hay que dejar de pensar que para cortar una pizza se deben saber fraccionarios, necesitamos más veracidad, más práctica. CUARTO. Dejar a un lado las clases magistrales QUINTO. En primaria principalmente se  debe enseñar a pensar, a no comer entero, se deben abrir las mentes a temprana edad, cuestionarse si por ejemplo 2+2 solamente es igual a 4. SEXTO Se debe mostrar a los estudiantes la realidad de la vida, deben saber que es obligatorio estrellarse contra el mundo y así cuestionarse un poco. SÉPTIMO. Se debe instruir al estudiante en la formación de un proyecto de vida desde grados inferiores, para que en grado once no esté “tambaleando”, indeciso y con ideas de carreras perfectas. OCTAVO. Se requiere mayor participación de los estudiantes en las clases,  deben ser ellos quienes direccionen el sentido de la misma.  NOVENO. Como la preparación para la prueba de estado inició desde sexto, en el último año escolar se debe manejar un pre-universitario según los intereses de los estudiantes para si “coger terreno” en lo que nos depara más allá de las puertas del colegio. DÉCIMO. Última y más importante premisa,  se les debe infundir a los estudiantes el amor y la defensa de lo público, a luchar con ideas en pro de lo que nos pertenece y conviene.

Así surge el decálogo de una educación utópica que realmente no va más allá de la formación de los estudiantes en los colegios privados; de esta manera en grado Once nos evitaríamos preocupaciones sobre que nos depara la vida después de la prueba de estado, requerimos una educación equitativa donde a los estudiantes del sector público no se les sean arrebatados los cupos en las universidades públicas del país, por culpa de los egresados de colegios privados, que si bien son más instruidos al tener una educación que va años luz más adelantada que la nuestra.

Somos nosotros, los jóvenes quienes debemos defender lo público, lo que nos pertenece en este país inequitativo, nos corresponde a nosotros poner las reglas del juego, se requiere construir consejos estudiantiles y mesas de participación similares a las de las universidades públicas que desde su posición luchan para construir la educación que muchos sueñan
De vuelta a la realidad dejemos de un lado las palabras bonitas, aunque lo anteriormente planteado no es descabellado, es difícil por razones que ustedes mismos deducirán. Si bien, nuestro colegio ha implementado estrategias como dictar física y química desde sexto grado, aún falta mucho, aunque uno que otro docente Nusefista por debajo de mesa está desarrollando procesos para una educación clara y concisa. Habrá que soñar muchos años más hasta que alguien dimensione la cruda realidad del contraste entre la educación pública y privada.  Ojalá no sea muy tarde para construir un país justo.


Danna Ruiz Peña

domingo, 21 de julio de 2013

Editorial.
RECORDAR ES VIVIR
El 20 de julio de 1810 un grupo de revoltosos criollos  con ansias de justicia y libertad dieron, mediante un planeado acto, el ultimátum para acabar con el yugo español, ese día se oyó un grito solemne que dio inicio al proceso de independencia de la que en ese entonces se conocía como la Nueva Granada. Este sábado 20 de julio del 2013, 203 años después se celebró una vez más la fiesta de la independencia  y la I.E.T Nuestra Señora de Fátima no fue ajena a esta memorable celebración. 

El viernes en nuestro colegio se llevó a cabo la izada de bandera alusiva a la independencia, pero un teatro adornado no pudo apaciguar la falta de orgullo patrio, el acto no fue más allá de los parámetros de una izada de bandera normal, el pabellón nacional, una lectura, una canción que poco se entendió, un vídeo y por rescatar la intervención de la banda marcial y un poema bien entonado. Más allá de señalar el trabajo del grado noveno, los organizadores del evento, la cual no es la intención, muchos notamos flaquezas  en dicho evento, ¿a caso los jóvenes estudiantes han perdido su tradición o a lo mejor carecen de orgullo patrio? La tecnología, los medios y un desorden en este inexplicable país, puede ser la causa de la pérdida de patriotismo en estos tiempos.

No se debe olvidar el acontecimiento más crucial de nuestra historia, de vez en cuando hay que recordar quienes verdaderamente dieron los primeros pasos libertarios, recordar a nuestros próceres, se ha perdido la tradición de revivir con exaltación aquel 20 de julio de 1810 cuando el rompimiento de un florero fue la esencia de lo que mas adelante aconteció, recordar  como le ha tocado luchar a un pueblo en busca de la soberanía de su tierra.

Todo pasado fue mejor, en años anteriores el fervor patrio se hacía más notable, las representaciones teatrales que anteriormente se hacían en nuestro colegio daban un brochazo de la historia, que las nuevas generaciones tratan de aprender y de conservar, aquellas épocas nusefistas donde se entonaban canciones colombianas acompañadas de una pequeña cátedra de algún estudiante que aludía la biografía de los personajes más emblemáticos de la independencia. Es notable la pérdida de la  tradición y la identidad cultural,  porque conmemorar un 20 de julio no es sólo alzar una bandera, es símbolo de orgullo, de no olvidar, de tratar de infundir a las generaciones que crecen en la amnesia de esta contemporánea y desenfrenada época, enseñar  que este país ha sufrido por intentar ser libre, hay que saber que el inicio de nuestra independencia no fue obra de un caraqueño sino de un grupo de criollos granadinos que anhelaban una patria soberana.

Ojalá la historia sea recordada por las nuevas generaciones, es en el colegio donde se debe inculcar la apropiación de lo nuestro, ojalá en otras ocasiones se le atribuya a los actos conmemorativos el orgullo y esfuerzo suficiente que traerá como resultado un país con memoria. Por otro lado llena de orgullo por la excelente representación de nuestro colegio en el desfile municipal del 20 de julio, primero porque de una vez por todas nos integramos y nos reconocieron como parte fundamental de la comunidad policial, es de resaltar la magnífica participación de la banda marcial Nusefista que desempeño un papel importante de la mano de su director Jhon Madrigal que asumió la batuta de estos jóvenes, que hoy son orgullo de nuestro colegio, que gran labor, además la participación de los grados Décimo y Undécimo hicieron que la representación de nuestra institución en dicho evento fuera del agrado del público. Que orgullo  siento de ser colombiano y que orgullo se siente ser Nusefista.  


Danna Ruiz Peña

domingo, 14 de julio de 2013

Editorial
MÁS VALE TARDE QUE NUNCA
Hemos vuelto con la angustia más avivada que nunca, los otros, ajenos a nuestra condición, no se preocupan por perder una materia o perder el tiempo esperando a que este segundo semestre se pase volando, en cambio para los  jóvenes de grado once de la I.E.T Nuestra Señora de Fátima, el fin de su etapa escolar (o por lo menos un 70% de ella) es ese traumático y decisivo 25 de agosto, un día que se puede tornar claro u oscuro, según el caso, ese domingo es el esperado día del año, que prácticamente divide nuestra vida en dos. Por lo menos eso es lo que muchos consideran.

Aunque suene escalofriante, de ninguna otra manera se puede dibujar el día en que los jóvenes de este país, se ven a un paso de cruzar la delgada línea entre la educación media y la educación superior, y aunque afirmen estar confiados o con la suerte de su lado, la prueba de estado es la cumbre de la meta, por la cual un estudiante lucha en su etapa escolar, porque a ciencia cierta ese día es cuando las puertas se abren a un futuro que para muchos  se cierran.

La promoción 2013 en vez de llegar con un aire de tranquilidad, después de un corto pero valioso receso escolar, se veían mas impacientes que nunca, a pesar de que las paredes blancas de la institución trataran de amenizar la preocupación e infundir la paz, es realmente imposible cuando al salir los primeros rayos de la mañana nos emboscan en el patio central y nos lanzan la verdad que nos negábamos aceptar: se vino la prueba de estado, ya no faltan ni dos, ni tres meses, un “mes larguito” (como si ese “larguito” fuera a cesar la ansiedad) para que el día definitivo llegue. Muchos, asustados por los pasillos, hablando del tema asegurábamos que al mal paso hay que darle prisa, en el fondo somos conscientes que uno que otro tema se nos escapa y un paso en falso en el ICFES… ya saben las consecuencias.

Continúo con el relato escalofriante, aquel martes regreso de vacaciones como cualquier primer día de clase se habló de una manera repetitiva y tormentosa para nosotros, pero aunque ya era costumbre hablar del tema, esta vez fue tan potente el discurso psicológico que se transmitía al hablar de la prueba saber 11°, que terminó desestabilizando a más de uno, confundiendo emociones y dejando en el aire los proyectos a futuro de los estudiantes. Pero más allá de la lucha interna que se vivía entre cada compañero, como si inhalaran nuestra angustia, uno que otro docente pronunciaba un “mes larguito” antes de anunciar que ahora sí aplicarían pruebas ICFES a sus estudiantes, pero no las que ellos con empeño realizan, sino de la complejidad, mecanismo y estrategia que realmente maneja la prueba, y no todo el mundo es apto y hábil para realizar pruebas tipo icfes, por fin se realizarán pruebas 100% tipo Icfes, en materias tan vitales como Química y Matemáticas propias del núcleo común.

 Muchos en el fondo agradecíamos la ayuda, que si bien necesitábamos, pero en el fondo algunos se preguntaban ¿Por qué ahora? ¿Por qué esperar entrar a ese “mes larguito” próximo a la prueba de estado? ¿Por qué no haberla tenido clara desde un principio? ¿Por qué ahora cuando se maneja mas tensión? Es ahí cuando como estudiante uno se cuestiona del sentido de la enseñanza de los docentes, o mejor expresado, hacia dónde van, cuál es el propósito que fijan y qué tienen claro, por ejemplo los docentes de Física, Filosofía y Lengua Castellana  en estos últimos dos años, mas allá de enseñar los temas que programaban, desde un principio plantearon su preocupación por las pruebas de estado, por lo tanto aplicaron de forma continua pruebas tipo icfes a lo largo del año, que si bien han funcionado y ayudado significativamente a los estudiantes, porque estos docentes además de querer que su materia tenga un buen promedio, razón que compartimos, es clara la dirección de su enseñanza , la misma en la que encaminan a sus estudiantes.

Dejo hasta ahí, para no herir susceptibilidades, lo cual no pretendo hacer; y como en este país  nos quedamos sólo con lo que nos dan, habrá que resignarnos y aprovechar; gracias a los docentes que siempre le han metido la ”ficha” a nuestro futuro, de igual manera gracias a los que hasta ahora comprendieron lo anterior, si bien es cierto nace en ustedes el querer ayudarnos, aunque el consejo estudiantil meses atrás había propuesto la idea de manejar refuerzos y aplicar pruebas en las demás materias que componen el núcleo común, pero como en nuestro colegio es difícil (por no decir imposible) ganar una batalla, esto es lo que hay y lo que efectivamente tomaremos, más vale tarde que nunca, porque aunque no lo crean, nosotros más que nadie queremos que la Prom 2013 suba el promedio del colegio, pero no unos punticos sino a muy superior, para callarle la boca a más de uno, esta sí es una batalla en comunidad que muchos esperamos ganar.

Agradecemos igualmente la estigmatización (pero de la buena) de nuestros docentes, que una semana nos dejaron bloqueados, somos conscientes de que quieren y esperan mucho de nosotros, de corazón agradecemos el apoyo psicológico que quieren brindarnos, aunque bajarle un poco a la presión ayudaría, en fin, ojalá en unas semanas se divise un nuevo panorama y un aire menos tenso, aunque lo dudo porque la pronta llegada  de ICONTEC ya está volviendo esquizofrénico a más de uno, pero ese es otro escalofriante relato que luego contaremos.


Danna Ruiz Peña